Domingo, 18 de enero de 2026 Dom 18/01/2026
RSS Contacto
MERCADOS
Cargando datos de mercados...
Internacional

¿Está enfermo Trump?

¿Está enfermo Trump?
Artículo Completo 1,084 palabras
El presidente norteamericano, que en junio cumplirá 80 años, afronta un horizonte incierto entre rumores sobre su salud y la sombra de otro 'impeachment'

Ampliar

Las cabezadas de Trump en reuniones y eventos públicos se han convertido en una estampa habitual. EFE ¿Está enfermo Trump?

El presidente norteamericano, que en junio cumplirá 80 años, afronta un horizonte incierto entre rumores sobre su salud y la sombra de otro 'impeachment'

Ixone Díaz Landaluce

Domingo, 18 de enero 2026, 00:19

La estampa de Trump durmiéndose (o cerrando los ojos y cabeceando ostensiblemente) se ha convertido en una broma recurrente en los 'late nights' norteamericanos presentados por Kimmel, Stewart, Colbert y compañía. Y sus discursos inconexos y en bucle son pura gasolina para alimentar las especulaciones sobre la merma de sus capacidades cognitivas o, incluso, sobre una demencia incipiente.

Lo cierto es que, según un exhaustivo análisis que 'New York Times' ha llevado a cabo de su agenda oficial, Trump está viajando menos y tiene menos eventos y compromisos en su calendario de lo que tenía a estas alturas de su primera presidencia. No es algo anecdótico. Según el diario, su actividad pública ha disminuido hasta en un 39%. Sus apariciones también se han retrasado y rara vez ocurren antes de mediodía. Y habitualmente no pisa el Despacho Oval antes de las 11 de la mañana.

Lo poco que se sabe de su estado de salud general es algo que, como cualquier otro paciente, decide él mismo. Por eso, ha contado que en octubre le realizaron una resonancia magnética, aunque no especificó para qué ni cuáles fueron los resultados. «No tengo ni idea de lo que analizaron. Pero fuera lo que fuera que analizaron, lo analizaron bien y dijeron que es el mejor resultado que han visto nunca», dio por toda explicación con su fanfarronería habitual.

SU SALUD

Sus discursos inconexos y en bucle han alimentado las especulaciones sobre sus capacidades cognitivas

Sus médicos no contestan preguntas de la prensa (ni siquiera lo hicieron tras sus dos intentos de asesinato) y se limitan a publicar informes periódicos con pocos detalles y mucha propaganda. «El presidente Trump exhibe una salud cognitiva y física excelente y está totalmente en forma para ejecutar las tareas de comandante en jefe y jefe del Estado», escribió su médico, el doctor Barbarella, en abril.

Es bien sabido, sin embargo, que Trump no hace ejercicio y que, aunque no consume alcohol, en su dieta abunda la carne roja, la comida basura y las bebidas azucaradas. En los últimos meses, sus tobillos hinchados y un moratón en su mano mal disimulado con maquillaje han dado alas a todo tipo de rumores sobre su estado de salud. Es un tema sensible para el frágil ego de Trump, probablemente porque él mismo lo utilizó como munición política contra Joe Biden, al que ridiculizaba constantemente por su edad y sus goteras físicas.

La carrera por la sucesión

Pese a todo, el republicano lleva coqueteando con la idea de contravenir la enmienda número 22 de la Constitución y aspirar a un tercer mandato prácticamente desde que volvió a pisar la Casa Blanca. De hecho, según informaba en diciembre 'Wall Street Journal', Trump se reunió hace unas semanas con el abogado Alan Dershowitz, autor de un libro que pone en tela de juicio la prohibición constitucional y plantea diferentes escenarios en los que sería posible puentearla para alargar la vida política de Donald Trump.

«Lo encontró interesante como concepto intelectual», ha explicado Dershowitz sobre la reunión con el presidente, que le prometió que leería su ensayo, aunque en octubre dijo que no perseguirá un tercer mandato. Susie Wiles, su jefa de gabinete, también ha explicado que el presidente «sabe que no puede volver a presentarse». Si cumple su palabra (y eso siempre es mucho decir tratándose de Trump) se abriría oficialmente el proceso de sucesión. Oficialmente, porque extraoficialmente lleva sobre la mesa desde que ganó las últimas elecciones y se instaló de nuevo en la Casa Blanca.

La lista está compuesta por los sospechosos habituales. El primero de todos, y con mucha diferencia el mejor posicionado, es el vicepresidente J.D. Vance, que aún no ha confirmado su intención de presentarse, aunque todo el mundo dé por hecho que lo hará. Su condición de favorito se vio reforzada en diciembre al recibir el apoyo explícito de Erika Kirk, viuda del activista Charlie Kirk y líder de Turning Point, el movimiento fundado por su marido que tanto predicamento tiene entre las bases más jóvenes y reaccionarias del partido republicano.

LA SUCESIÓN

J.D. Vance, actual vicepresidente, es el líder republicano mejor situado para suceder a Trump

Las encuestas también apuntan a Vance. Muy por delante de otros nombres como el del secretario de Estado, Marco Rubio, el senador Ted Cruz, el gobernador de Florida Ron DeSantis o, incluso, Don Jr., el hijo mayor del presidente, que antes coqueteaba más abiertamente con la idea de continuar la saga política, pero que podría estar cediendo en sus pretensiones a la vista del protagonismo del vicepresidente. Aunque Trump no ha nombrado un heredero político (pero ha dejado caer que tanto Vance como Rubio podrían ir en el ticket electoral de 2028) no se espera que la sucesión sea una coronación, sino unas primarias competitivas con varios candidatos.

De alguna manera, toda esa rumorología está teniendo su impacto en el presidente. Quizá por eso, sus referencias al cielo y la muerte se han vuelto más habituales en los últimos meses. Como cuando, a bordo del Air Force One, vaticinó: «No creo que haya nada que me vaya a llevar al cielo. Creo que, quizá, no sea mi destino». Solo él es capaz de aplicar grandes dosis de realismo a algo tan intangible como la espiritualidad. Y obviarlo, claro, para casi todo lo demás.

Límite de sesiones alcanzadas

El acceso al contenido Premium está abierto por cortesía del establecimiento donde te encuentras, pero ahora mismo hay demasiados usuarios conectados a las vez.

Por favor, inténtalo pasados unos minutos.

Sesión cerrada

Al iniciar sesión desde un dispositivo distinto, por seguridad, se cerró la última sesión en este.

Para continuar disfrutando de su suscripción digital, inicie sesión en este dispositivo.

Iniciar sesión Más información

¿Tienes una suscripción? Inicia sesión

Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
Compartir