Sin los síntomas clásicos. Se puede estar hundido y parecer muy alegre: se llama depresión atípica, es muy peligrosa y estas son las señales para descubrirla
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Regala esta noticia Añádenos en Google 17/06/2026 Actualizado a las 00:10h.Echemos un vistazo a nuestro alrededor. A ese tío del bar, tan mono, que está a carcajada limpia y rodeado de amigos que le ríen ... las gracias. Ahora miremos a esa mujer de la oficina que vende alegría y anima a todos los compañeros. O al alma de la fiesta, contando chistes y haciendo relaciones públicas para que el ambiente no decaiga. ¡Qué suerte ser tan animoso y alegre! Dan hasta cierta envidia porque parece que brillan en medio de un mar de personas grises, apagadas y cansadas... Aunque, en ocasiones, su realidad es de todo menos envidiable: detrás de ese carácter vibrante y divertido, que parece ajeno a toda tristeza, se esconde una depresión tremenda. ¿Pero cómo puede alguien estar deprimido mientras hace reír a todo el mundo? «Porque la depresión no siempre llora. A veces hace chistes, trabaja, queda con amigos y sube 'stories' sonriendo. Ese es precisamente el gran peligro de las depresiones ocultas: quienes la sufren funcionan de cara al mundo mientras por dentro están emocionalmente agotados», alerta Francisco Gullón, psicólogo clínico y docente de APIR.
Irritabilidad: Intentan disimular, pero a veces se les escapa un estallido que deja a la gente sorprendida.
Humor excesivo utilizado como escudo: Se pasan de rosca. Demasiadas gracias, casi parece que no pueden hablar en serio.
Reactividad del ánimo: se ríen y bromean, pero el malestar regresa rápido.
Sueño: Suele alterarse, por exceso o por defecto, aunque casi siempre duermen de más, hasta doce horas diarias. En la depresión 'normal' suele pasar al revés. Y aunque duerman horas y horas suelen estar cansados siempre.