La música latina sigue abriéndose paso en el estado centroasiático a pesar de la barrera del idioma
Regala esta noticia Añádenos en Google 04/09/2026 a las 18:49h.«Magnífico».«Excelente».«Fantástico». Estas fueron algunas de las palabras que los asistentes al recinto de Astaná usaron para definir el concierto de Enrique Iglesias ... del pasado jueves. El madrileño llegó a la capital de Kazajistán para hacerla vibrar y logró su cometido. La cita con la estrella no era ninguna sorpresa: carteles en las calles de la ciudad e incluso en el mismo aeropuerto avisaban a los kazajos del gran espectáculo que se iba a celebrar en el Astaná Arena, el estadio de mayor envergadura de la nación. El éxito fue aclaparador: el cantante consiguió hacer un 'sold out' en su estreno en este país centroasiático.
Sin embargo, la implantación es complicada. Los temas en la lengua de Shakespeare fueron mucho más coreados que aquellos en castellano, pero también se cantaron. «¿Hablas español?» preguntaba una chica a su acompañante en la pista. «Claro que no, pero esta es de las más famosas, es 'Bailamos', una parte la conozco». La pareja se funde con la masa alegre que vibra con todos los temas que suenan.
Ritmo latino
En la breve pausa entre sus temas, suenan algunas canciones de otros cantantes como Marc Anthony. El público kazajo es más frío, como la estepa en la que se sitúa la capital, que el que podría encontrar en España o en Latinoamérica. A pesar de una mayor timidez para mover el esqueleto, los locales están muy pendientes de la estrella española y suelen cantar a coro muchos de sus 'hits'. Uno de los momentos más disfrutados por los presentes fue cuando se acercó a la pista de baile para cantar 'Cuando me enamoro'. Todos aquellos que estaban cerca intentaron ver más de cerca al astro y miles de pantallas se alzaron entre el público para grabar el momento para la posteridad.
El cantante fue amable con sus fans y se dirigió al público en un par de ocasiones. A pesar de estar emparejado con la tenista rusa Anna Kournikova, el inglés fue su elección para tomar una opción más neutra. Aprovechó sin embargo para lanzar un guiño a cualquier posible compatriota presente. «¿Hay algún español esta noche en el público?», preguntó a la multitud. Unas pocas manos se levantaron entre la mayoría kazaja con entusiasmo.
Al final del concierto, casi en su ocaso, sonó 'Bailando'. Esta es la canción que le hizo más conocido a nivel mundial, también en Asia Central. El público rugió cuando empiezan a sonar sus primeros acordes y el estadio se convirtió en un campo de luciérnagas por las luces del escenario, las pantallas de móviles y las pulseras que alternaban diferentes colores al son de la música.
Fin de fiesta
La salida del recinto fue algo caótica pero nada estresante: muchos salían del lugar con sonrisas y transmitiendo buenas vibraciones. Yevgueni, un asistente, era uno de ellos y explica a este medio su opinión sobre el acontecimiento. «No soy su mayor fan, pero mi mujer sí quería venir. Sin embargo fue «un concierto excelente, canta bien» asegura. Él es uno de los muchos rusos que vino desde fuera para la ocasión. Irina también tomó un avión para disfrutar de las canciones de Enrique Iglesias. En su opinión, el espectáculo fue «una gran experiencia». «Poder verlo ha sido increíble, desde mi infancia lo deseaba y fue algo muy emocionante» asevera. 'Bailamos', una de sus canciones de los años 90, fue la responsable de que el madrileño se convirtiera en alguien conocido en Rusia.
Otra de las asistentes es Natalya, una lugareña. Afirma que el concierto fue de su agrado, que fue fantástico a pesar de no hablar castellano. «No entiendo las canciones pero fue magnífico», explica. Intenta sin embargo añadir en español que le «gusta mucho Enrique Iglesias». El próximo sábado le esperan 23.000 personas en Almaty, donde Iglesias y su equipo esperan poder repetir el gran éxito de Astaná, y a finales de septiembre en la capital de Eslovaquia, Bratislava.
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