Dar el paso no es sencillo, aunque «calma la ansiedad». Los expertos recomiendan ir poco a poco y, si hace falta, dar pasos atrás
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Regala esta noticia Añádenos en Google (Adobe Stock) 27/08/2026 Actualizado a las 00:09h.El primer verano fuera del armario tiene mucho de estreno. La primera foto con una pareja, la primera vez que te coges de la mano ... en una terraza, unas vacaciones sin esconder quién quieres... Pero también trae preguntas que antes no estaban ahí: ¿me sentiré cómodo en esta playa?, ¿qué pasará si vuelvo al pueblo?, ¿puedo mostrarme igual que en casa? El verano, con los cuerpos más expuestos, los viajes y los espacios compartidos, obliga a responderlas más veces de lo que parece. Y a plantearse otra: ¿es este el mejor momento para mostrarnos tal y como somos o mejor esperamos a tiempos de mayor introspección?
No tengas prisa
Janire Martín Redondo, de 27 años, conoce bien la situación de la que hablamos. Durante un tiempo tuvo interiorizada la necesidad de medir dónde y cómo podía mostrarse. Su última pareja fue quien le hizo cambiar el chip. «Me repetía que no estábamos haciendo nada malo por ir de la mano», recuerda. Y la experiencia ha sido positiva. Aunque este verano ha descubierto la cara más desagradable de ser visible. Tras publicar una foto con una chica en Instagram, supo que en su pueblo de Valladolid se estaba hablando de ello. «Yo nunca lo he escondido, pero parece que ha chocado ahora, con 27 años, que sea lesbiana», afea.
¿Hay algún modus operandi que nos garantice el éxito? Si se trata de las primeras vacaciones con una pareja del mismo sexo, Adán recomienda ir «de menos a más». Empezar con muestras de afecto sutiles, observar el entorno y decidir después si apetece avanzar. «Hay que primar nuestro bienestar y nuestra integridad física», explica. El hecho de que no cojas de la mano a alguien en un lugar concreto no significa volver al armario ni haber dado un paso atrás. Según la psicóloga, «significa haber elegido cuidarse». Primera lección importante.
Prepara el terreno al viajar
A la hora de viajar, Janire busca alojamientos y destinos 'LGTBI+ friendly' y consulta en redes sociales qué lugares pueden resultar más cómodos. Es otro buen consejo para evitar situaciones incómodas... y también que garantiza cierta seguridad. Adán reconoce que es algo que hacen muchos miembros del colectivo LGTBI: estudian las leyes del destino, si existen espacios de ambiente, si el alojamiento es inclusivo y si habrá una comunidad con la que sentirse acompañado. No hay que pasar por alto que el 32% de los casos de odio más graves tiene como escenario la calle y un 13% los lugares de ocio, según el último informe de la Federación Estatal LGTBI+ y el CSIC. Aunque el problema de fondo es otro (y no pequeño), la autoprotección no está de más.
Muestra el cuerpo poco a poco
Para las personas trans el verano introduce otra dificultad añadida: el cuerpo. Piscinas y playas pueden convertirse en incómoda una actividad tan sencilla como quitarse una camiseta. Marcos –un chico trans que prefiere mantener su anonimato a través de un nombre ficticio– se sometió a una mastectomía en 2024 y todavía se siente inseguro con sus cicatrices. En el gimnasio evita ducharse para que no le miren: «En todo lo que implica tener que quitarme la camiseta, hasta que no me tatúe el pecho, lo paso fatal». En estos casos, la terapeuta aconseja dar pequeños pasos para recuperar la confianza. «Exponte un poco para ver cómo te sientes. Empieza con unos minutos y si todo va bien, continúa. Si no, vuelve a ponerte la camiseta», relata. La misma lógica puede aplicarse en un vestuario, con un bañador o incluso con una fotografía. Marcos ha descubierto precisamente este verano que una playa nudista es justo un lugar en el que se siente cómodo enseñando su cuerpo: «Tengo la sensación de que nadie me está juzgando», relata.
Ten una red de apoyo
Otro factor esencial para que nuestro 'destape' resulte satisfactorio está en rodearte de gente que te apoye. Tanto Janire como Marcos lo tienen claro. Él encontró en otros chicos trans una red con la que hablar de cuestiones que, aunque también comparte con amigos cisgénero, se entienden de otra manera cuando quien escucha ha vivido algo parecido. Ella valora especialmente pertenecer a asociaciones del colectivo, como Anitzak, donde puede expresarse con naturalidad y aprender de gente con más experiencia. Adán lo aplaude: «Es la forma de encontrar otras personas como tú y cuando aparece el sentimiento de pertenencia». Porque salir del armario no tiene que ser una prueba de valentía: «Es importante no obligarse a demostrar nada y encontrar los lugares y el entorno social en los que por fin ser uno mismo resulta algo normal», zanja la psicóloga.
Diccionario
Cisgénero. El individuo cuya identidad de género coincide con el sexo biológico que se le asignó al nacer.
No binario. Persona cuya percepción interna no encaja con las categorías de hombre o mujer: no se siente solo hombre ni solo mujer. El término incluye también un abanico de posibilidades como las personas agénero o de género fluido.
Queer. Engloba todo un conjunto de prácticas e ideas que rechazan la concepción del género, la identidad o la orientación sexual como etiquetas y categorías fijas. Ser 'queer' significa vivir sin etiquetas, sin tener que definirse por un gusto sexual o por un género determinado.
Intersexual. Aquella persona que nace con características biológicas o sexuales que no encajan en las definiciones tradicionales de varón o mujer.