Antonio Balas se ha convertido para las defensas en el gran villano del juicio que se sigue en la Audiencia de Badajoz por el presunto enchufe del hermano del presidente del Gobierno en la Diputación. Así lo consideran los letrados de los dos principales acusados, David Sánchez Pérez-Castejón y Miguel Ángel Gallardo (ex presidente de la Diputación), quienes le dedicaron buena parte de su intervención en el último turno empleado para la exposición final de sus argumentaciones. El teniente coronel de la Guardia Civil, que lideró las investigaciones policiales del caso, otorgó a Gallardo la responsabilidad en la trama orquestada para la contratación del artista en 2017.
Por el contrario, para las acusaciones del caso, el papel antagonista, una especie de Cruella de Vil, recae en la fiscal, Begoña García Boró, por convertirse en «la mejor defensa» más de los acusados. Ella insistió ayer en la absolución de todos ellos. Fueron los protagonistas del día y las dos caras opuestas que han jugado un papel fundamental en el juicio (a la fiscal se le acusa de no investigar una denuncia previa que una de las aspirantes, Cristina de Frutos, le hizo llegar con supuestas irregularidades en el proceso de selección para el puesto).
Emilio Cortés, abogado de David Sánchez, estuvo especialmente ácido con el instructor policial de las investigaciones por su «puesta en escena» en su testimonio en la vista oral. El letrado le acusó estar mucho más «cómodo» con los abogados de la acusación que con el de las defensas y le acusó, de forma implícita, de tomar partido: «No tiene que venir un Guardia Civil a decirle (al Tribunal) lo que es mucho y lo que es poco», en referencia a las pruebas practicadas. «Vean las grabaciones de este señor, con las manos en la cara, haciendo comentarios con sus compañeros (en referencia a los otros agentes que declararon), lo a gusto que estaba con la acusación y no con nosotros», criticó Cortés, quien, a continuación, se quejó: «Merecíamos el mismo respeto (en referencia a Antonio Balas), en la puesta en escena, ni un centímetro más o ni un centímetro menos». De esta manera, concluyó que Balas estuvo «cómodo» con las acusaciones y «desafiante» con las defensas.
En línea parecida, aunque no entró en cuestiones de forma, actuó Juan Carlos Almeida, abogado del ex presidente de la Diputación de Badajoz, Miguel Ángel Gallardo, que atribuyó al teniente coronel emitir «dos falacias». En concreto, le criticó por dar por hecho que las áreas de Cultura y Recursos Humanos no tenían competencias para crear la plaza de alto directivo que ocuparía luego David Sánchez: «Como Cultura no es, como tampoco Recursos Humanos, pues entonces es Presidencia, un argumento que parece sólido, pero que tiene un enfoque holístico (las partes de un todo) por parte del teniente coronel». Además, añadió que el Área de Presidencia no significa únicamente el presidente de la institución, sino que consta de otros departamentos dentro de la misma.
En la otra cara de la moneda se sitúa la fiscal del caso. «No sólo es que no haya investigado ni acusado, sino que ha actuado como defensa de los procesados», recriminó el abogado de Manos Limpias, José María Bueno. «Tendría órdenes de sus jefes y ya sabemos quién es: P.S.», denunció la letrada de Vox, Marta Castro. El abogado del PP, Alberto Durán, tiró por elevación, «En los apuntes de Leire (Díez), que están apareciendo, pone "controlar a la Fiscalía"», y también «destruir el procedimiento», con un intento de acabar «con la juez de instrucción, no solo profesionalmente, sino también personalmente». Toca hablar ahora a los tres magistrados del Tribunal en forma de sentencia.