El cerebro era un empresario de Málaga con una prótesis de cadera. Arte E. E.
Reportajes El sexagenario "silencioso" que escondía un alijo de 8 toneladas de coca en El Ejido por valor de 200 M: "No tenía antecedentes"El hombre capturado, según la Policía, es el "cerebro de la operación" y un empresario de Málaga que alquiló una nave en El Ejido para almacenar la droga.
Otras historias: La agónica búsqueda de Jon, un empresario vasco desaparecido en la zona cero del terremoto de Venezuela: "No viene nadie"
Gustavo Molina Publicada 29 junio 2026 01:59hEl final del operativo es un resultado que, después de todo, puede resumirse de forma simple. Ocho toneladas de cocaína dentro de un contenedor. El valor: 200 millones de euros. La Guardia Civil confirmó que capturó a dos personas y que se trata del mayor alijo de droga en la historia de Almería.
El resumen de esa historia quedará como el de su antecesor en 2007 cuando incautaron 4 toneladas de cocaína en un buque mercante. Lo único que se recuerda de ello, además de la droga, es la detención de siete tripulantes, entre los que estaban cinco griegos y dos italianos.
Pero no se recuerda el cómo. Y en este espacio, igual de efímero que la memoria, se hará énfasis en ello.
Cocaína, puertos y una empresa tapadera de Estepona: el viaje de un alijo valorado en más de 150 millones de eurosEl inicio está en una nave del Pampanico, en El Ejido. El propietario de las instalaciones, que prefiere mantener el anonimato, asegura que ese espacio había sido alquilado a través de una inmobiliaria a un empresario de Málaga.
Esa persona, en el pasado, ya había alquilado la nave, por lo que no le vio ningún inconveniente. En su momento, el empresario le mencionó que se encargaba del transporte de frutas y hortalizas.
Según la Guardia Civil, los dos capturados se encuentran en prisión provisional. Y el malagueño sería el cerebro de la operación. "Tiene más de 60 años y en su historial médico figura una prótesis de cadera", asegura una fuente del caso a EL ESPAÑOL.
No registraba antecedentes. Pero ya le estaban investigando por otro supuesto envío de droga.
Ruta
El contenedor con las ocho toneladas de cocaína fue recibido en el puerto de Barcelona el 12 de marzo. Provenía de Sierra Leona, pero antes de ello había pasado por Alemania y allí es donde se generó la alarma hacia España.
El GEO lidera con apoyo de la Armada la mayor incautación de cocaína en altamar: 10 toneladas cerca de CanariasLa articulación entre la Fiscalía Antidroga española y la Fiscalía de Aurich (Alemania) fue inmediata, en un lapso menor a un mes. Y la decisión que tomaron fue sencilla: dejar que el contenedor llegara a su destino.
La entrega se hizo en el tiempo estipulado. Por ello, contaban con pocos días para coordinar el operativo y, además, localizar al cerebro.
Identificaron que uno de los puntos que el empresario visitaba con más frecuencia era un hotel en Almería, donde sostenía reuniones habituales con su cómplice.
Desde ese punto se hacían las gestiones para pagar los costes del transporte y también para adecuar la nave para la recepción del contenedor lleno de cocaína.
Importante operativo en Mijas dentro de una investigación por narcotráfico y blanqueo internacional"Realmente emplearon una táctica muy típica de los narcotraficantes para intentar cansar a los investigadores", añade la fuente del caso.
Empresa
El contenedor, supuestamente, llevaba 400 sacos de cacao. En teoría, no había nada sospechoso: una empresa frutícola de Málaga estaba importando un alimento desde África con un paso por el puerto de Jade-Weser en la ciudad de Wilhelmshaven, en Alemania.
Al pasar por los rayos X de rutina lo que descubrieron fue que en el interior, además de algunos sacos donde iba el grano, también había bloques prensados de un polvo blanco.
Entonces las autoridades contactaron al Servicio de Aduanas de la Agencia Tributaria con el fin de investigar sobre la empresa exportadora y revisar su historial.
Y encontraron algo que profundizaba las dudas: el malagueño empleó una empresa pantalla "que no tenía trabajadores y que llevaba años sin actividad exportadora".
El empresario Cristóbal demuestra su inocencia: la coca escondida en piñas no era suya, sino de narcosTodo los llevaba al mismo punto: se trataba de un cargamento de droga. Así llegó la trampa: la empresa transportista le avisó al presunto culpable de que la entrega se realizaría el 15 de marzo.
El camión llegó en el día indicado. Dentro de la nave todo estaba preparado para recibirlo: había trabajadores contratados y también se encontraban los dos presuntos implicados.
Cuando el vehículo irrumpió en el sitio y se concretó la entrega, las autoridades ingresaron armadas, con la expectativa de una posible confrontación o un intento de huida.
Lo que encontraron fue totalmente contrario: los dos hombres, al ver a los agentes, se resignaron. Levantaron las manos y no opusieron ningún tipo de resistencia.
"El cerebro de la operación estaba en silencio. No dijo nada. Pareciera que ya sabía lo que iba a suceder porque lo aceptó sin más", agrega la fuente del caso.
En la escena no había armas. Ellos no estaban preparados para contrarrestar o confrontar. "Es curioso que alguien de ese talante y con el mayor alijo de droga en la historia de Almería simplemente aceptara la captura así", finaliza.
Entre tanto, las autoridades están investigando cuál era el destino final y la distribución de la cocaína, además de otros posibles cómplices del caso.