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El verano de las plantas: guía de supervivencia vegetal

El verano de las plantas: guía de supervivencia vegetal
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Es una de las misiones más importantes de esta época: lograr que nuestras plantas no mueran asfixiadas por el calor... o porque nos vamos de vacaciones
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Es una de las misiones más importantes de esta época: lograr que nuestras plantas no mueran asfixiadas por el calor... o porque nos vamos de vacaciones

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Ixone Díaz Landaluce

20/07/2026 Actualizado a las 19:29h.

Todos sufrimos con las altas temperaturas y, por supuesto, con las cada vez más frecuentes olas de calor, pero no somos los únicos. Nuestras plantas ... se llevan a menudo la peor parte. Para empezar, porque es la época del año que más las pone a prueba, pero también porque dependen de nosotros en un momento en el que, para colmo de males, nos vamos de vacaciones. Y no es solo una cuestión de regar más. La 'operación supervivencia' incluye garantizarles la luz suficiente, extremar su mantenimiento o estar atentos a algunas plagas estacionales que les complican aún más la vida. Literalmente. Para entender lo que tenemos que hacer (y lo que estamos haciendo rematadamente mal) hablamos con Ignacio Guío, más conocido en redes sociales como 'Chico Plantas', y experto en jardinería y cuidado de todo tipo de variedades vegetales.

«Regar por encima, como duchando a la planta, es un error. Podemos provocar una infección fúngica»

A partir de aquí, hay tres trucos fundamentales para sobrevivir al calor. Por un lado, el horario. «El mejor momento es el amanecer, como tarde a las 8.30 de la mañana. Y luego, cuando cae el sol. Así tienen toda la noche para que las raíces absorban bien el agua, se hidraten y empiecen el día con más fuerza. Si el calor es brutal, se puede regar también por la tarde. Siempre que tenga hambre, dale de comer», resume el experto. Por otro, es conveniente poner un platillo debajo de la maceta para que tengan un aporte extra de líquido. Y por último, hay que regar bien. Es decir, por la base, por la tierra. «A veces regamos por encima porque creemos que estamos refrescando la planta, como si le diéramos una ducha, pero lo que estamos haciendo es provocar enfermedades fúngicas como el oidio», advierte Guío.

Protección contra el calor

Cuando hablamos de plantas de exterior, el experto recomienda distribuirlas en función de las zonas más o menos cálidas de la terraza y teniendo en cuenta siempre el tipo de planta. «En la zona roja deberían ir solamente los cactus, que no sufren tanto. Hay que ubicarlas en función de su tolerancia al sol directo», explica el especialista. ¿Y tiene sentido agruparlas? Sí, tanto en exterior como en interior para favorecer un ambiente más húmedo, pero siempre teniendo en cuenta un factor que a menudo se descuida: la ventilación. «Si están muy apelotonadas y no circula el aire lo suficiente entre ellas también puede dar lugar a enfermedades. Conviene separarlas unos pocos centímetros entre sí, una especie de distancia de seguridad».

Hojas secas y macetas de plástico

Con la primavera y hasta el otoño, las plantas, en general, se renuevan más a menudo: tiran hojas, flores e, incluso, alguna rama. «Conviene hacer pequeñas podas de mantenimiento o retirar las hojas secas. Si se acumula mucho tejido natural muerto en la maceta, pueden aparecer enfermedades fúngicas», advierte el experto. Frente al calor, ¿importa el tipo de maceta? ¿Plástico o cerámica? Guío lo tiene claro: solo utiliza las de cerámica para cactus o plantas extremadamente resistentes al calor. «Para el resto, el plástico es mejor. El barro, al ser un material más poroso, hace que la humedad se evapore antes. El plástico la mantiene mucho mejor. Incluso hay quien prefiere utilizar las macetas marrones que las negras porque estas últimas absorben más el calor».

Ojo con las plagas estivales

El archienemigo de las plantas en verano es el pulgón, pero también la cochinilla algodonosa. «Son como vampiros. Chupan y extraen la savia de las plantas y las van dejando sin fuerza. Si ya tienen que luchar contra el verano, esto las debilita aún más. Hay que actuar de manera rápida y contundente», señala el especialista. Hasta ahí las plagas. Y luego, están enfermedades fúngicas como el oidio, que suele formar una capa blanca sobre las hojas.

Cómo tratar estos problemas depende, claro, de cada enfermedad o plaga y de si se quiere emplear un método más o menos ecológico. «Para insectos existen productos de 'triple acción' que previenen y tratan varias plagas a la vez. Para un tratamiento más ecológico se puede usar aceite de neem, jabón potásico o tierra de diatomeas, pero su uso depende del problema en concreto».

Y cuando te vayas de vacaciones...

Aquí está el quid de la cuestión. ¿Cuánto tiempo resisten las plantas desatendidas? O, en otras palabras, ¿cuántos días pueden pasar hasta que le pidas el favor a tu madre, al vecino del quinto o a tu mejor amigo? En exterior y terrazas, mucho menos, desde luego. «Si no tienes riego automatizado o alguien que las cuide, y si hace mucho calor, no aguantan mucho más de tres días». Es decir, un fin de semana largo. Eso sí, con un «riego supercontundente» y con platillos debajo de las macetas.

En interiores es otro tema. «Pueden aguantar una semana, a veces incluso dos», explica Guío. Pero hay que agruparlas en la habitación más fresca de la casa, regarlas generosamente antes de marcharte y estar atento a un detalle fundamental. «Es superimportante no bajar del todo la persiana, porque si las dejas en oscuridad total, te crees que les está dando la sombra y las puedes matar. Necesitan luz. Hay que dejar un palmo sin bajar», recomienda el experto, que explica que siguiendo estas recomendaciones la tasa de éxito oscila entre el 80 y el 90%.

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Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
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