La UCO indaga si Interior usó las informaciones reservadas abiertas por filtraciones atribuidas a Ábalos para amedrentar a mandos que trabajaban en causas sensibles para el partido
Regala esta noticia Añádenos en Google El DAO Manuel Llamas saluda a Fernando Grande Marlaska. (Guardia Civil)Melchor Sáiz-Pardo y Mateo Balín
28/05/2026 a las 00:11h.Imagen inédita en los 182 años de historia de la Guardia Civil. Un subordinado interrogando con mandato judicial a los más alto mandos de ... la institución en una causa penal. El teniente coronel Antonio Balas, jefe del Departamento de Delincuencia Económica de la Unidad Central Operativa (UCO), tomó declaración este miércoles en la Dirección General de la institución a tres generales del cuerpo para aclarar si hubo presiones internas o por parte del ministerio que dirige Fernando Grande Marlaska contra mandos que participaban en investigaciones judicializadas que afectaban al PSOE, al Gobierno o al entorno de Pedro Sánchez. Un cuarto general, también citado como testigo, no pudo declarar por encontrarse de viaje oficial y deberá comparecer más adelante.
La clave de la diligencia está en el origen de aquellas informaciones reservadas. En mayo de 2025 comenzaron a publicarse mensajes de WhatsApp entre Ábalos y Sánchez, procedentes de la extracción de datos de los dispositivos móviles incautados al exministro en el marco del sumario del caso Koldo. Aunque el contenido formaba parte de la investigación judicial, la UCO se desmarcó de forma tajante de aquellas filtraciones y negó que la salida pública de esos mensajes procediera de sus agentes. En realidad, desde el principio, casi todas las miradas se dirigieron al propio Ábalos como fuente.
Entre 2020 y 2021
Esos mensajes, fechados principalmente entre 2020 y 2021, mostró un retrato muy duro del liderazgo interno de Sánchez y de su relación con algunos barones socialistas críticos con la dirección federal. En esas conversaciones, Sánchez calificaba al expresidente extremeño Guillermo Fernández Vara como el «petardo de Vara» y ordenó a Ábalos: «Llamad al petardo este». Al aragonés Javier Lambán lo tildaba de «hipócrita». Y sobre el castellanomanchego Emiliano García-Page, crítico con los pactos con Bildu y con los indultos, trasladaba a Ábalos y a Santos Cerdán una instrucción especialmente explícita: «Convendría que tanto tú como Santos le pegarais un toque y que dejara de tocar los cojones».
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