Los europeos afrontan el golpe económico de la guerra de EE UU e Israel contra Irán y la creciente dificultad para tratar con Trump
Jueves, 19 de marzo 2026, 01:00
... estrategia a la hora de desatar y mantener la guerra. El Gobierno de Benjamin Netanyahu se aplica al asesinato de un miembro tras otro de la cúpula de poder iraní, hasta el punto de que, si pretendieran algún tipo de acuerdo para terminar las hostilidades, los atacantes se encontrarían sin interlocutores en Teherán. Además, gracias al ataque de Tel Aviv ayer contra el mayor yacimiento de gas del mundo -una operación bendecida en apariencia por Washington-, el bloqueo del estrecho de Ormuz ha dejado de ser el gran problema de seguridad energética del planeta. Al golpear South Pars, la explotación gasística que Irán comparte con Catar, EE UU e Israel comprometen en primer lugar el suministro eléctrico de los iraníes, que en un 80% funciona con gas. Los civiles a los que animan a rebelarse contra un régimen de terror sufrirán las peores consecuencias en su vida cotiana, ya sacudida por continuos bombardeos que han matado a más de mil personas. La respuesta del régimen teocrático, con amenaza de represalias contra instalaciones de hidrocarburos de los países del golfo Pérsico, aborta cualquier intento de neutralidad regional o de entendimiento con Irán por parte de estos Estados. La repercusión en el precio del petróleo y sus derivados es inmediata. Y, aunque ya sacude los bolsillos de los consumidores occidentales, el margen para empeorar es infinito.Límite de sesiones alcanzadas
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