Ole Froystad, creador de un rito que es una de las imágenes del Mundial, habla sobre esta celebración y la posibilidad de una final con España: «Sería un sueño»
Regala esta noticia Añádenos en Google Aficionados noruegos realizan el rito del «remo vikingo» en Miami. (EFE)Javier Ansorena
Enviado especial a Miami
11/07/2026 a las 17:50h.Quién sabe cómo se recordará este Mundial dentro de treinta o cuarenta años. Quizá sea el Mundial en el que Lionel Messi acabó con las ... dudas sobre quién es el mejor de siempre. O el de Kylian Mbappé, arrimado con su segunda estrella al Olimpo del fútbol. O el de Mikel Merino, por qué no. Pero sin duda será también el Mundial de Vozinha, el de Irán en guerra, el de la roja que Donald Trump le quitó a un estadounidense… y el del 'remo vikingo'.
Miles de personas lo ejecutan en Ocean Drive, el corredor emblemático de Miami Beach, entre palmeras y hoteles 'art-deco', con las terrazas invadidas a reventar. Entre la invasión noruega, este periódico encuentra a Ole Froystad, el creador del 'remo vikingo'. «Es una locura. Es algo tan divertido tener aquí a todos estos noruegos, de fiesta como si estuvieran locos, trayendo alegría y felicidad, es genial», explica Froystad.
Hasta hace unas semanas, Froystad era un perfecto desconocido más allá del suburbio de Oslo en el que vive. Es un profesor de educación primaria y un fanático de la selección de su país, jovial, con el pelo amarillo como Haaland y una sonrisa pegada a un chicle que no se le va de la boca.
Según su propia leyenda, Froystad pensó una decena de cánticos para animar a los noruegos en el Mundial, por donde no habían pasado desde 1998 (en aquella ocasión, lo jugó el padre de Haaland). Entre ellos estaba el 'remo vikingo', y los compartió con un grupo de amigos-hinchas en un bar. Entre ellos estaba Torstein Hamran, que es ahora el encargado de marcar el ritmo del tambor en el remo (en las victorias de Noruega, el tambor se lo ha cedido al capitán del equipo, Martin Odegaard, para que haga los honores y ejecutar la celebración al alimón entre aficionados y jugadores).
El cántico tiene una clara inspiración en el 'trueno' que hicieron famosos los aficionados de Islandia en la Eurocopa de 2016 (allí los islandeses derrotaron a Inglaterra en octavos de final, eso también puede servir de inspiración a Noruega).