En un partido tenso y con pocas ocasiones por el respeto mutuo, el equipo blanquiazul empata en una Rosaleda repleta y deberá ganar en la vuelta de la final de los 'play-off' para ascender
Regala esta noticia Añádenos en GoogleVer 37 fotos Ver 37 fotos
Niño tuvo algunas opciones para hacer goles en La Rosaleda. (SALVADOR SALAS) 14/06/2026 Actualizado a las 23:35h.Todo queda pendiente. El Málaga tendrá que ganar en Almería para ascender tras el empate conseguido en La Rosaleda en un partido espectacular por su ... trascendencia. No estaban permitidos los errores ni las imprecisiones. Y también fue sensacional por el grandioso ambiente generado en el estadio de Martiricos, recordando otras noches históricas o quizás por encima. A los hombres de Juanfran Funes les faltó el gol para ponerse delante en la final de los 'play-off' por el ascenso, pero la necesidad de marcar en el campo del cuadro indálico tampoco es un imposible para ellos. La eliminatoria está abierta y será necesario ver qué ocurre. El cuadro de Martiricos no está descontento con este resultado. Las sensaciones fueron positivas.
La afición mereció otra vez un capítulo aparte. Además de batir un nuevo récord como más de 30.000 espectadores esta temporada, el apoyo y la entrega llegó hasta límites nunca vistos. Como el espectacular recibimiento, que fue más numeroso que nunca. Pero la música, los cánticos, nunca dejaron de sonar en una Rosaleda que, pese a quedarse obsoleta y pequeña, mantiene el encanto de siempre, con los aficionados casi encima del terreno de juego. Los seguidores blanquiazules, un espectáculo en sí mismo, antes y durante el encuentro.
Funes sí hizo algunos cambios en esta ocasión, y relativamente importantes. La acumulación de partidos en pocos días, las pequeñas molestias que pueden comenzar a aparecer y también el gran rendimiento de algunos menos habituales llevaron al entrenador a modificar su once inicial, sobre todo teniendo en cuenta que habrá un último partido el sábado. De ahí que Chupete se quedó en el banquillo y entró Niño, mientras que también jugaron desde el comienzo Aarón Ochoa y Rafa, en los lugares de Joaquín e Izan Merino. Una 'mini revolución' para comenzar la final de los 'play-off' de ascenso a Primera.
Málaga
0 - 0
Almería
Alfonso Herrero; Puga, Murillo, Montero, Rafita; Larrubia (Lobete, minuto 90), Rafa (Izan Merino, minuto 63), Dani Lorenzo (Ramón, minuto 78), Aarón Ochoa (Joaquín, minuto 46), Dotor y Niño (Chupete, minuto 63).
Andrés Fernández; Chirino, Ely, Bonini, Álex Muñoz; Lopy, Dzodic; Arnau Puigmal (Melamed, minuto 57), Arribas (Morcillo, minuto 83), Embarba, y Miguel de la Fuente (Leo Baptistao, minuto 68).
Árbitro: Lax Franco (murciano), con González Francés (canario) en el VAR. Amonestó aRafita e Izan Merino
Campo: La Rosaleda. 30.083 espectadores acudieron a Martiricos, lo que supone un récord del estadio esta temporada y también de la categoría. Varios centenares de seguidores del Almería, igualmente, se dieron cita en la instalación malaguista.
La trascendencia del duelo, un derbi andaluz, lo volvió más espectacular, pero menos vistoso desde el comienzo. Un fútbol más táctico se apoderó del campo en los primeros minutos. En cada acción se la jugaban todos, la responsabilidad era máxima y era indispensable no fallar. Quedaba claro que era una final, aunque a dos partidos. Una plaza en la élite espera a uno de los dos, un botín demasiado grande como para no poner los cinco sentidos. Y de esta manera se llegó al ecuador de este periodo, sin oportunidades, sin disparos a puerta y esforzándose hasta el límite de sus posibilidades, con un Almería también a un ritmo muy alto.
Ninguno estaba dispuesto a conceder nada, pero no tardaría Niño en tener la primera, si bien su disparo tras el pase de Dotor se lo paró el portero. Para tratarse de este delantero, esta fue una ocasión clara. Y también disparó sobre la meta malaguista Lopy. Comenzaban a soltarse los dos equipos tras desaparecer la tensión de la primera fase del choque. Y Niño volvió a intentarlo en una internada por la derecha, algo escorado, pero su lanzamiento lo despejó el meta visitante. El ariete acumuló dos oportunidades en media hora, aunque el partido seguía intenso, muy trabajado, pero con mucho control. Así se llegó a la mitad del choque.
Entró Joaquín para darle profundidad y desequilibrio al equipo. El Málaga aceleró un poco más y dejó claro que la reanudación sería distinta, pero sin lanzarse al ataque de forma desesperada como otras veces. Era necesario calcular bien y no precipitarse. A falta de media hora Funes dio entrada a Chupete e Izan Merino, el equipo de gala al completo sobre el campo para un final de partido muy medido. Y fue Joaquín el que primero buscó el gol en su jugada preferido entrando desde la banda y con disparo final que despejó de nuevo Andrés Fernández. Parecía que se iba a abrir el partido, pero no fue así del todo debido a que el cuadro rojiblanco intentaba enfriar el partido a toda costa.
El Almería, de hecho, perdía tiempo cuando podía, quería acabar el partido cuanto antes. Le interesaba un partido más lento. Y también comenzaba a aparecer el cansancio tras el esfuerzo tan algo durante todo el encuentro (el Málaga tuvo un día menos de descanso). Pero faltaba el esprint final, en el que todo cabía. El conjunto visitante lo intentó dos veces de lejos, pero sin grandes problemas para Alfonso. No hubo tiempo para más. Todo queda abierto hasta Almería.
comentarios Reportar un error