El difunto empresario Jesús Tavira, con su familia, disfrutando de un arroz. Cedida
Reportajes El sobrino de Jesús Tavira apunta al mecánico del desguace: "Lo apuñaló Omar. Le pedía 1.000€ de las vacaciones"Miguel Ángel explica a EL ESPAÑOL que su tío, el empresario alicantino testigo clave del crimen de la viuda de la CAM, buscó a su asesino la casa donde le sepultó: "Han reconocido su cuerpo por su medalla de San Sebastián".
Más información: Se repite el macabro final del testigo que dijo ver a dos sicarios antes del crimen de la viuda de la CAM
Jorge García Badía Publicada 30 abril 2026 09:26h Actualizada 30 abril 2026 10:28hJesús Tavira solía lucir un buen reloj de oro, su pecho lo presidía una medallita de San Sebastián, el santo de su pueblo natal, Ricote, y era capaz de llevar encima “hasta 20.000 euros en metálico”, para sus operaciones de compra y venta de vehículos en Autodesguaces Tavira. Incluso para fiarle dinero a alguien como "prestamista".
Por ese motivo, cuando Jesús desapareció el 18 de marzo, la familia se temió que había sido secuestrado o que había sufrido un robo violento. Nadie imaginó que Omar, mecánico de Autodesguaces Tavira, la empresa de Jesús, podría estar detrás de su desaparición involuntaria que se ha convertido en un homicidio.
“Creo que Omar ha enterrado a mi tío, Jesús, en la misma casa que le había alquilado porque le dijo que lo iban a echar a la calle con su mujer y sus hijos”, apunta indignado Miguel Ángel, sobrino de este empresario, nacido hace 63 años en la localidad murciana de Ricote, pero que llevaba cuatro décadas en Alicante desarrollando su vida familiar y profesional.
- ¿Qué relación mantenía su tío Jesús con Omar?
- Miguel Ángel: Llevaba más de un año trabajando para mi tío. Tenía conocimientos de mecánica y cuando mi tío necesitaba desmontar algún vehículo que llegaba para su desguace, o hacerle una revisión porque también se dedicaba a la compra y venta de vehículos, llamaba a Omar.
De forma puntual le encargaba alguno de esos trabajos. Estuvo dado de alta para mi tío, luego se dio de baja, tuvo un par de idas y venidas al desguace.
La casa de la calle Geranio del Bacarot donde Omar vivía con su esposa y enterró el cadáver de Jesús Tavira. EFE
La Policía Nacional encontró el cadáver de este empresario desaparecido, envuelto en plástico y enterrado dos metros bajo tierra, en un aljibe de la casa de Omar y su esposa, ubicada en la calle Geranio de la pedanía alicantina de El Bacarot.
A sus 63 años, Jesús Tavira ha vuelto a copar titulares en todos los medios de comunicación del país, como lo hizo en 2019, cuando se convirtió en el testigo clave del ‘Caso Sala’. Pero esta vez ocupa la primera plana mediática por su propia muerte, para desgracia de su esposa y sus dos hijos.
Todo ello, tras ser localizado su cadáver el 29 de abril, enterrado bajo una losa de hormigón, con varias puñaladas y en estado de descomposición. “La familia le ha reconocido porque llevaba puesta su medalla de San Sebastián, su alianza de matrimonio y la misma ropa del cartel con la descripción de su desaparición”, según precisa su sobrino a EL ESPAÑOL.
El crimen de María del Carmen Martínez, viuda del expresidente de la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM), Vicente Sala, se produjo en el lavadero del concesionario Novocar, propiedad de su yerno, Miguel López, que compartía amistad y alguna operación comercial con Jesús Tavira.
El Autodesguace Tavira estaba cerca del concesionario de su amigo Miguel López y durante el juicio, Jesús declaró que el 9 de diciembre de 2016, cuando la viuda de Vicente Sala recibió dos tiros en la cabeza, con una pistola con más de cien años, justo cuando iba a recoger su Porsche Cayenne, vio a dos ciudadanos marroquíes por Novocar.
Incluso precisó que trataron de comprarle un coche a él, y más tarde, los vio merodear de forma sospechosa por el concesionario. Ese testimonio era clave para la defensa de Miguel López frente al asesinato de su suegra del que salió absuelto. De modo que cuando Jesús Tavira fue localizado muerto, saltaron las alarmas por la posible relación entre su testimonio en el Caso Sala y su asesinato.
Miguel López, yerno de la víctima del crimen de la viuda del expresidente de la CAM, absuelto en 2019. EFE
El sobrino de Jesús niega tajante cualquier relación entre el asesinato de su tío y el crimen de la viuda del expresidente de la CAM. “Lo ha apuñalado Omar”. De momento, la Policía Nacional ha detenido a este ciudadano de Argelia, junto a su esposa, y otros dos hombres, todos de nacionalidad argelina, y con edades comprendidas entre los 35 y los 45 años.
- ¿Su tío tuvo algún problema con Omar que le hiciera temer por su vida?
- Miguel Ángel: Después del pasado verano, Omar le dijo que se iba de vacaciones a su país. Le dijo que se iba un par de semanas, pero se pasó un mes y medio en Argelia. Cuando regresó, antes de diciembre, no le dijo ni media a mi tío.
No sabía ni que estaba en Alicante. Discutieron. Omar le pidió que le pagara las vacaciones, le dijo que le debía más de 1.000 euros, y mi tío le contestó que le había dejado tirado un mes y medio y que no se las había pagado porque Omar le pidió que le diera de baja [en la Seguridad Social]
- ¿Cómo se saldó ese encontronazo?
- Omar le dijo a mi tío que se iba a montar por su cuenta y estuvo trabajando de mecánico por Aspe, arreglando coches.
Parece ser que se llevó las llaves que tenía para abrir el desguace, como mecánico, y no se las devolvía a mi tío. Hubo un momento que tuve que buscar a Omar a su casa para decirle que no venía a entregarnos las llaves.
Le dije que si era por el dinero, que yo llevaba encima 1.000 euros, se venía conmigo a la asesoría a firmar la baja de cu contrato laboral y le pagaba.
- ¿Qué ocurrió?
- Omar tardó 15 o 20 días en volver al desguace. Habló con mi tío y todo quedó bien. Al día siguiente, vino otro argelino que era cliente nuestro y le entregó las llaves a mi tío.
Miguel Ángel asegura que “nada” hacía presagiar el truculento final que tendría la relación laboral entre Omar y Jesús. “Eso pasó antes de la última Navidad”. De hecho, el sobrino asegura que durante 2026 su tío empezó a recurrir "a otro mecánico argelino" de forma puntual.
Jesús dirigía Autodesguaces Tavira, gestionando desde operaciones “de compra de vehículos en subastas judiciales y particulares”, "a ventas de coches de ocasión de gama alta y gama baja". Su esposa, Loli, “se ocupaba de temas administrativos”, el hijo mayor de ambos, Víctor, “iba con la grúa”, y el sobrino Miguel Ángel “ayudaba en todo lo que podía”: controlar el acceso de vehículos; cuidar a los perros...
Uno de los coches publicitado en las redes sociales de Autodesguaces Tavira en Alicante.
La Policía Nacional baraja el móvil económico como principal hipótesis que desencadenó el asesinato del empresario Jesús Tavira. En concreto, por una cantidad de unos pocos miles de euros -puede que 5.000 euros- y que supuestamente le reclamaba Omar al empresario nacido en Ricote y afincado en Alicante.
- ¿Usted cree que su tío le debía dinero a Omar por su labor en el taller del desguace?
- Miguel Ángel: Omar siempre le pedía a mi tío dinero por adelantado. Si en una semana tenía que cobrar 350 euros, le pedía 500 euros, diciendo que era para sus hijos o porque tenía que mandar dinero a su familia en Argelia.
- ¿Cómo encajó la familia la detención de Omar?
- Nos hemos quedado sorprendidos.
No ha habido tanta sorpresa para los policías que han investigado esta desaparición durante 42 días, sin descanso, ya que Omar intentó desviar la atención asegurando a los agentes que la última vez que vio al empresario fue marchándose con dos hombres. Eso ocurrió el 18 de marzo.
La familia de Jesús Tavira empezó a mover su desaparición con rapidez. “Al principio, pensamos que se pudo ir de fiesta. Le gustaba irse con los amigos y perderse un día entero”. Pero el viernes 19 de marzo, al no regresar a su domicilio en el Barrio de la Florida en Alicante, para celebrar el Día del Padre, cundió la preocupación entre sus allegados.
Jesús se crió en el seno de una familia numerosa, con once hermanos, y era extraño que una persona tan familiar no celebrase una fecha así de señalada con su querida esposa, Loli y sus dos hijos, Víctor y Edgar. “Siempre llevaba mucho dinero encima: 6.000 euros, 10.000 euros... Creímos que le habían hecho algo [malo]".
El cartel alertando de la desaparición de Jesús Tavira.
Las alarmas terminaron de saltar el 22 de marzo, cuando su flamante Audi Q5, de color negro, apareció calcinado con sus dos móviles en su interior, en el Barrio de la Virgen del Remedio, conocido popularmente como Las Mil Viviendas de Alicante, por un historial conflictivo donde se mezclan familias trabajadoras y humildes, con otras que se dedican al menudeo.
La Policía Nacional seguía explorando el círculo social y laboral de Tavira. Todo ello, a la vista de que su labor empresarial le permitía codearse con la cara y cruz de la sociedad, desde algún juez o algún mando de la Policía Local, a miembros de clanes gitanos, ya que Jesús Tavira además de vender coches, desguazarlos o comercializar piezas sueltas para reparaciones, también hacía de prestamista.
“A veces, dejaba dinero. Alguien iba a entregarle el coche, como fianza, a cambio de una cantidad de dinero, y pasado un tiempo se lo devolvía a cambio de unos intereses. Por ejemplo, prestaba 15.000 euros, se queda el coche, y luego le tenían que devolver 17.000 euros para recuperarlo”, según cuenta su sobrino a este diario.
Los negocios copan su cuota en el ADN familiar. Buena prueba de ello es que un par de familiares de Jesús están detrás de Cafés Tavira, distribuidores conocidos en el Levante por comercializar una marca que combina una fórmula arábica premium con robustas lavados naturales de alta calidad.
Una llamada inquietante
El mecánico Omar se delató cuando supuestamente telefoneó a una asociación que distribuía carteles con la foto del dueño de Autodesguaces Tavira, para tratar de localizarlo. Así lo confirma la persona que recibió una llamada inquietante: “A las dos semanas de la desaparición, me llamó un chico argelino, estaba muy preocupado, me preguntó si teníamos datos de Jesús".
"Dijo que era raro que no hubiera vuelto a su desguace”. “Me contó que ayudaba a sus compatriotas, que les daba trabajo o les buscaba casa, que era buena peresona. Hubo algo que me llamó la atención, primero me dijo que era un extrabajador suyo y luego afirmó que era un empleado”.
Parece que Omar no tenía clara su situación laboral, pero la Policía Nacional sí le tenía a él en la diana. De hecho, la investigación trata de esclarecer si la deuda que motivó el asesinato está relacionada con su labor de mecánico en el desguace o con algún negocio en ‘b’, consistente en vender piezas o vehículos en la zona del Magreb a la vista de que ya hay cuatro detenidos de Argelia.