Texto de la intervención del presidente ejecutivo de EL ESPAÑOL, Pedro J. Ramírez, ante la Junta General de Accionistas de 2026.
Queridos 5.325 accionistas de EL ESPAÑOL.
España necesita una hoja de ruta para recuperar la estabilidad democrática y la concordia nacional a través del consenso constitucional.
La prioridad número uno de EL ESPAÑOL va a ser desde hoy contribuir a encontrarla. Y a recorrerla.
Es la primera vez que inicio mi intervención en una Junta General de Accionistas del periódico con una declaración política de esta naturaleza.
Pero también la primera vez, desde que fundamos EL ESPAÑOL hace once años, que nos encontramos inmersos en una situación límite que afecta tanto a la moral pública como a la propia convivencia en libertad.
Intervención de Pedro J. Ramírez en la Junta General de Accionistas 2026
Y también la primera vez que nos hallamos poco menos que en vísperas de las que serán las elecciones generales más importantes de nuestras vidas, pues condicionarán el futuro de varias generaciones.
Un periódico y una empresa de comunicación pueden ser muchas cosas. Sobre todo cuando, en nuestro caso, contienen multitudes. Dieciocho millones de lectores de la web, veinticuatro millones de usuarios en las redes, casi doscientos millones de páginas vistas. Y eso sólo en España.
Pero un periódico es ante todo una empresa intelectual. Una atalaya desde la que observar a la sociedad y otear el horizonte.
Una plataforma desde la que proyectar unos valores colectivos. Una palanca para lanzar propuestas, denunciar abusos y percutir en las conciencias de los ciudadanos.
No nos pondremos de perfil
Si en mis 46 años como director nunca he abdicado de esa responsabilidad, al coste de lo que fuera, menos aún voy a hacerlo ahora que, junto con nuestra vicepresidenta ejecutiva Cruz Sánchez de Lara y el resto de compañeros del Consejo de Administración, tengo la plena capacidad de decidir cuál debe ser nuestra conducta.
13 fotosJunta General de Accionistas de EL ESPAÑOL 2025
Arturo CriadoNo, EL ESPAÑOL no va a ponerse de perfil cuando el actual Gobierno ha convertido nuestro país en una sentina de corrupción que anega y desborda nuestras calles.
No, EL ESPAÑOL no va a ponerse de perfil cuando el actual Gobierno ha subvertido las reglas escritas y tácitas de la cultura democrática en detrimento de la separación de poderes, la rendición de cuentas y la libertad de crítica.
No, EL ESPAÑOL no va a ponerse de perfil cuando el actual Gobierno ha puesto en marcha dos operaciones tan peligrosas como la manipulación del censo electoral mediante la llamada Ley de Nietos y la desestabilización de la convivencia mediante una regularización masiva -y en muchos casos fraudulenta- de migrantes que acarreará procesos de reagrupamiento -también potencialmente fraudulentos- que desbordarán las muy tensionadas costuras de nuestra sociedad.
EL ESPAÑOL no va a ponerse de perfil cuando el actual Gobierno ha convertido nuestro país en una sentina de corrupción que anega y desborda nuestras calles
Hablo de la responsabilidad personal de Pedro Sánchez, pero también por acción y omisión de sus colaboradores directos. Una elemental labor de higiene democrática debería obligarles a abandonar la vida pública.
Si no les mueve la voz de su conciencia, que lo hagan las urnas, los juzgados y la prensa.
No, EL ESPAÑOL no va a fallarles a los españoles en esta encrucijada crítica.
Que aflore la verdad
Nuestra primera tarea, y veis que la estamos abordando con el máximo empeño, es contribuir a que aflore toda la verdad para que los ciudadanos puedan acudir a votar con todos los elementos de juicio y el máximo conocimiento de causa.
Junta General de Accionistas 2026
Nunca ha sido tan necesaria y valiosa la investigación periodística, la información de tribunales, el análisis de las consecuencias económicas de los actos del poder o la opinión bien argumentada sobre sumarios y expedientes complejos.
Es un orgullo encontrar hasta 25 revelaciones exclusivas de EL ESPAÑOL, hilvanando los doscientos folios de la abrumadora condena dictada por unanimidad por el Tribunal Supremo contra Ábalos y Koldo.
Profesionales como Jorge Calabrés, María Peral, Arturo Criado, Vicente Ferrer, Fernando Garea, Alberto Prieto o Cristian Campos, bajo la coordinación de Mario Díaz, están haciendo un trabajo excepcional.
No debo omitir al resto de sus compañeros de EL ESPAÑOL y a los colegas de otros medios dedicados al mismo afán: desenmascarar las "fake news" y las "fake views".
Esas "fake news" y "fake views" que, por recurrir a sus mismas palabras, difunden los voceros de un "seudo gobierno" con el peor amarillismo de los "tabloides" del pasado.
Es un orgullo encontrar hasta 25 revelaciones exclusivas de EL ESPAÑOL, hilvanando los doscientos folios de la abrumadora condena dictada por unanimidad por el Tribunal Supremo contra Ábalos y Koldo.
La propia comparecencia de hoy del presidente del Gobierno ante el Congreso de los Diputados es la mejor prueba de que España no puede continuar así.
El señor Sánchez tenía que dar cuenta de las condenas de su primer lugarteniente y su fiscal general, de la imputación de su segundo lugarteniente, del juicio recientemente celebrado contra su hermano, del juicio en ciernes contra su mujer, de los negocios y las joyas del expresidente Zapatero, de los sumarios sobre las cloacas, el rescate de Air Europa o la financiación irregular del partido.
Y de la presunta implicación de una pléyade de ministros y altos cargos en todas esas actividades delictivas.
Sánchez debe dimitir
No lo ha hecho y no va más.
Si el señor Sánchez fuera una persona con un mínimo sentido de la responsabilidad -o tan solo de la decencia- presentaría hoy mismo la dimisión y permitiría a su partido concurrir a las urnas presentando un nuevo candidato.
Evitaría así a los votantes de izquierdas el dilema de quedarse en casa o acudir a las urnas con la más hermética máscara antigás.
Cruz Sánchez de Lara, vicepresidenta ejecutiva de EL ESPAÑOL. Sara Fernández.
Eso es lo que EL ESPAÑOL lleva pidiendo desde la imputación de Santos Cerdán: que se vaya, que nos ahorre la agonía.
Pero como eso no va a ocurrir, a EL ESPAÑOL le tocará advertir con serenidad, con datos estadísticos, con argumentos empíricos que la alternativa a la regeneración democrática no será la mera continuidad de la repudiable situación actual.
No, si el señor Sánchez abusando de todas las ventajas que le proporciona competir desde el poder lograra continuar en la Moncloa -y ahí está esa rotunda estadística que indica que en medio siglo sólo una vez un presidente candidato ha sido desalojado-; si el señor Sánchez y sus socios lograran perpetuarse trece años; si el señor Sánchez y sus socios lograran manejar las riendas del Estado otra legislatura más… llevarían a España hacia una autocracia populista muy difícilmente reversible.
Ya conocemos lo suficiente al señor Sánchez como para darnos cuenta de que adoptaría medidas extraordinarias para incidir sobre los procesos judiciales en marcha y amordazar a la prensa crítica.
El riesgo de una mutación constitucional, implícita o explícita, estaría a la vuelta de la esquina.
Ninguna institución del Estado quedaría a salvo de ese proceso de ruptura más o menos disimulada con el que se desvirtuaría el bien llamado "régimen del 78": ese periodo democrático iniciado con el nombramiento de Adolfo Suárez precisamente ahora hace cincuenta años.
De Suárez a Sánchez. Así se resumiría el mejor medio siglo de la historia de España. ¡Lo que hacen tres letras de diferencia! El uno devolvió el poder del Estado a la sociedad. El otro lo acaparó para sí, sus cómplices y su familia. Al uno le debemos mucho, el otro es una calamidad pública.
Nuestra hoja de ruta
Nuestra hoja de ruta regeneracionista incluye tres requisitos.
España necesita en primer lugar un nuevo Gobierno que no mienta y que no robe.
Un nuevo gobierno que no reprima la crítica y que no ponga en constante almoneda al Estado constitucional.
Ya conocemos lo suficiente al señor Sánchez como para darnos cuenta de que adoptaría medidas extraordinarias para incidir sobre los procesos judiciales en marcha y amordazar a la prensa crítica
Un gobierno con un amplio apoyo social fruto del voto útil.
EL ESPAÑOL subrayará cuanto haga falta ese concepto. Conviene votar a quien sea de mayor utilidad para poner fin a esta era de la vergüenza.
Pero siendo esta una condición necesaria, no es una condición suficiente.
España necesita, en segundo lugar, un nuevo Partido Socialista con una dirección completamente renovada que deje atrás la bilis y la inquina. Que vuelva a prestarse a los grandes pactos de Estado que requieren continuidad y mayorías reforzadas.
Un nuevo Partido Socialista o, si el actual no es capaz de regenerarse o de superar las consecuencias penales de sus actos, una fuerza análoga que ocupe su espacio político y propicie la colaboración de los distintos.
Esa fue la clave del acierto de España hace medio siglo y esa debería volver a ser de nuevo la palanca de la recuperación de la concordia entorno al espíritu constitucional.
Sólo mediante esa cohesión podremos ocupar el lugar que nos corresponde en Europa y en el mundo.
Porque España necesita, en tercer lugar, situar de nuevo a los separatistas, ante la disyuntiva de la vuelta a la lealtad constitucional o la automarginación y la irrelevancia en el Aventino de sus fantasías identitarias.
Crece el voto cautivo
El león español sólo ruge ante las cosas verdaderamente graves. Entre una y otra no le queda más remedio que desperezarse y merodear escuchando majaderías.
La última, la de que los “uninacionalistas” somos minoría en España. Creo que urge resucitar el galardón de Tonto Contemporáneo para distinguir a su propulsor.
De izda a dacha y de arriba abajo. Pablo Grandío, Kilian Revuelta, Teresa Arsuaga, Xavier Salvador, Beatri González-Cristóbal, Juan Abarca, Teresa XXX, Cruz Sánchez de Lara, Pedro J. Ramírez, Gregorio Marañón y Nieves Segovia. Sara Fernández.
Ojalá pudiéramos distraernos con estas necedades, pero es demasiado grave lo que está en juego como para perder el foco de la cuestión.
Cada día que pasa se crean cerca de mil nuevos votantes mediante la Ley de Nietos. Y el doble, a medio plazo, mediante la regularización de inmigrantes y la secuela de la reagrupación familiar.
A la vez crece el número de empleados públicos, de pensionistas, de receptores del Salario Mínimo Interprofesional y de receptores del Ingreso Mínimo Vital.
Unidos a los parados y a los fijos discontinuos los que cobran del Estado, los que dependen del Gobierno, pronto superarán a los empleados por cuenta ajena y los autónomos.
A medida que crece el voto cautivo, crece también el riesgo de que la sociedad entera quede prisionera de quienes se aferran al poder.
El 58% opina que "no hay campaña de acoso" a Sánchez por la corrupción y el 65%, que debería convocar eleccionesEs ahora o nunca. No habrá otra oportunidad para restaurar la dinámica de concordia que caracterizó nuestra transición y EL ESPAÑOL echará el resto para que eso ocurra cuando se permita hablar de nuevo al pueblo.
El diario más leído
Afortunadamente llegamos fuertes, muy fuertes, a este envite. Si he puesto todo esto por delante es para que tanto quienes nos apoyáis como quienes nos temen sepáis que nuestra independencia está garantizada porque nuestro compromiso le ha sentado muy bien a EL ESPAÑOL.
A punto de cumplir los once años de vida somos el diario más leído de España. Tanto en la web como en las redes sociales. Tanto según GFK, como según Comscore.
Más de 30 millones de españoles, más de 60 millones de ciudadanos del mundo, leen nuestras noticias e interactúan con nuestros videos y mensajes.
Y entre ellos no deja de crecer el núcleo duro del tráfico directo, de los lectores recurrentes que cada día buscan deliberadamente la cabecera de EL ESPAÑOL.
A la vez nos vamos acercando a las cien mil suscripciones. Espero que en la próxima Junta General el tesón del departamento que encabeza Verónica Milo nos permita alcanzar y celebrar ese hito. Es una de nuestras grandes prioridades para los próximos doce meses.
Con los mejores eventos
Y no se os oculta que nuestros eventos son una de las grandes referencias de la vida política, económica y social. Ahí está Wake Up, Spain! ampliado ya como Wake Up, Europe!
Ahí están los foros regionales y sectoriales dedicados a la Sanidad, la Energía, la Sostenibilidad o la Defensa.
Y por supuesto las grandes iniciativas del área de estilo de vida y liderazgo femenino que su editora, nuestra vicepresidenta Cruz Sánchez de Lara, ha ido moldeando a su imagen y semejanza. Me refiero nada menos que a las Top 100, a los premios Maga de Magas, a las alfombras rojas de Granada y Málaga o al Bookazine que a todos nos enorgullece tener sobre la mesa del salón.
Además, junto a EL ESPAÑOL se asocian medios cada vez más integrados en el proyecto común como los del Grupo Crónica Global, el Diario de Avisos, los digitales líderes en Castilla y León y Castilla-La Mancha, grandes diarios provinciales como Quince Mil y Treinta y Seis o nuestra pujante última criatura de EL ESPAÑOL de Aragón.
Cinco mil trescientas veinticinco palabras para los cinco mil trescientos veinticinco accionistas que formáis EL ESPAÑOLY no puedo omitir a medios especializados como Invertia, Magas, El Cultural, Vandal, Omicrono, Disruptores, Cocinillas, Enclave ODS, Mascotario o el relanzamiento de Destinos del que como saben Germán Jiménez y Carmen Serna esperamos grandes cosas.
Y además está nuestra productora El Rugido, nuestra agencia de talento digital Kravittal y por supuesto nuestra comercializadora de publicidad Hathor.
Todo este perímetro de actividades ha llevado nuestros ingresos por encima de los 31 millones de euros, casi cinco más que el año pasado y ha situado nuestro ebitda en más de 7,2 millones, una cifra inimaginable para un nativo digital con sólo once años de vida y sin más apoyo que el de sus accionistas, lectores y anunciantes.
Moncloa nos roba
Este año me complace doblemente comunicar tan magnífico resultado en la medida en que coincide con el boicot de la publicidad institucional al que nos somete este gobierno ruin y vengativo.
Recientemente hemos recopilado los datos que hemos podido ir obteniendo mediante el fórceps del Portal de Transparencia.
Resulta que pese a nuestra permanente posición de liderazgo -hemos sido los más leídos en 30 de los últimos 35 meses-, en 2024 sólo recibimos el 0,3% del conjunto de la publicidad institucional.
Ayer se conoció que en 2025 nos quedamos en el 0,4% frente al 17% destinado al grupo Prisa. Y en la primera mitad de 2026, imposible pero cierto, la inversión ministerial se ha reducido aún más: sólo 57.000 euros de los 156 millones presupuestados.
Moncloa invirtió el 16,6% de su publicidad institucional en Prisa y el 0,47% en El EspañolSi esa tónica se mantiene nos dejarán en el 0,1%. Está claro: a mayores denuncias, mayor castigo.
Con el impulso jurídico de nuestra vicepresidenta y la asesoría internacional del profesor Ignacio Álvarez lo hemos denunciado ante el Comité de Derechos Humanos de la ONU, lo hemos denunciado ante la Comisión Europea y lo hemos denunciado ante los estamentos profesionales.
Sencillamente, Moncloa nos roba. A nosotros y a otros medios críticos. O mejor dicho, Moncloa roba a nuestros lectores que son quienes tienen derecho a recibir información de utilidad pública en pie de igualdad con los de los medios cuya docilidad tanto premia el Gobierno.
Será uno de los escándalos que aflorarán con fuerza cuando concluya esta era de abuso y oprobio y espero que los altos cargos de Moncloa, que se han prestado a diseñar burdas coartadas para este expolio, respondan ante los tribunales por la malversación y prevaricación que implican sus conductas.
Moncloa roba a nuestros lectores, que son quienes tienen derecho a recibir información de utilidad pública en pie de igualdad con los de los medios cuya docilidad tanto premia el Gobierno
No serán ellos, ni los ministros camorristas, ni un presidente implacable, sin sentido de la contención ni de los límites en el uso de los resortes del Estado, quienes nos dobleguen.
Ellos pasarán y nosotros continuaremos afrontando retos de más calado y trascendencia universal en el curso de la civilización humana.
Solemos decir que los problemas que nos plantea la tecnología antes o después también nos los resuelve la tecnología. Ocurrió hace tres décadas con la digitalización y hace aún menos con los dispositivos móviles, pero ahora la Inteligencia Artificial nos ha puesto el listón mucho más alto.
Reestructuración ante la IA
El pasado verano me dirigí por escrito a la redacción y al conjunto de la plantilla de EL ESPAÑOL para explicarles con detalle que vivimos una disrupción más honda y sistémica que la que supuso el hundimiento de la prensa impresa.
Hace pocos meses insistí en esa advertencia en una reunión con el staff que alguien filtró pretendiendo perjudicarnos y logrando exactamente lo contrario.
Porque tanto aquella carta como ese audio prueban que entendemos lo que viene y estamos preparados para afrontarlo.
El Gobierno busca propuestas para transformar la economía con inteligencia artificialDe hecho, estamos transformando nuestro periódico en un grupo de comunicación diversificado, basado en la proyección de nuestras marcas, siempre con el león de EL ESPAÑOL a la cabeza, a través de la multicanalidad .
Para ello estamos culminando la mayor reestructuración organizativa de nuestra saga empresarial.
Hemos creado una Comisión Ejecutiva en la que, además del presidente y la vicepresidenta, se han integrado tres nuevos directores generales: Fuensanta Salcedo en Gestión, Daniel Muñoz en Producto y Samary Fernandez Feito al frente de Negocio.
Además, hemos nombrado a María Luisa Rodríguez Bello directora de Hathor, a Charo Izquierdo directora de Magas, a Patricia Marco adjunta a la Vicepresidenta, a Ana Núñez-Milara adjunta a la dirección de EL ESPAÑOL y a María Ubago directora de Enclave ODS y Mascotario.
FOTO DE LA JUNTA DE ACCIONISTAS
Hemos fichado a un nuevo director financiero, Agustín Gómez, a una nueva directora jurídica, Teresa Ruano, y estamos reorientando el equipo de SEO que con tanto ahínco e inteligencia lidera Alvaro Mazariegos hacia el posicionamiento GEO vinculado a la Inteligencia Artificial.
Hemos potenciado el equipo de Redes Sociales que Javier Corcuera está catapultando al éxito. Hemos reforzado el equipo de nuevas narrativas que encabeza Lina Smith y pronto lo haremos con el de Videoperiodismo con Javier Carvajal al frente.
Con esta estructura reforzada y robusta en la que es clave el departamento de Tecnología, con Sergio Sanz al frente, vamos a liderar con determinación la adaptación de EL ESPAÑOL a la revolución en marcha.
Nos subiremos a la ola
Facilitaremos a los modelos de lenguaje de la IA que aprovechen nuestros contenidos y a la vez les pediremos que respeten y remuneren de una u otra forma nuestros derechos de propiedad intelectual.
Nos subiremos a la ola para que no nos pase por encima.
Publicaremos menos, pero publicaremos mejor. Porque la IA nos ayudará a buscar la verdad y a respetar la sintaxis.
Mediremos a cada uno por el valor añadido de su trabajo. Nuestros profesionales saben que es como si todos tuviéramos que pasar una reválida con la que no contábamos.
Por eso estamos todos tan motivados. Yo el primero. Porque sabemos que estamos obligados a dar un gran salto en la calidad de los contenidos. Porque sabemos que muy pronto no habrá sitio en ninguna redacción para los malos periodistas. Pero nosotros somos buenos periodistas o al menos vamos a tratar de serlo.
Estamos obligados a dar un gran salto en la calidad de los contenidos. Porque sabemos que muy pronto no habrá sitio en ninguna redacción para los malos periodistas
Queridos lectores, queridos accionistas de EL ESPAÑOL, queridos compañeros del Consejo de Administración y de la plantilla de EL ESPAÑOL.
Con nuestras exclusivas, con nuestras opiniones, con nuestras cifras de audiencia y con nuestros resultados, estamos haciendo Historia.
Pero si en los últimos años hemos hecho Historia a través de la denuncia y la resistencia a la opresión, pronto nos tocará hacer Historia contribuyendo a construir una España que palpite más como la fraternal de hace cincuenta años que como la cainita de hace 90 y que sea capaz de afrontar los desafíos del próximo medio siglo.
Cerremos cuanto antes esta etapa sombría y salgamos al encuentro de los agentes de la nueva revolución tecnológica con los brazos abiertos y nuestro leit motiv fundacional: "Hagámoslo juntos".