Equilibrio, postura, abdomen... todo lo que debes saber del método 5P, una técnica cada vez más popular para la reeducación corporal y el refuerzo del periné
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Regala esta noticia Añádenos en Google 07/10/2026 Actualizado a las 00:08h.Toser, reírse a carcajadas, correr para no perder el autobús, levantar la bolsa de la compra... Todos estos son gestos corrientes que realizamos sin mayor ... hazaña hasta que un día saltan las alarmas. De repente, aparece una incómoda sensación de peso en la pelvis, unas ganas incontrolables de ir al baño y, en el peor de los casos, la orina termina escapándose. Así es como nos damos cuenta de que toca pasar por consulta, porque independientemente de la edad y del sexo, ninguna de estas situaciones debe asumirse como algo normal. Y es justo ahí donde entra en juego el llamado método 5P, un semicilindro de madera sobre el que hay que mantenerse en pie para obligar al cuerpo a reajustarse. Pero ¿en qué consiste exactamente esta herramienta, por qué ha despertado tanto interés en fisioterapia y cómo debe usarse? Dos expertas nos aclaran las dudas.
Antes de seguir avanzando en materia, conviene recordar qué es exactamente el suelo pélvico y por qué hay que cuidarlo. «Es un conjunto de músculos y otros tejidos que ayuda a sostener la vejiga, el útero y el recto. Además, es fundamental para controlar la orina, los gases, las heces, interviene en la función sexual y trabaja de forma coordinada con el abdomen y la respiración cuando nos movemos o hacemos esfuerzos», explica de manera detallada María Torres Lacomba, catedrática de Fisioterapia de la Universidad de Alcalá y presidenta de la Asociación Española de Fisioterapeutas en Salud de la Mujer y Salud Pélvica.
El secreto de trabajar sobre este semicilindro de madera -conocido comercialmente como Logsurf por su semejanza con el balanceo continuo sobre las olas- reside en la propiocepción. Una palabra algo aparatosa para una capacidad que usamos constantemente y que, a efectos prácticos, supone que «en lugar de pedirle al paciente que contraiga o coloque una zona concreta, buscamos que el propio cuerpo produzca respuestas posturales globales y automáticas», detalla Caldera. Eso sí, la responsable de FisioMedit advierte que «no es una varita mágica ni sirve para todo el mundo de la misma manera», sino que es «una herramienta más dentro de un tratamiento que debe adaptarse en cada caso».
Saber contraer y relajarse
Para dar el paso de subirse al tronco, es necesario realizar antes «una valoración fisioterapéutica para conocer el estado de salud de la persona, su capacidad para mantener el equilibrio, el control postural y los objetivos que se quieren conseguir», puntualiza Torres. Y aquí conviene desmontar un mito muy extendido. «Un suelo pélvico saludable no solo necesita fuerza: también debe ser capaz de relajarse y coordinarse correctamente con la respiración y el resto del cuerpo», añade la experta, que es además coordinadora del Grupo de Investigación Fisioterapia en los Procesos de Salud de la Mujer en la Universidad de Alcalá.
Precisamente porque el tratamiento no se reduce a «apretar más la musculatura» pélvica, Caldera lanza una advertencia sobre el uso del semicilindro de madera de forma autodidacta. Aunque resulta fácil comprar este producto y seguir desde casa un vídeo de YouTube, «no existe una receta de diez minutos encima del tronco y listo». Porque, tal y como explica, algunos pacientes necesitarán «fortalecer», pero otros deberán aprender a «disminuir tensión o incluso empezar por sentir mejor esa zona».
El principal riesgo de usarlo sin la supervisión de un especialista es «utilizarlo mal o no saber sacarle el máximo partido», puntualiza Caldera. Por ejemplo, «una persona puede mantenerse encima del tronco y, sin embargo, estar bloqueando la respiración, aumentando en exceso la tensión abdominal, contrayendo glúteos, tórax o manteniendo una contracción innecesaria del suelo pélvico». Eso no significa que no se pueda usar el tronco en casa. Pero antes hay que asesorarse con un experto. «Una vez valorada la persona y aprendido correctamente el ejercicio, determinadas actividades sí pueden hacerse de forma autónoma», aclara Torres.
Otra cautela importante frente a la popularidad que ha alcanzado el método 5P es que su investigación específica sigue siendo limitada, tal y como subrayan ambas expertas. No obstante, Caldera considera «interesantes» los resultados preliminares. Estos beneficios ya documentados no convierten al tronco en el sustituto de los ejercicios de Kegel, que trabajan la contracción voluntaria, o los hipopresivos, que combinan posturas y trabajo respiratorio. Según Caldera, son estímulos distintos que «pueden complementarse. Hablan idiomas diferentes, aunque todos quieren ayudar al suelo pélvico».
No es solo para mujeres que acaban de dar a luz
Existe la creencia de que la salud pélvica es una cuestión exclusivamente femenina. Sin embargo, «también los hombres y la población infantil pueden presentar disfunciones», subraya María Torres Lacomba, catedrática de Fisioterapia de la Universidad de Alcalá. La función de esta estructura anatómica puede verse afectada por múltiples factores. «Entre los más importantes están el embarazo y el parto, el envejecimiento y la menopausia, la obesidad y algunas cirugías pélvicas. También pueden influir el estreñimiento crónico, la tos mantenida o determinadas actividades de alto impacto, especialmente cuando se combinan varios factores», especifica la experta, que defiende la importancia de trabajarlo de forma preventiva junto a un especialista, aunque no existan síntomas.
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