Un miembro del Tren de Aragua, acusado de pertenencia a organización criminal, robo con violencia, detención ilegal, lesiones, tenencia ilícita de armas y tráfico de drogas, tras ser detenido por agentes de Policía Nacional y Guardia Civil. Ministerio del Interior.
Reportajes cRIMEN ORGANIZADO El Tren de Aragua despliega sus tentáculos en España: vigilancia de chalés, secuestros a familias, robos, droga y criptomonedasLa detención de cinco presuntos miembros de la banda venezolana por el asalto a la casa de un cirujano en León revela una red de células móviles dedicadas a los robos violentos, el narcotráfico y los secuestros
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Julio César Ruiz Aguilar Publicada 23 julio 2026 02:42hDurante varias semanas, los ocupantes de una furgoneta viajaron desde Madrid hasta una urbanización de Sariegos, a pocos kilómetros de León, y tomaron nota de los movimientos de un cirujano plástico, de sus horarios de trabajo, de las entradas y salidas de su familia y de la forma más segura de acceder al chalé.
El 28 de enero, cuando el médico regresó a casa y el portón del garaje permaneció abierto durante unos segundos, los hombres entraron detrás de él. Llevaban pasamontañas, armas, teléfonos preparados para ser desechados e inhibidores de frecuencia para inutilizar las alarmas.
Dentro estaban su esposa y sus dos hijos, ambos menores de edad. Los cuatro fueron inmovilizados de pies y manos con bridas y cinta adhesiva mientras los asaltantes recorrían la vivienda en busca de dinero, relojes y joyas.
Se llevaron objetos valorados en unos 100.000euros y otros 10.000 en efectivo, e intentaron realizar transferencias desde las cuentas bancarias de las víctimas utilizando sus teléfonos.
Después abandonaron el chalé, dejaron atrás la furgoneta robada con matrículas falsas y le prendieron fuego para borrar cualquier rastro. La escena, ocurrida a plena luz del día en una localidad de apenas 5.500 habitantes, abrió una investigación que durante casi cinco meses siguió a sus autores por media España.
🚨 Desarticulado un entramado criminal de “El tren de Aragua” dedicado a la comisión de robos con violencia y al tráfico de drogas.
— Ministerio del Interior (@interiorgob) July 21, 2026
🤝 Operación conjunta de la @policia y la @guardiacivil
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Caras conocidas
Los agentes de la Unidad de Droga y Crimen Organizado de la Policía Nacional y de la Policía Judicial de la Guardia Civil identificaron a cuatro hombres y una mujer, todos de origen venezolanoy con antecedentes en España por tráfico de drogas, trata de seres humanos y robos violentos.
Tres de ellos figuraban además en los archivos policiales de Venezuela. Vivían en la provincia de Madrid, pero se habían dispersado cuando, el pasado 17 de junio, se desplegó el operativo para detenerlos.
Uno fue arrestado en Ibiza, donde los investigadores encontraron más de medio kilo de cocaína rosa o tusi, 182 gramos de metanfetamina y más de un centenar de pastillas que, según las pesquisas, iban a ser distribuidas durante la temporada turística.
Los otros fueron localizados en Tenerife, O Carballiño, Madrid y Ciudad Real. En seis registros se intervinieron 50 cartuchos de arma corta, teléfonos, matrículas falsificadas, ropa presuntamente utilizada en los golpes, más de 5.700 euros y documentos con datos sobre viviendas y posibles víctimas.
Cuatro de los cinco detenidos han ingresado en prisión provisional. Se les atribuyen, entre otros delitos, pertenencia a organización criminal, robo con violencia, detención ilegal, lesiones, tenencia ilícita de armas y tráfico de drogas.
Las armas utilizadas para amenazar a la familia todavía no han aparecido. La investigación trata ahora de determinar si el grupo participó en otros asaltos y hasta dónde llegaban sus conexiones con otras células del Tren de Aragua desarticuladas en España.
Células en expansión
Una de esas conexiones conduce a Madrid. En mayo, la Policía detuvo a seis presuntos integrantes de la organización relacionados con varios ataques a propietarios de grandes cantidades de dinero y criptomonedas.
En uno de ellos, el botín alcanzó 1,5millonesde euros en joyas, 200.000 euros en efectivo y 1,3 millones en activos digitales. A esa célula se le atribuyen también el secuestro de un turista en un apartamento de Villa de Vallecas y un ataque en el que una víctima recibió un disparo en la cara cuando intentaba escapar.
Larru Changa, uno de los cabecillas del Tren de Aragua, detenido en Colombia en julio de 2024. Policía Nacional de Colombia (EFE)
Los investigadores han encontrado contactos entre aquellos detenidos y los arrestados ahora por el golpe de León, además de un método común: vigilancias prolongadas, entrada violenta en viviendas y presión sobre las víctimas para acceder a su dinero.
El rastro español del Tren de Aragua se ha ido haciendo visible operación a operación. En noviembre de 2025, la Policía Nacional anunció la desarticulación de la primera célula estable de la banda en el país, con 13 detenidos en Barcelona, Madrid, Girona, A Coruña y Valencia.
Aquella estructura tenía un líder, un lugarteniente y dos grupos dedicados a producir y distribuir tusi, además de traficar con otras drogas. En abril de 2026 fue arrestado en Madrid otro miembro reclamado por Estados Unidos por una trama que infectaba cajeros automáticos con programas maliciosos para financiar a la organización.
Treintena detenidos
Desde marzo de 2024, las fuerzas de seguridad han detenido en España a alrededor de una treintena de personas vinculadas a la banda. La Policía Nacional creó un grupo específico para impedir su implantación y reforzó la cooperación con cuerpos de América Latina y Estados Unidos.
La fotografía que dejan las investigaciones no corresponde todavía a una única estructura con un mando reconocible y un territorio bajo control, como ha ocurrido en algunos países americanos, sino a células conectadas, móviles y especializadas en actividades distintas.
Fuerzas de seguridad salvadoreñas conducen a un miembro del Tren de Aragua a una prisión de El Salvador. EFE
La organización nació en el Estadovenezolanode Aragua alrededor de las obras de un ferrocarril que nunca llegó a terminarse. Comenzó extorsionando a contratistas y trabajadores, extendió después su actividad desde las cárceles venezolanas y siguió las rutas migratorias hacia otros países del continente.
Su nombre quedó asociado a la trata de mujeres, el narcotráfico, los secuestros, el tráfico de armas y los asesinatos por encargo.
En Sariegos, aquella expansión adoptó una forma menos visible antes del asalto. La operación revela el método con el que la banda intenta asentarse en España y la estrategia de los investigadores para impedir que sus células dispersas formen una estructura estable.
El Tren de Aragua ya no es para la Policía un nombre importado de las crónicas latinoamericanas. Sus miembros vigilan chalés, producen droga, secuestran y se desplazan de una provincia a otra mientras las fuerzas de seguridad tratan de reconstruir el mapa que los une.