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Política En 2025 nacieron más bebés de madres de más de 40 años que de mujeres de menos de 25: el gran cambio social en EspañaA comienzos de la década pasada, la maternidad a partir de los 40 era minoritaria: en 2025, las mujeres de esa franja de edad tuvieron 33.380 hijos, por los 30.577 de las madres de menos de 25 años.
Más información: El embarazo se retrasa: cuatro de cada diez bebés que nacen en Castilla-La Mancha tienen madres mayores de 35 años.
I. P. Nova Publicada 29 marzo 2026 03:46hLas claves nuevo Generado con IA
La maternidad en España se ha ido desplazando, año a año, a edades cada vez más tardías. Una tendencia que reflejan los datos oficiales.
Según recoge el Instituto Nacional de Estadística (INE), el conjunto de mujeres menores de 25 años que dio a luz en 2025 fue sensiblemente inferior al grupo de mayores de 40 años. Las mujeres de esa franja de edad tuvieron 33.380 hijos, por los 30.577 de las madres de menos de 25.
Varias son las causas que explican este cambio social, pero la dificultad de los jóvenes para emanciparse y encontrar vivienda es determinante.
La foto de la natalidad desmiente el relato oficial sobre la situación del país, que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha definido en términos triunfalistas con la frase: "España va como un cohete".
Los datos demográficos dibujan otra realidad, la de una maternidad que se retrasa en un entorno cada vez más complicado para los jóvenes.
A comienzos de la década pasada, la maternidad a partir de los 40 años era minoritaria.
En 2013 (primeros datos reflejados por el INE) se registraban algo más de 29.000 nacimientos entre mujeres de 40 a 50 años. En 2025, esa cifra roza los 33.400, pese a que el número total de nacimientos ha caído en España.
España, país de perros: suma 9,5 millones de canes frente a 6,6 millones de niños y cada vez nacen menos bebésEl crecimiento de partos se concentra, sobre todo, en el grupo de mujeres 40 a 44 años, que pasa de algo más de 27.000 partos a cerca de 29.700.
El grupo de madres de más de 45 años sigue siendo pequeño, pero también aumenta, consolidando la idea de que la maternidad tardía ha dejado de ser excepcional para convertirse en un rasgo estructural.
Detrás de este desplazamiento de la edad para dar a luz hay un cambio profundo en la sociedad.
La cuestión material es importante, con España liderando desde hace años el paro juvenil en la UE, con una tasa del 25,4% entre los menores de 25. Pero también hay un factor cultural.
"Está claro que la sociedad ha cambiado respecto a lo que podían ser los grandes consensos en torno a las dinámicas de pareja, las dinámicas de la familia, a cuál es mi lugar en el mundo... ¿Qué estoy dispuesto a ceder?", señala Rebeca Cordero, socióloga y docente de la Universidad Europea.
Cordero explica que vivimos en un momento en el que las personas "no quieren dejar escapar la juventud y el hecho de ser madre genera un cambio y una transformación vital".
Muchas mujeres, hasta que no alcanzan lo que consideran una vida "sobradamente plena", no dan el paso a la maternidad. Y hoy la inmensa mayoría de las mujeres prioriza su carrera profesional, destaca la socióloga.
Luego llega la necesidad de encontrar el trabajo que dé la estabilidad económica necesaria y aparecen factores que no se contemplaban hace una década, "el amor líquido, la sensación de la búsqueda constante de oportunidades...".
Adiós a la madre joven
En 2013, los nacimientos de madres menores de 25 rondaban los 41.000. En 2025 apenas superan los 30.500, lo que supone una caída cercana al 26%.
El descenso se concentra en las mujeres de 20 a 24 años, que pasan de más de 32.000 nacimientos a unos 25.000. También caen los partos entre los 15 y los 19 años, pero la maternidad adolescente queda reducida a situaciones cada vez más marginales.
El resultado es un hecho impensable hace una generación: por primera vez, las mujeres de más de 40 años tienen, en conjunto, más hijos que todas las menores de 25.
Radiografía de la reproducción asistida, un sector que crece por encima del 5% anual en plena crisis de natalidad en EspañaEse giro en la natalidad no se ha producido de golpe. Es el resultado de una década de evolución sostenida.
A principios de la serie (2013), las menores de 25 tenían claramente más hijos que las mayores de 40. Pero esa ventaja se fue estrechando paulatinamente en 2014, 2015 y 2016.
En 2017, la diferencia entre ambos grupos de edad es ya casi simbólica, de apenas unos cientos de nacimientos, señal de que la situación está a punto de invertirse.
El punto de inflexión llega en 2018, cuando, por primera vez, los bebés nacidos de mujeres de 40 años o más superan a los de las menores de 25.
Y con el paso del tiempo, ese marco se consolida: entre 2019 y 2025 aumenta el número de madres de más de 40, mientras se estanca la natalidad en mujeres de menos de 25.
Los 30, edad para ser madre
Entre ambos extremos, la treintena sigue siendo la franja mayoritaria de la maternidad, aunque aquí también se observan cambios.
Las mujeres de 30 a 34 años siguen concentrando el mayor número de nacimientos, pero pasan de unos 155.000 hace una década a algo más de 106.000.
Los datos revelan, además, que dentro de los 30 la maternidad se retrasa hacia el tramo final, el del grupo de 35 a 39 años: más de 95.000 partos anuales.
Leído en conjunto, el desplazamiento de los nacimientos hacia edades más tardías refleja un cambio estructural: preparación académica más larga, inserción laboral más tardía y relaciones de pareja más inestables.
"Digamos que en el terreno de las relaciones afectivas sexuales nos manejamos en términos de mucha más inestabilidad", señala Cordero. "Aparecemos cosificados, nos convertimos en un producto dentro del mercado del amor", señala.
Para esta profesora de la Universidad Europea hay un contexto social en el que se deja entrever que "cuanto más superficiales sean las relaciones sentimentales, más cerca se estará de la felicidad: habrá menos complicaciones".
Todas estas circunstancias impactan en la natalidad total, puesto que retrasar la maternidad también tiene su reflejo en el número de hijos que finalmente una mujer decide tener. Ello nos lleva a un empobrecimiento a nivel demográfico.
La pregunta de fondo es si este modelo puede cambiar. La respuesta de la experta es clara: "No, no creo que esta situación sea reversible a medio y largo plazo. Los valores presentes en la sociedad de consumo juegan en contra incluso del deseo de ser madre".