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¿Es tal la liberación sexual femenina?

¿Es tal la liberación sexual femenina?
Artículo Completo 820 palabras
Najat El Hachmi (Beni Sidel, 1979), escritora marroquí afincada en Barcelona y colaboradora de varios medios, se dio a conocer en 2008 con la novela 'El último patriarca', y se alzó en 2021 con el premio Nadal gracias a 'Los lunes nos querrán', una indagación sobre cuestiones que le preocupan especialmente como la inmigración y la represión a la que se somete a la mujer musulmana, bajo el pretexto, aceptado por los adalides de lo políticamente correcto. Así, a raíz de la polémica que acaba de desatarse sobre el uso del burka y el niqab en los espacios públicos, se ha pronunciado en contra de su empleo, no tanto por un problema de seguridad sino por ser una muestra de la violencia que padece la población femenina.'La cazadora de cuerpos' Autora Najat El Hachmi Editorial Destino Año 2026 Precio 20,90 Páginas 176En su producción, a Najat El Hachmi le interesa especialmente dibujar personajes de mujeres, sus sueños y anhelos, y las dificultades que han de ir sorteando. Ahora, Destino recupera 'La cazadora de cuerpos o la ansiedad del deseo', aparecida originalmente en 2011, y que Najat El Hachmi ha reescrito en esta versión de madurez . Entre otras citas, la novela la encabeza la reflexión de María Mercè Marçal, que reza: «La escalera oscura del deseo no tiene barandillas». Y, en efecto, en esta inmersión en el deseo femenino, comprobamos sus aristas y complejidades. La protagonista, sin nombre y narradora en primera persona, es una joven mujer que se dedica a la limpieza y colecciona amantes esporádicos, a los que denomina El Gallego, El Marroquí, El Argentino…, con quienes mantiene tórridos encuentros , sin implicarse emocionalmente, que nos va describiendo con detalles y lenguaje directo y crudo. Pero cuando empieza a trabajar en la casa de un escritor que le presta atención y se preocupa por ella —«A lo mejor no hace falta que limpie el suelo así, puede usar la fregona […] Me sabe mal que tenga que arrodillarse»—, se replantea sus creencias en un nuevo auto descubriendo de sí misma.Noticia relacionada No No El nuevo negocio erótico ¿Pueden unas gominolas disparar el deseo sexual? Carlos Manuel SánchezEn una interesante y clarificadora nota de la autora , que inserta al final del volumen, donde también aborda cuestiones relativas a su trayectoria literaria, leemos, entre otras afirmaciones: «La novela no es una negación de la sexualidad, sino la plasmación de un proceso de maduración […]. La moral tradicional no es buena para las mujeres porque niega nuestro deseo y lo relega a la esfera de lo que es lícito […]. Pero el modelo de l iberación sexual que se ha impuesto tampoco parece ser satisfactorio para muchas de nosotras […] ¿Por qué sentíamos que algo no acababa de funcionar en el supuesto paraíso de la liberación sexual?». No es, desde luego, una novela de moralismo simplista, ni abjura, sino todo lo contrario, del feminismo , sino que con acierto no rehúye un debate esencial y se interroga: «Si hemos pasado de la represión del sexo a la represión de los sentimientos tendremos que hablar de ello, ¿no?». Un debate en el que, recordemos, fue pionera en nuestro país Lucía Etxebarria en 'Amor, curiosidad, prozac y dudas' (1997), sobre todo a través del personaje de la promiscua Cristina.

Najat El Hachmi (Beni Sidel, 1979), escritora marroquí afincada en Barcelona y colaboradora de varios medios, se dio a conocer en 2008 con la novela 'El último patriarca', y se alzó en 2021 con el premio Nadal gracias a 'Los lunes nos querrán', ... una indagación sobre cuestiones que le preocupan especialmente como la inmigración y la represión a la que se somete a la mujer musulmana, bajo el pretexto, aceptado por los adalides de lo políticamente correcto.

Así, a raíz de la polémica que acaba de desatarse sobre el uso del burka y el niqab en los espacios públicos, se ha pronunciado en contra de su empleo, no tanto por un problema de seguridad sino por ser una muestra de la violencia que padece la población femenina.

En su producción, a Najat El Hachmi le interesa especialmente dibujar personajes de mujeres, sus sueños y anhelos, y las dificultades que han de ir sorteando. Ahora, Destino recupera 'La cazadora de cuerpos o la ansiedad del deseo', aparecida originalmente en 2011, y que Najat El Hachmi ha reescrito en esta versión de madurez. Entre otras citas, la novela la encabeza la reflexión de María Mercè Marçal, que reza: «La escalera oscura del deseo no tiene barandillas». Y, en efecto, en esta inmersión en el deseo femenino, comprobamos sus aristas y complejidades.

La protagonista, sin nombre y narradora en primera persona, es una joven mujer que se dedica a la limpieza y colecciona amantes esporádicos, a los que denomina El Gallego, El Marroquí, El Argentino…, con quienes mantiene tórridos encuentros, sin implicarse emocionalmente, que nos va describiendo con detalles y lenguaje directo y crudo. Pero cuando empieza a trabajar en la casa de un escritor que le presta atención y se preocupa por ella —«A lo mejor no hace falta que limpie el suelo así, puede usar la fregona […] Me sabe mal que tenga que arrodillarse»—, se replantea sus creencias en un nuevo auto descubriendo de sí misma.

¿Pueden unas gominolas disparar el deseo sexual?

En una interesante y clarificadora nota de la autora, que inserta al final del volumen, donde también aborda cuestiones relativas a su trayectoria literaria, leemos, entre otras afirmaciones: «La novela no es una negación de la sexualidad, sino la plasmación de un proceso de maduración […]. La moral tradicional no es buena para las mujeres porque niega nuestro deseo y lo relega a la esfera de lo que es lícito […]. Pero el modelo de liberación sexual que se ha impuesto tampoco parece ser satisfactorio para muchas de nosotras […] ¿Por qué sentíamos que algo no acababa de funcionar en el supuesto paraíso de la liberación sexual?».

No es, desde luego, una novela de moralismo simplista, ni abjura, sino todo lo contrario, del feminismo, sino que con acierto no rehúye un debate esencial y se interroga: «Si hemos pasado de la represión del sexo a la represión de los sentimientos tendremos que hablar de ello, ¿no?». Un debate en el que, recordemos, fue pionera en nuestro país Lucía Etxebarria en 'Amor, curiosidad, prozac y dudas' (1997), sobre todo a través del personaje de la promiscua Cristina.

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Fuente original: Leer en ABC - Cultura
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