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En España una idea está ganando fuerza como salida a la crisis residencial: viviendas nuevas sobre viviendas viejas

En España una idea está ganando fuerza como salida a la crisis residencial: viviendas nuevas sobre viviendas viejas
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Las cuentas no salen. En España se crean nuevos hogares mucho más rápido de la que se construyen casas, lo que amenaza con agravar el déficit residencial y la crisis de vivienda que arrastra el país. El problema además es que buena parte de esa demanda se focaliza en puntos como Madrid, donde los promotores advierten que el desfase es cada vez mayor. La pregunta es, ¿dónde construir? ¿Cómo salir de ese círculo vicioso en zonas cómo Madrid, donde el 98% del suelo urbanizable está ya edificado? Y sobre todo, ¿cómo hacerlo sin trámites interminables? Hay quien cree que la solución pasa por mirar hacia arriba.  Literalmente. El ejemplo de País Vasco. Al igual que otras muchas regiones de España, Euskadi quiere mejorar la oferta residencial de sus ciudades. Y al igual que otras muchas regiones se enfrenta al dilema de dónde diablos construir. En octubre el Ejecutivo vasco presentó su solución a ese dilema: levantar nuevos apartamentos sobre edificios ya existentes. Para ser más precisos su idea pasa por crear 2.000 alojamientos en 65 inmuebles ya construidos, bloques con cubiertas planas a los que se pueden añadir dos plantas retranqueadas "sin mayores problemas". Vivienda sí, pero no cualquiera. La iniciativa vasca tiene (eso sí) algunos matices importantes. La idea no es construir vivienda sin más. Los 65 edificios que tiene en su punto de mira el Ejecutivo son públicos, parte de su parque de inmuebles para alquiler, y el objetivo es crear "alojamiento dotacional".  Es decir, el programa vasco tiene un claro enfoque social y busca aumentar la bolsa de vivienda a disposición de colectivos vulnerables. Si Euskadi consigue sacar adelante la iniciativa esa oferta dotacional se triplicará en la región, que ahora mismo suma 937 alojamientos en uso y 253 aún en construcción. ¿Son solo proyectos? No. La semana pasada la Consejería de Vivienda y Agenda Urbana dejó claro que no quiere que los planes de edificar en altura se quedan en eso: simples planes sobre el papel. El Ejecutivo dispone ya de "seis anteproyectos de levantes" con los que espera ganar 189 pisos dotacionales, los primeros de los 2.000 que espera construir. Si su calendario se cumple, este año se tramitarán los estudios necesarios para que las obras arranquen hacia 2028 y estén rematadas entre 2029 y 2030. "No estamos ante ejercicios teóricos, sino propuestas viables y cuantificables", subraya el consejero Denis Itxaso. Bajando al detalle. Las 189 viviendas se asentarán sobre bloques que ya forman parte del parque público y están repartidos por cinco localidades.  En Miribilla (Bilbao) se trabajará sobre dos edificios de 2008 para ganar 28 apartamentos, en Leioa se habilitarán 34 nuevas viviendas sobre un inmueble de 2019 y en Vitoria-Gasteiz se trabajará en dos promociones para ganar 82 nuevos pisos. La lista del Gobierno regional la completan Mutriku y Arrasate (Gipuzkoa). Cada uno incorporará una veintena de alojamientos extra en altura. Arquitectura (y algo más). Para sacar adelante la iniciativa no solo ha hecho falta voluntad política. Euskadi se ha apoyado en dos patas clave. La primera es el sistema de construcción industrializado, a base de módulos prefabricados que, como reconocía en octubre el Gobierno, permiten "reducir plazos y costes". La segunda es un cambio normativo que permite a las ciudades 'ganar altura'. En concreto, la consejería recuerda la Ley 3/2015 de Vivienda que permite a los ayuntamientos dar luz verde a alojamientos dotacionales "en levantes de parcelas residenciales" si se cumplen ciertos requisitos, como la titularidad pública y el uso social. También la Ley 6/2025 de Medidas Urgentes en Urbanismo.  "Estas unidades residenciales, al tener la consideración de equipamiento dotacional, no incrementan la edificabilidad urbanística y, por tanto, pueden acometerse sin necesidad de modificar el planeamiento general", reivindica el consejero de Vivienda, quien ha avanzado que los nuevos apartados construidos sobre remates de edificios se destinarán principalmente a inquilinos jóvenes. ¿Ocurre solo en País Vasco? No. Lo de ampliar la altura de los edificios para ganar vivienda no es una idea exclusiva de Euskadi. En España se ha planteado (con mayor o menor fortuna) en otras partes, como Barcelona, donde ya se han otorgado permisos para aumentar la edificabilidad de bloques residenciales.  En 2017 El País informaba de que en tres años el Consistorio catalán había dado luz verde a construir hasta 120 viviendas en "remontas" de una treintena de edificios. Otra ciudad que ha trabajado en esa misma línea es Palma. Inyectando vivienda. Otro caso interesante es el de Valencia. Hace un año el PSOE propuso en la Comisión de Urbanismo del Ayuntamiento retocar el PGOU para que los edificios pudiesen ganar altura y reforzar la oferta residencial local. La idea no logró el apoyo necesario, pero aún así deslizó ideas interesantes.  Según sus autores, si se añadiese solo una planta extra a los edificios de la ciudad se ganarían más de 86.600 viviendas. Si se descartan los inmuebles históricos y protegidos el dato baja ligeramente, pero aun así superaría los 72.200 pisos. Una palabra: "Optoppen". Tampoco España es la única que mira al cielo buscando espacio con el que reforzar la oferta residencial, sobre todo en lugares donde el suelo urbanizable empieza a convertirse en un bien escaso.  En Holanda un estudio de ABN AMOR asegura que la construcción de apartamentos sobre azoteas permitirá ganar 100.000 viviendas de cara a 2030, lo que no quita que la fórmula se esté usando de una forma todavía discreta.  Para ser más precisos se habla de optoppen, que consiste en ampliar edificios de forma vertical priorizando materiales sostenibles. Entre otras ventajas, permite ganar viviendas en espacio ya urbanizado sin demoliciones ni grandes obras. ¿Son todo ventajas? No. Construir en vertical implica tener más población concentrada en el mismo espacio. Y eso acarrea ciertos problemas, como está comprobando Madrid, que se ha encontrado con que la "intensificación urbana" que propone su Plan Estratégico Municipal para aumentar la oferta de vivienda ha despertado el recelo de los vecinos de áreas como Tetuán, San Blas o Usera.  Básicamente los residentes advierten de que esa mayor "densidad" puede sobrecargar zonas ya muy saturadas y agravar el déficit de servicios. "Densificar el distrito más denso de Madrid y con graves carencias de equipamiento y espacio público es, sencillamente, hacinar aún más al vecindario", concluyen. Imágenes | Valeriia Ruban (Unsplash) y Gobierno Vasco En Xataka | Miles de jóvenes están descubriendo la forma más directa de poseer una casa en España: que te la donen tus padres - La noticia En España una idea está ganando fuerza como salida a la crisis residencial: viviendas nuevas sobre viviendas viejas fue publicada originalmente en Xataka por Carlos Prego .
En España una idea está ganando fuerza como salida a la crisis residencial: viviendas nuevas sobre viviendas viejas

El País Vasco quiere levantar casi 200 viviendas sobre edificios públicos que ya existen. No serán las únicas

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Carlos Prego

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Las cuentas no salen. En España se crean nuevos hogares mucho más rápido de la que se construyen casas, lo que amenaza con agravar el déficit residencial y la crisis de vivienda que arrastra el país. El problema además es que buena parte de esa demanda se focaliza en puntos como Madrid, donde los promotores advierten que el desfase es cada vez mayor. La pregunta es, ¿dónde construir? ¿Cómo salir de ese círculo vicioso en zonas cómo Madrid, donde el 98% del suelo urbanizable está ya edificado? Y sobre todo, ¿cómo hacerlo sin trámites interminables?

Hay quien cree que la solución pasa por mirar hacia arriba. 

Literalmente.

El ejemplo de País Vasco. Al igual que otras muchas regiones de España, Euskadi quiere mejorar la oferta residencial de sus ciudades. Y al igual que otras muchas regiones se enfrenta al dilema de dónde diablos construir. En octubre el Ejecutivo vasco presentó su solución a ese dilema: levantar nuevos apartamentos sobre edificios ya existentes. Para ser más precisos su idea pasa por crear 2.000 alojamientos en 65 inmuebles ya construidos, bloques con cubiertas planas a los que se pueden añadir dos plantas retranqueadas "sin mayores problemas".

Vivienda sí, pero no cualquiera. La iniciativa vasca tiene (eso sí) algunos matices importantes. La idea no es construir vivienda sin más. Los 65 edificios que tiene en su punto de mira el Ejecutivo son públicos, parte de su parque de inmuebles para alquiler, y el objetivo es crear "alojamiento dotacional". 

Es decir, el programa vasco tiene un claro enfoque social y busca aumentar la bolsa de vivienda a disposición de colectivos vulnerables. Si Euskadi consigue sacar adelante la iniciativa esa oferta dotacional se triplicará en la región, que ahora mismo suma 937 alojamientos en uso y 253 aún en construcción.

¿Son solo proyectos? No. La semana pasada la Consejería de Vivienda y Agenda Urbana dejó claro que no quiere que los planes de edificar en altura se quedan en eso: simples planes sobre el papel. El Ejecutivo dispone ya de "seis anteproyectos de levantes" con los que espera ganar 189 pisos dotacionales, los primeros de los 2.000 que espera construir. Si su calendario se cumple, este año se tramitarán los estudios necesarios para que las obras arranquen hacia 2028 y estén rematadas entre 2029 y 2030. "No estamos ante ejercicios teóricos, sino propuestas viables y cuantificables", subraya el consejero Denis Itxaso.

Bajando al detalle. Las 189 viviendas se asentarán sobre bloques que ya forman parte del parque público y están repartidos por cinco localidades. 

En Miribilla (Bilbao) se trabajará sobre dos edificios de 2008 para ganar 28 apartamentos, en Leioa se habilitarán 34 nuevas viviendas sobre un inmueble de 2019 y en Vitoria-Gasteiz se trabajará en dos promociones para ganar 82 nuevos pisos. La lista del Gobierno regional la completan Mutriku y Arrasate (Gipuzkoa). Cada uno incorporará una veintena de alojamientos extra en altura.

Arquitectura (y algo más). Para sacar adelante la iniciativa no solo ha hecho falta voluntad política. Euskadi se ha apoyado en dos patas clave. La primera es el sistema de construcción industrializado, a base de módulos prefabricados que, como reconocía en octubre el Gobierno, permiten "reducir plazos y costes". La segunda es un cambio normativo que permite a las ciudades 'ganar altura'.

En concreto, la consejería recuerda la Ley 3/2015 de Vivienda que permite a los ayuntamientos dar luz verde a alojamientos dotacionales "en levantes de parcelas residenciales" si se cumplen ciertos requisitos, como la titularidad pública y el uso social. También la Ley 6/2025 de Medidas Urgentes en Urbanismo. 

"Estas unidades residenciales, al tener la consideración de equipamiento dotacional, no incrementan la edificabilidad urbanística y, por tanto, pueden acometerse sin necesidad de modificar el planeamiento general", reivindica el consejero de Vivienda, quien ha avanzado que los nuevos apartados construidos sobre remates de edificios se destinarán principalmente a inquilinos jóvenes.

¿Ocurre solo en País Vasco? No. Lo de ampliar la altura de los edificios para ganar vivienda no es una idea exclusiva de Euskadi. En España se ha planteado (con mayor o menor fortuna) en otras partes, como Barcelona, donde ya se han otorgado permisos para aumentar la edificabilidad de bloques residenciales. 

En 2017 El Paísinformaba de que en tres años el Consistorio catalán había dado luz verde a construir hasta 120 viviendas en "remontas" de una treintena de edificios. Otra ciudad que ha trabajado en esa misma línea es Palma.

Inyectando vivienda. Otro caso interesante es el de Valencia. Hace un año el PSOE propuso en la Comisión de Urbanismo del Ayuntamiento retocar el PGOU para que los edificios pudiesen ganar altura y reforzar la oferta residencial local. La idea no logró el apoyo necesario, pero aún así deslizó ideas interesantes. 

Según sus autores, si se añadiese solo una planta extra a los edificios de la ciudad se ganarían más de 86.600 viviendas. Si se descartan los inmuebles históricos y protegidos el dato baja ligeramente, pero aun así superaría los 72.200 pisos.

Una palabra: "Optoppen". Tampoco España es la única que mira al cielo buscando espacio con el que reforzar la oferta residencial, sobre todo en lugares donde el suelo urbanizable empieza a convertirse en un bien escaso. 

En Holanda un estudio de ABN AMOR asegura que la construcción de apartamentos sobre azoteas permitirá ganar 100.000 viviendas de cara a 2030, lo que no quita que la fórmula se esté usando de una forma todavía discreta. 

Para ser más precisos se habla de optoppen, que consiste en ampliar edificios de forma vertical priorizando materiales sostenibles. Entre otras ventajas, permite ganar viviendas en espacio ya urbanizado sin demoliciones ni grandes obras.

¿Son todo ventajas? No. Construir en vertical implica tener más población concentrada en el mismo espacio. Y eso acarrea ciertos problemas, como está comprobando Madrid, que se ha encontrado con que la "intensificación urbana" que propone su Plan Estratégico Municipal para aumentar la oferta de vivienda ha despertado el recelo de los vecinos de áreas como Tetuán, San Blas o Usera. 

Básicamente los residentes advierten de que esa mayor "densidad" puede sobrecargar zonas ya muy saturadas y agravar el déficit de servicios. "Densificar el distrito más denso de Madrid y con graves carencias de equipamiento y espacio público es, sencillamente, hacinar aún más al vecindario", concluyen.

Imágenes | Valeriia Ruban (Unsplash) y Gobierno Vasco

En Xataka | Miles de jóvenes están descubriendo la forma más directa de poseer una casa en España: que te la donen tus padres

Fuente original: Leer en Xataka
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