Lunes, 06 de julio de 2026 Lun 06/07/2026
RSS Contacto
MERCADOS
Cargando datos de mercados...
Internacional

España convierte a Turquía en socio militar para romper con EEUU y cumplir con la OTAN a bajo coste pese al recelo de la UE

España convierte a Turquía en socio militar para romper con EEUU y cumplir con la OTAN a bajo coste pese al recelo de la UE
Artículo Completo 1,818 palabras
Erdogan aprovecha las presiones de Trump para que aumente el gasto militar ofreciendo contratos armamentísticos ventajosos. Los analistas previenen sobre el riesgo de pasar de la dependencia militar de EEUU a la de Turquía. Más información: Incirlik, la misión de España en Turquía a la que EEUU alaba por su colaboración "ejemplar" en el marco de la guerra de Irán

Pedro Sánchez recibe a Recep Tayyip Erdoğan en Moncloa en 2024. Javier Lizón / EFE

Europa España convierte a Turquía en socio militar para romper con EEUU y cumplir con la OTAN a bajo coste pese al recelo de la UE

Erdogan aprovecha las presiones de Trump para que aumente el gasto militar ofreciendo contratos armamentísticos ventajosos.

Los analistas previenen sobre el riesgo de pasar de la dependencia militar de EEUU a la de Turquía.

Más información:Incirlik, la misión de España en Turquía a la que EEUU alaba por su colaboración "ejemplar" en el marco de la guerra de Irán

Publicada 6 julio 2026 02:29h Las claves

Las claves Generado con IA

La cumbre de la OTAN de Ankara llega con España consolidando una cooperación militar cada vez más estrecha con Turquía. Tras el programa Hürjet y la misión española Patriot en Incirlik, Ankara sitúa a Madrid entre sus socios europeos preferentes para desarrollar nuevos proyectos industriales de defensa.

Expertos turcos y españoles coinciden en que esa relación atraviesa un momento de expansión, aunque discrepan sobre sus consecuencias.

Turquía fue vista en Bruselas durante años como un aliado incómodo por la deriva autoritaria de Recep Tayyip Erdogan, pero la guerra de Ucrania, la inestabilidad en Oriente Medio y las dudas sobre Washington la han vuelto a poner en el centro de la seguridad de Europa, hasta el punto de ignorar los nuevos avances autocráticos del líder turco.

Carmen Romero (OTAN): "Es muy importante que España invierta en seguridad, Rusia también amenaza el flanco sur"

"Esperamos ser incluidos en proyectos europeos no solo para comprar y vender cosas, sino para iniciar proyectos conjuntos", afirma a EL ESPAÑOL Murat Aslan, experto en Defensa de la Universidad Hasan Kalyoncu.

A su juicio, España e Italia son los socios naturales para esa estrategia. El reciente naufragio del caza europeo FCAS abre más oportunidades para España con el KAAN, el caza de quinta generación turco, agrega, y propone una cooperación "desde el diseño hasta la comercialización".

España reúne varias ventajas para Ankara: una industria aeronáutica encabezada por Airbus España, experiencia previa de cooperación naval con Navantia en torno al diseño del buque que sirvió de base al TCG Anadolu, una relación militar consolidada dentro de la OTAN gracias a los Patriot en Incirlik y la posibilidad de acceder, mediante programas conjuntos, al mercado europeo de defensa.

La aproximación coincide con un cambio mucho más amplio. Mientras la Unión Europea acelera su rearme y busca reforzar su autonomía estratégica ante la incertidumbre sobre el compromiso futuro de Estados Unidos con la defensa europea, Turquía intenta convertirse en uno de los grandes proveedores militares del continente.

Dos cazas Hürjet en pleno vuelo Cedida

Drones en Polonia y Croacia, vehículos blindados en Rumanía, buques para Portugal, munición para varios países del este y acuerdos industriales con Italia, Alemania y España ilustran esa estrategia.

Según Reuters, las exportaciones turcas de defensa superaron los 10.000 millones de dólares el año pasado, más de la mitad destinadas a aliados de la OTAN.

Ankara aspira ahora a duplicar esa cifra en apenas dos años gracias al incremento del gasto militar europeo, que Washington exige que alcance el 5%.

El presidente Erdogan ya dejó claro su objetivo en la reunión de los 32 delegados de la OTAN en abril en Estambul. "A veces se pasan por alto las contribuciones indispensables de Turquía a la seguridad europea. Turquía desea participar en todas las iniciativas de defensa y seguridad del continente".

Ese escenario ha abierto espacio para fabricantes no comunitarios capaces de producir con rapidez y en estándares OTAN.

Una industria nacida de la dependencia

Aslan sitúa el origen de la industria de defensa turca moderna en el embargo estadounidense posterior a la intervención en Chipre en 1974, que convenció a Ankara de reducir su dependencia exterior.

Décadas de operaciones militares permitieron probar y perfeccionar continuamente los sistemas desarrollados por la industria nacional. Esa experiencia, sostiene, explica parte de la ventaja competitiva turca. "Nuestros productos son pragmáticos y prácticos".

A ello añade costes inferiores, disponibilidad para transferir tecnología y un apoyo posventa más flexible, clave porque el mayor coste llega tras la compra.

El objetivo ya no consiste únicamente en exportar plataformas completas, sino en ofrecer coproducción, integración de sistemas nacionales y transferencia tecnológica, una fórmula especialmente atractiva para países que buscan reforzar su autonomía industrial.

Hürjet en pleno vuelo TAI

El programa español del Hürjet responde precisamente a esa lógica. Airbus España liderará el Sistema Integrado de Entrenamiento de Combate, adjudicado a finales de 2025, con un importante porcentaje de participación industrial nacional sobre una plataforma desarrollada por Turkish Aerospace Industries.

El Financial Timesidentifica este modelo como uno de los ejemplos más claros de cómo Turquía intenta entrar en la industria europea de defensa mediante asociaciones industriales en lugar de limitarse a vender armamento terminado. Pero ese avance también genera reservas.

Socio necesario, competidor futuro

"La relación con Turquía es al mismo tiempo una necesidad, una oportunidad y una dependencia", resume a este diario Félix Arteaga, investigador principal de Seguridad y Defensa del Real Instituto Elcano. El experto distingue tres horizontes.

A corto plazo, Turquía responde a una necesidad industrial europea; a medio plazo puede integrarse en las cadenas de valor; y a largo plazo existe el riesgo de sustituir parte de la dependencia tecnológica de Estados Unidos por otra respecto a Turquía. Ese riesgo no afecta únicamente a los gobiernos. También alcanza a la industria europea.

Según el investigador, las empresas turcas cuentan con un fuerte respaldo estatal, costes laborales inferiores, procesos administrativos más ágiles y menos restricciones políticas para exportar determinados sistemas.

Eso las convierte en competidores directos de fabricantes europeos en sectores como la construcción naval, los vehículos blindados, los drones o la munición.

Para Ankara, añade Arteaga, la industria de defensa es también un instrumento de proyección exterior. España conoce bien esa doble condición de socio y competidor, desde que hace años colaborara en el diseño del TCG Anadolu.

Pero la industria naval turca compite hoy directamente en licitaciones internacionales con empresas españolas.

La entrada por las 'joint ventures'

Ankara ha quedado fuera del programa europeo de préstamos para armamento de 150.000 millones de euros, diseñado para impulsar producción, innovación y cooperación transfronteriza dentro de la UE.

Turquía ha respondido buscando otra vía de entrada: acuerdos bilaterales, empresas conjuntas y programas de coproducción con socios europeos.

Baykar, fabricante de los drones Bayraktar y dirigida por Selçuk Bayraktar, yerno de Erdogan, ha creado una empresa conjunta con Leonardo en Italia: Repkon instalará líneas de producción de munición en Alemania, y España participa mediante el Hürjet.

El Gobierno italiano aprobó en junio la joint venture Leonardo-Baykar bajo condiciones, incluyendo restricciones sobre ventas y expansión internacional a países alineados con Europa y la OTAN.

La decisión muestra tanto el interés europeo por la tecnología turca como las cautelas políticas sobre un sector sensible.

La batería Patriot española en Incirlik (Turquía) S. Air Force photo by Staff Sgt. Noah Sudolcan

Arda Mevlütoğlu, consultor de defensa en Ankara citado por el FT, resume el potencial de esa cooperación con una fórmula simple: los países occidentales pueden incorporar su propia aviónica y sus sistemas de armas a plataformas turcas.

Es decir, Europa puede usar productos turcos como base industrial rápida y añadir componentes propios. El límite es político. Seren Selvin Korkmaz, codirectora del instituto IstanPol, advierte de que la relación avanza porque ambas partes la necesitan, pero carece de una infraestructura política clara.

La pregunta sigue siendo qué quiere Europa de Turquía: un proveedor ocasional, un socio industrial estable, un aliado estratégico reforzado o una potencia externa útil para compras urgentes.

Persisten, sin embargo, importantes reservas políticas. Turquía sigue con las negociaciones de adhesión a la UE congeladas y continúa por detrás de los estándares europeos en materia de Estado de derecho, factores que condicionan la confianza a largo plazo.

Además, algunos programas estrella turcos aún dependen de componentes extranjeros, como ha reconocido el propio ministro de Exteriores, Hakan Fidan, quien señaló que el KAAN depende de motores fabricados fuera de Turquía, en concreto del presupuesto de Washington.

La cumbre de Ankara el 7 y 8 de julio llega en ese punto de tensión. Erdogan quiere que la OTAN levante restricciones de comercio de defensa y reconozca el peso turco en la seguridad europea.

El ministro de Defensa, Yaşar Güler, ha defendido que la Alianza se está adaptando a un nuevo entorno y que Turquía debe participar más en las iniciativas europeas de seguridad.

Arteaga cree que Turquía jugará esa baza dentro de la OTAN, el espacio en el que Ankara se siente más cómoda. A su juicio, el país intentará presentarse como valedor industrial de socios del Golfo, Asia-Pacífico y otros aliados que buscan capacidades rápidas.

Trump ya no intimida: Omán desoye las amenazas de EEUU y propone a Irán cobrar un peaje a los buques que crucen Ormuz

Pocos países europeos combinan hoy una cooperación operativa como la misión Patriot, un gran programa aeronáutico conjunto como el Hürjet y contactos abiertos sobre un futuro caza de quinta generación.

Ankara mostrará hasta qué punto esa relación bilateral puede convertirse también en un modelo para la integración de Turquía en la nueva arquitectura industrial de defensa europea.

Para España y Europa, la cuestión será cómo aprovechar esa capacidad sin crear una nueva dependencia. La advertencia de Arteaga es directa: "No tendría mucho sentido que, cuando se trata de reducir la dependencia tecnológica de terceros, se reduzca la de Estados Unidos por un lado y se aumente la de países como Turquía".

  1. OTAN
  2. Turquía
  3. España
  4. Defensa - Política de defensa

NEWSLETTER - INTERNACIONAL

Recibe de lunes a viernes las noticias clave de lo que ocurre en el mundo Apuntarme De conformidad con el RGPD y la LOPDGDD, EL LEÓN DE EL ESPAÑOL PUBLICACIONES, S.A. tratará los datos facilitados con la finalidad de remitirle noticias de actualidad.
    Fuente original: Leer en El Español
    Compartir