Domingo, 13 de septiembre de 2026 Dom 13/09/2026
RSS Contacto
MERCADOS
Cargando datos de mercados...
Internacional

«Es tremendo que el secreto de confesión siga vigente hoy en día»

«Es tremendo que el secreto de confesión siga vigente hoy en día»
Artículo Completo 1,061 palabras
Vuelve la inspectora Petra Delicado para esclarecer el asesinato de un sacerdote en la entrega número 13 de la saga

Alicia Giménez Bartlett | Escritora

«Es tremendo que el secreto de confesión siga vigente hoy en día»

Vuelve la inspectora Petra Delicado para esclarecer el asesinato de un sacerdote en la entrega número 13 de la saga

Regala esta noticia Añádenos en Google Alicia Giménez Bartlett ayer en Bilbao, donde presentó su última novela de la saga de Petra Delicado. (Yvonne Iturgaiz)

Elena Sierra

Bilbao

13/09/2026 a las 07:09h.

Dice Alicia Giménez Barlett que lo mejor que le pueden decir estos días, en los que anda presentando la última entrega de las andanzas de ... la inspectora Petra Delicado, es que el libro hace reír. Y es que 'Bajo el cielo infernal' (Destino) no es para nada una comedia, pero la protagonista está especialmente ácida en sus comentarios... y menudas respuestas tiene para casi todo. Casi todo, excepto la muerte de su pareja. El duelo, que es compartido entre el personaje de ficción y la propia escritora -su marido murió hace casi tres años-, es fundamental en esta trama.

–En esta novela el tema no es especialmente risueño, ocurre el asesinato de un sacerdote, Petra está de duelo, pero el humor sigue siendo básico en el personaje y en la serie. Y en vez de tanta tortura de la víctima, en vez de mostrar la sangre y las vísceras, yo quería volver un poco a los clásicos. Pon un poco de humor en lo que dices. Aparte de eso, de verdad debo de tener alma de clown, porque cuando algún lector o algún periodista me dice que se ha reído, es la mayor recompensa para mí. Mucho más que si me dijeran «bueno, Shakespeare y tú, hermanos». (risas)

–Una cosa no quita la otra, ¿no? Pero el humor está muy presente, sobre todo en los diálogos con su colega Garzón.

–Es la típica guerra de los sexos sin acritud. Entre Petra y Garzón no hay acritud ninguna. En realidad toda la serie es un poco una reivindicación de la amistad, de la posibilidad de amistad entre gente muy distinta.

–Petra está en pleno duelo y hasta se pregunta qué hacer con su vida.

–Por desgracia y porque ya lo he dicho en varias ocasiones, pues mi marido murió hace apenas tres años, el proceso de recibir esa muerte, de gestionarla, es durísimo. Yo me di cuenta de que en mí primaba la rabia antes que la tristeza. La tristeza es por tu propia vida, la rabia es por la vida del que ha muerto. No volverá a comer una comida que le gustaba, ni a ver una puesta de sol. Toda esa parte de la rabia contra la injusticia que es la muerte -hay muertes mucho más importantes que la de un ciudadano de 73 años, pero la muerte siempre tiene algo de injusto- quería pasársela a Petra; como ella tiene ese talante un poco hosco, a veces con reacciones fuertes, pensé, mira Petra, lleva tú el cabreo y yo llevaré la tristeza en silencio.

–Está cabreadísima con el orden de las fases del duelo. Y rabiosa, cierto.

–Eso demuestra que somos buenas personas, porque en el fondo no estás preocupándote por ti, por qué voy a hacer yo sola en el mundo, sino por quien ya no tiene solución. Tú búscate la solución. Y si no, pues a la clásica india, ¿no? Lánzate a la suplida funeraria, no hay más.

–¿Le ha servido traspasarle estos sentimientos al personaje a la hora de ir avanzando en el duelo?

–Lo que sí ayuda es escribir. Ayuda... escribir sobre cualquier cosa, me refiero. Es una manera de vivir. Y el volver al ordenador, el volver a pensar en otra cosa que no sea tu problema concreto, actual, sirve. Por supuesto que sirve. Ahora, los psiquiatras les dicen a sus pacientes que escriban lo que sienten cada día y que eso les curará. Oye, no me lo creo. Y aparte ya somos bastantes escritores, solo falta que los neuras se unan al club.

–Por si el duelo fuera poco, en 'Bajo el cielo infernal' la investigación se topa con la Iglesia.

–Me dije que tenía que hacer una trama complicada, algo que realmente me absorba a mí y de paso al lector. ¿Y qué hay más complicado que investigar cuando la Iglesia está por el medio? Es un estamento que lleva dos mil años en activo, que está blindado absolutamente por los cuatro costados. Aparte es jerárquico. Me parecía que era un tema que le daba un plus de complicación al asunto. Y la Iglesia siempre me ha fascinado un poco. Esa liturgia, que vas a Italia y ver una ceremonia pascual es un teatro puro, maravillosamente ejecutado.

–Y con secreto de confesión...

–Que el secreto de confesión siga vigente, que un sacerdote sepa quién ha asesinado a alguien y el juez no tenga ningún vehículo legal para que lo confiese, es tremendo. No solo eso, sino que si el sacerdote deja el sacerdocio y se vuelve seglar, el secreto de confesión siga activo. ¿Tú crees que un periodista podría hacer eso? Y luego todas las presiones que ejerce la Iglesia para que nada salga a la luz. Y no pasa nada. No pasa nada.

–¿Por qué Petra aguanta y sigue, pese a todo?

–Primero porque es cabezota. Y segundo porque yo creo que las mujeres tenemos una característica común: vamos adelante, pase lo que pase. Tiramos la toalla escasas veces. Y si la tiramos en un momento dado, la retomamos cuando estamos mejor. El colectivo femenino es valiente.

-¿Nació para mostrar eso?

-Es tan frívolo el inicio de Petra Delicado... Había acabado una novela sobre la cocinera de Virginia Woolf, que supuso un trabajo académico brutal y después de la que acabé como si me hubiera presentado a posiciones para catedrática. Y harta. Quería escribir algo que me diviertiera, que me sacara un poco de esos oficios tan tan tan severos. ¿Y si hago una novela negra? ¿Me cargo a alguien? Y tuvo una cierta buena acogida.

comentarios Reportar un error
Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
Compartir