Ferran Torres celebra el gol de España ante Argentina en la final del Mundial. REUTERS
Mundial de fútbol 2026 ESPAÑA - ARGENTINA España conquista su segunda estrella: el control total deja KO a Argentina en la prórroga y pone fin a la 'era Messi' (1-0)El gol de Ferran Torres en el minuto 106 le dio el segundo título al combinado dirigido por Luis de la Fuente.
Alberto Marcos Publicada 20 julio 2026 00:02h Actualizada 20 julio 2026 00:20h- España
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La Selección tiene el don de obnubilar las mentes cuando llegan estos momentos. Cuenta con el tremendo poder de hacer que utilicemos la primera persona del plural más que nunca. "Nosotros", todos juntos. Porque cuando esta España gana, en realidad vencemos todos. Así que la segunda estrella que se borda encima del escudo, en realidad la tenemos todos. Es cuestión de estado. [Así vivimos la victoria de España ante Argentina en la final del Mundial]
Es increíble presenciar cómo un equipo de fútbol puede apartar las diferencias y fortalecer más que nunca los lazos que unen a casi 50 millones de españoles. Cada uno con sus peculiaridades, pero todos en el mismo barco. Algo que va más allá del deporte, que tiene que ver con lo intrínseco.
España se ha instalado en el Olimpo del fútbol. Hace apenas 16 años se rasgaba las vestiduras con la maldición de los cuartos de final, esa suerte de mal de ojo que parecía que nunca iba a superar, y ahora está entre las grandes selecciones de la historia del fútbol, acostumbrada a ganar con cierta facilidad.
PARA TODOS LOS QUE DUDABAN
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EL '7' DE ESPAÑA
FERRAN TORRES GARCÍA PONE EL GOL QUE DARÍA A ESPAÑA SU SEGUNDO MUNDIAL#MundialRTVE#OjaláLaSegunda#FIFAWorldCuppic.twitter.com/aMIZyburWl
De la patada voladora de De Jong al cancherismo peor entendido de los argentinos. Del gol de Iniesta al 'Ferranazo'. Dieciséis años a veces pueden parecer una nimiedad.
Cuando lo de Sudáfrica 2010 celebraba su 'sweet sixteen' en Estados Unidos llegó la gesta de Nueva Jersey. También en la prórroga. De nuevo ante un equipo que no quiso jugar. Y sobre todo ante Messi. Lamine jubiló a Leo. España bordó su segunda estrella.
La locura desatada entre los jugadores de la Selección tras el gol de Ferran Torres a Argentina. REUTERS
Dominio sin gol
Misma alineación. Se dice que cuando las cosas funcionan es mejor no tocarlas. A esa premisa se agarró Luis de la Fuente para la final, no así Scaloni. El argentino introdujo tres cambios defensivos para tratar de contener la previsible amenaza de España.
Si alguien no se atenaza, aunque sea un poco y por dentro, ante un escenario como la final del Mundial, es que no tiene sangre en las venas. Por eso los primeros minutos fueron de tanteo.
Había que templar los nervios, calibrar el estado de confianza y empezar a adivinar las fisuras, si es que las había, del rival. Así transcurrieron los primeros compases de la final, con una calma tensa para ver quién se atrevía a romper esta especie de tregua.
🥵 ¿Estabais nerviosos?
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Pues allá va Unai Simón a 45 metros de la portería a evitar a evitar un uno para uno de Leo Messi.
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Lo hizo España, quien realmente tenía que hacerlo. Aquella iba a ser la tónica del partido, en realidad la esperada. La Selección siendo protagonista con el balón y atacando, Argentina replegando y esperando que pasaran cuantas menos cosas mejor. No eran casualidad los pronósticos.
Lamine Yamal estuvo a punto de hacer el gol de su vida. A los cinco minutos de juego combinó con Olmo, Dani le devolvió la pared a imagen y semejanza de como lo hizo en las semifinales con Pedro Porro, y Lamine no pudo definir en el mano a mano.
El tiro de Yamal tocó en las piernas de un defensor argentino y posteriormente murió, con suerte para Argentina, en los pies del Dibu Martínez. La primera de la que se salvaba Argentina.
Leo Messi, con una bandera de España al fondo. REUTERS
Ahí se desmelenó la Selección y perdieron el pudor los equipos. Acto seguido, Rodri robó muy arriba, sirvió a Lamine y el centro de este no encontró rematador. A la contra, Argentina obligó a Unai Simón a salir de su área y poner los primeros nervios en el bando español.
A partir de ahí se materializó el dominio español. El equipo de Luis de la Fuente tenía muy claro su plan, y ni siquiera un escenario como este le iba a apartar de su camino. Apretó, robó arriba y mordió a los argentinos, que recibían siempre de espaldas.
El trazo de La Albiceleste era completamente opuesto. No tardó en quitarse la careta y empezar su plan de guerra. Una patada por aquí, otro agarrón por allá... Poco a poco sacando a Lamine de quicio mientras el colegiado Vincic seguía dando el beneplácito. Tagliafico se iba de rositas una y otra vez.
Lisandro, lesionado en la primera parte de la final ante España. REUTERS
España amenazaba, dominaba y jugaba al fútbol. Rodri era el emperador de la final, tanta autoridad en el césped como los del palco VIP en sus respectivas parcelas. Una final para enmarcar. 50 pases, 48 bien, 96% de acierto, un escándalo.
Pero los minutos transcurrieron y el plan le salía bien a Argentina. Nada de Leo Messi en la final, ausente. Sabía La Albiceleste que iba a tener que sufrir, pero mientras llegara viva al descanso todo iba bien. A ellos les iban a hablar de definir un partido en los minutos finales. Eso sí, Lisandro se marchó lesionado para dejar su lugar a Otamendi.
Cucurella dispara en la última acción de la primera parte. REUTERS
Oyarzabal trató de erradicar la igualdad del marcador con un disparo desde la frontal que atajó bien 'Dibu' Martínez abajo, mientras que la última de la primera parte la puso Cucurella con un buen disparo cruzado desde la frontal que se marchó por muy poco.
Argentina no juega al fútbol
27 minutos y 24 segundos. La FIFA había prometido que duraría 17 minutos, lo que suponía ya alargar el tradicional entretiempo, pero este Mundial ha quedado plegado a los intereses económicos más que nunca. Por si las pausas de hidratación (o facturación) no eran suficientes, ahora un show más propio de la SuperBowl.
Ni de esta manera sacaron a España del partido. Ni las continuas provocaciones de Argentina, ni la pasividad de Vincic con las tarjetas, ni un descanso el doble de largo de lo habitual.
Baena tardó apenas unos segundos en poner el primer susto con un disparo desde la frontal que fue a las manos del 'Dibu' Martínez, siempre seguro.
AY FERRAAAAN
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La tuvo el '7' tras el centro de Lamine Yamal para hacer el primero, pero el partido sigue 0-0.
🇪🇸🇦🇷 La final del #MundialRTVE entre España y Argentina en @La1_tve y @rtveplaypic.twitter.com/Y3vZVh4PmI
Scaloni movió el banquillo. Dio entrada a Paredes en lugar de Nico González tratando de dar un paso adelante, pero los renglones no se iban a torcer para España. Tardó muy pocos minutos, por cierto, Paredes en ver la tarjeta amarilla por una acción subida de tono con Rodri sin balón de por medio.
Se seguía aferrando a eso Argentina, al fútbol subterráneo, el eufemismo del cancherismo.
España volvió a apretar el acelerador. Oyarzabal y Fabián quisieron meterse hasta la cocina con una pared dentro del área que desbarató Otamendi. Después, Olmo la pidió al hueco, puso el centro raso para la llegada de Cucurella y en el último momento apareció Montiel para despejar.
Los jugadores de España y Argentina discuten en el césped. REUTERS
Luis de la Fuente también quiso mover el árbol, esta vez unos minutos antes que de costumbre. Quitó a Oyarzabal y a Fabián, dio entrada a Pedri y a Ferran Torres. Sospechosos habituales durante este Mundial.
España volvió a apretar el acelerador. El disparo de Olmo desde la frontal del área inquietó a La Albiceleste, que seguía defendiéndose con sus armas. Palos por aquí y por allá, recados fuera de tiempo. Advertencia tras advertencia de Vincic, que parecía tener gusto por dejar las tarjetas guardadas en el bolsillo por si se desgastaban.
Lamine, encimado por Tagliafico. REUTERS
Ferran rozó el gol. Lamine se marchó entre dos, puso el centro perfecto y Ferran apareció para rematar de cabeza. Buen intento, pero otra vez el 'Dibu' se interpuso en el camino.
Solo hubo un equipo en el césped de Nueva Jersey en esta segunda parte. España encerró a Argentina para evitar la prórroga, pero los de Scaloni no querían jugar. Rodri o Nico Williams lo intentaron sin éxito.
😱 La tuvo Lamine Yamal en el 97' para que fuese el gol del #MundialRTVE
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El 'Dibu' Martínez, salvador para mandar a Argentina en la prórroga.
🇦🇷🇪🇸🏆 El CAMPEÓN DEL MUNDIAL SE DECIDIRÁ EN LA PRÓRROGA COMO EN 2010#VamosEspaña#FIFAWorldCup#OjaláLaSegundapic.twitter.com/j8A0Zusbrv
En el último suspiro, una muestra más del despliegue 'anti fútbol' de Argentina. Enzo Fernández dejó la pierna en un despeje de Cubarsí, el central voló por los aires y a Vincic no le quedó más remedio que mostrarle la segunda amarilla. Lo contrario hubiera sido un auténtico bochorno, insostenible.
Lamine tuvo la última con una falta jugosa en la frontal ya con el tiempo cumplido. Otra vez el 'Dibu' se interpuso. No hubo tiempo para más. A la prórroga con Argentina en inferioridad numérica.
Ferran aparece en la prórroga
A fuego lento, con la paciencia de quien está cocinando un puchero perfecto. España no cayó en la trampa constante a la que le invitaba Argentina. Tenía muy claro cómo debía ser campeona del mundo y nadie le iba a sacar del carril.
En el tiempo extra de nuevo el 'Dibu' salvó a Argentina. Se colaba el centro envenenado de Pedri que casi peinó Nico Williams, gran revulsivo en el tramo final. Vibraciones de la Eurocopa 2024.
Entonces llegó el éxtasis. Porro llegó por la banda, Merino dejó pasar ante Otamendi y Nico, aprovechando el lío, remachó. Locura abortada por Vincic. Señaló falta. Parecía sobre el 'Dibu', pero se vio que era por un pequeño e involuntario pisotón de Merino sobre Otamendi. Faltita y enésima polémica arbitral que favorecía a Argentina.
Ferran Torres ejecuta el disparo del gol. REUTERS
El propio Merino rozó el gol con un cabezazo al filo del descanso de la prórroga. El centro de Williams era medido, el testarazo aceleró corazones.
No había otro desenlace posible, España debía ganar la final. Y entonces apareció Ferran, con el final perfecto.
Ferran Torres celebra con rabia el gol que hace a España campeona del mundo por segunda vez. REUTERS
Él, que no había marcado en el Mundial, que en cada partido salía a revolucionar pero con síntomas de ansiedad por no encontrar el gol, fue quien empezó a coser la segunda estrella. Nico Williams dejó de cara un centro para la llegada de Ferran que, botando y con el interior, la enchufó. Esta vez ni 'Dibu' ni nadie, era el gol de todos. Otra vez, como el de Iniesta.
Era la puntilla. Después de tanto trabajar, el premio más merecido al único equipo que quiso jugar al fútbol, a la única selección que realmente propuso algo. España tiene dos Copas del Mundo, aunque esto parezca mentira. Otro momento para disfrutar.
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