La ministra de Exteriores británica, Yvette Cooper, preside la reunión telemática sobre Ormuz. Europa Press
Política España, excluida de la cita de más de 30 democracias para reabrir Ormuz al no condenar los ataques iraníes a petrolerosLos socios occidentales evitan invitar a Sánchez, algo que ya sucedió en septiembre tras el ataque de Rusia a Polonia con drones.
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Rubén Fernández Publicada 3 abril 2026 02:51hLas claves nuevo Generado con IA
Ni estaba, ni se le esperaba. El Ejecutivo de Pedro Sánchez no asistió a la reunión de este jueves que celebró el Gobierno del primer ministro del Reino Unido, el laborista Keir Starmer,junto con 35 países.
La reunión la encabezó la ministra de Exteriores británica, Yvette Cooper, y contó con representantes Francia, Alemania, Italia, Japón, Canadá, Corea del Sur, Estados Unidos, Israel, Australia y varios socios regionales como Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí y Kuwait.
Son los mismos que el pasado 19 de marzo suscribieron una declaración conjuntade condena contra Irán. Un texto que rechazaba "en los términos más contundentes" los ataques iraníes contra buques comerciales desarmados y contra infraestructuras civiles, incluido petróleo y gas.
Seis días después, en el Congreso, Pedro Sánchez daba explicaciones al Congreso sobre la situación de Irán y Alberto Núñez Feijóole sacaba el manifiesto.
"Aquí no estamos. Usted no está. Usted ha venido a informar sobre la guerra y es el dirigente europeo que menos información tiene porque usted es excluido de todos los foros internacionales", afirmaba el presidente del PP con un texto que encabezaban diferentes banderas.
España, ausente de otros foros
El objetivo de la reunión de este jueves coordinada por Downing Street era reanudar el tránsito marítimo y asegurar la protección de los buques comerciales que permanecen bloqueados desde que el régimen iraní respondió con un cierre parcial al despliegue militar de Estados Unidos e Israel.
Los informes actuales apuntan a más de mil buques varados en el estrecho. Por sus aguas transita una quinta parte del petróleo y gas mundial, además de un tercio de los fertilizantes esenciales para la producción de la mitad de los alimentos del planeta.
Sánchez, excluido de nuevo por los grandes líderes europeos del 'gabinete de crisis', tras el ataque ruso sobre PoloniaTambién era la primera vez que los aliados se sentaban en la misma mesa que una delegación de EEUU tras la amenaza de Donald Trump de abandonar la OTAN.
La exclusión de España del foro londinense deja al país sin voz en una crisis que afecta directamente a los precios del petróleo y al coste de la energía en Europa.
La negativa del Gobierno a autorizar vuelos militares desde las bases de Rota y Morón ha tensado las relaciones con Washington junto a su "no a la guerra".
El enfado de Washington con Madrid contrasta con el de Oriente Medio.
El régimen iraní ha llegado a lanzar misiles con pegatinas con fotografías de Sánchez que ponen "gracias primer ministro".
No es la primera vez que Sánchez queda descolgado de otro momento crítico de la seguridad europea. En septiembre, ya sucedió tras la incursión de 19 drones rusos en territorio polaco, que Varsovia calificó como la situación más cercana a un conflicto abierto desde la Segunda Guerra Mundial.
Entonces, mientras Polonia invocaba el artículo 4 de la OTAN y los líderes de Francia, Reino Unido, Italia, Alemania, Países Bajos, Ucrania y el secretario general de la Alianza se reunían de urgencia sin la presencia de Pedro Sánchez.
Esa exclusión se sumó a su ausencia en la cumbre de Washington del 18 de agosto en la Casa Blanca y a otras reuniones restringidas con Trump, JD Vance o Zelenski, alimentando el relato de una pérdida de peso internacional de España.
Se trataba de una instantánea en la que sí estuvieron el presidente francés, Emmanuel Macron; el alemán, Friedrich Merz; o la premier italiana, Giorgia Meloni.
Todo con un Sánchez convertido en líder simbólico de la "resistencia anti‑Trump", pero cada vez menos presente en los espacios donde se define la respuesta occidental a Rusia.