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Ciencia

El sorprendente tratamiento de ondas sonoras que promete cambiar la lucha contra las adicciones

El sorprendente tratamiento de ondas sonoras que promete cambiar la lucha contra las adicciones
Artículo Completo 737 palabras
La adicción a la metanfetamina de una mujer era tan grave que la opción que le quedaba era una cirugía cerebral. Pero una sola sesión de ultrasonidos focalizados pareció lograr lo que años de tratamiento no consiguieron.
Emily MullinSalud14 de agosto de 2026Alzheimer y adicciones.

El neurocirujano responsable del procedimiento, Ali Rezai, fue un pionero en el campo de la estimulación cerebral profunda. Esta consiste en realizar una incisión en el cráneo para implantar electrodos que puedan llegar a las neuronas situadas en lo más profundo del cerebro. A Rezai le entusiasmaba la capacidad del ultrasonido (la herramienta de diagnóstico por imagen conocida por observar el desarrollo fetal durante el embarazo) para llegar a las mismas estructuras cerebrales sin perforar la piel. No habría que taladrar el cráneo, ni hurgar ni pinchar el delicado tejido cerebral. El tratamiento con ultrasonido podía realizarse en 20 minutos, y los pacientes volverían a casa el mismo día.

Linda no podía creer lo que estaba viendo en la tele. Llamó a gritos a su nieta ya adolescente, la hija de Erin, para que viniera a verlo. “Mira a este médico”, le dijo. “¡Está curando a la gente!”. No importaba que el ensayo se llevara a cabo a cerca de mil kilómetros de distancia. Iba a llevar a Erin a Virginia Occidental. Pero primero tenía que encontrarla.

Rezai nació en Irán, creció en Los Ángeles y completó su formación en neurocirugía en Nueva York. Nunca esperó acabar en Virginia Occidental. “Mis colegas me advirtieron: ‘Es un suicidio profesional”, recuerda. Pero Rezai vio la oportunidad de desarrollar nuevos tratamientos en el epicentro de la crisis de adicciones de EE UU. Casi 45 millones de estadounidenses cumplen los criterios de un trastorno por consumo de sustancias y, aunque las muertes por sobredosis en EE UU llevan tres años disminuyendo, en 2025 se registraron casi 70,000 fallecimientos de este tipo. Virginia Occidental tiene la tasa más alta de muertes por sobredosis del país en relación con su población, más del doble de la media nacional.

Dr. Ali Rezai, presidente ejecutivo del Instituto de Neurociencia Rockefeller de la WVU.

Cortesía del Instituto de Neurociencia Rockefeller de la WVUenvió una carta en la que describía la lesión a una revista científica, lo que provocó una avalancha de respuestas. Los autores afirmaron que la carta de Rezai omitía detalles clave sobre la seguridad, como el nivel de intensidad del ultrasonido. Eso dejó a la comunidad científica en la ignorancia sobre cómo se produjo la lesión y qué medidas deberían adoptarse para ayudar a prevenir efectos secundarios graves en el futuro.

carta de seguimiento enviada a la revista.

Esta es una de las mayores lagunas en la investigación sobre el ultrasonido focalizado. No existen parámetros de tratamiento estandarizados. Y, con docenas de empresas en este ámbito, los dispositivos funcionan a diferentes frecuencias e intensidades. Muchos estudios se encuentran en una fase inicial, y los investigadores siguen tratando de determinar la dosis más eficaz y segura. Fonzo, por ejemplo, está utilizando un pequeño dispositivo de escritorio para estudiar el ultrasonido focalizado en casos de depresión, ansiedad y trastorno por estrés postraumático. En un ensayo que llevó a cabo en la Universidad de Texas en Austin, los participantes recibieron ultrasonido de baja intensidad una vez al día, cinco días a la semana, durante tres semanas (de manera similar a como se administra la estimulación magnética transcraneal).

Rezai indica que ese régimen no funcionará para pacientes con trastorno por consumo de sustancias, ya que existe el riesgo de que los mismos abandonen prematuramente los programas de tratamiento. Exigir demasiadas sesiones aumenta la probabilidad de que los pacientes no regresen para terminar el tratamiento, por lo que Rezai considera que un enfoque de “una sola sesión” es ideal para tratar la adicción.

Kim Butts Pauly, profesora de radiología e ingeniería eléctrica en la Universidad de Stanford y autora de una de las respuestas a la carta de Rezai, comenta que el equipo de la WVU está trabajando en un rango medio en el que se sabe menos sobre los efectos. Según ella, es posible que su enfoque esté provocando realmente cambios estructurales en el cerebro. Pauly está trabajando en una propuesta de investigación para desarrollar un sistema de monitoreo de la temperatura del cráneo y del cerebro con el fin de evitar efectos secundarios graves.

WIRED.com. Adaptado por Mauricio Serfatty Godoy.

Fuente original: Leer en Wired - Ciencia
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