Los precios dinámicos, que cambian constantemente según la demanda, existen desde hace tiempo en aerolíneas, reservas de hoteles o plataformas de transporte... Pero suceden en Internet. Pues bien, ahora llegan a las tiendas físicas y los supermercados. Y ya no son solo 'precios dinámicos', sino 'personalizados': pagarás por tu compra según los datos que tengan de ti. ¿Cómo lo hacen? Te lo explicamos.