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Están llegando soldados discapacitados al lugar más siniestro de Ucrania. Y el problema no son los drones, es para qué los enviaron allí

Están llegando soldados discapacitados al lugar más siniestro de Ucrania. Y el problema no son los drones, es para qué los enviaron allí
Artículo Completo 1,076 palabras
Rusia lleva cuatro años y medio alimentando una guerra de desgaste que, según la última estimación del CSIS, le ha costado ya alrededor de 1,4 millones de bajas entre muertos, heridos y desaparecidos. Mantener la ofensiva exige un flujo constante de hombres y cada vez aparecen más testimonios, vídeos y denuncias procedentes incluso de círculos militares rusos sobre una consecuencia extrema de esa necesidad: soldados que todavía están heridos, tienen graves limitaciones físicas o directamente necesitan muletas están siendo devueltos a posiciones letales. Hombres, fusiles, chalecos y muletas. Contaba Forbes que uno de los casos más extremos apareció en mayo de 2026. Sergei Aleksandrovich Pisarchik, un soldado de 50 años de la 69ª División de Fusileros Motorizados rusa, envió a sus familiares un último vídeo en el que aparecía junto a otros cinco soldados discapacitados que estaban siendo enviados al combate, según el canal ruso contrario a la guerra Mobilization News.  Algunos caminaban con muletas y entre los seis disponían de tres chalecos antibalas y dos fusiles automáticos. No es el único indicio: vídeos del frente han mostrado repetidamente a drones ucranianos encontrándose con soldados rusos que avanzan apoyándose en muletas, bastones o con evidentes problemas de movilidad. En Xataka Aislado, acorralado y cada vez más paranoico: la guerra de Ucrania ha llevado a Vladimir Putin a una vida amurallada “Regimientos de lisiados”. Las denuncias no proceden únicamente de Ucrania. En noviembre de 2025, el canal militar ruso Brothers in Arms publicó testimonios de soldados del 51º Ejército que aseguraban que hombres parcialmente recuperados eran enviados nuevamente a primera línea sin permisos ni rotaciones, mientras otro comandante habría ordenado colocar una muleta a un herido y mandarlo a la línea de contacto.  Anastasia Kashevarova, bloguera rusa favorable a la guerra y antigua asesora del presidente de la Duma, ya había denunciado en 2024 casos similares, incluido el intento de devolver al frente a un voluntario con metralla alojada junto a la médula espinal, las piernas paralizadas y graves problemas de tensión arterial. La acumulación de testimonios ha generado incluso una expresión macabra dentro de los círculos militares rusos: "regimientos de lisiados". Misión suicida. Mykola Melnyk, antiguo oficial de la 47ª Brigada Mecanizada ucraniana, sostiene que detrás existe una utilización todavía más siniestra. Contaba que hay grupos de heridos o discapacitados que son enviados hacia posiciones enemigas para provocar la reacción de drones y puestos de tiro ucranianos. De esta forma, cuando son atacados, las fuerzas rusas observan desde dónde han despegado los drones o proceden los disparos, intentan neutralizar esas posiciones y después envían infantería en mejores condiciones.  Peor aún, también pueden funcionar como distracción mientras otros soldados atraviesan un terreno expuesto. Por supuesto, hablamos de una acusación difícil de verificar y no permite afirmar que todos los heridos sean utilizados de esta forma, pero encaja con un problema ampliamente documentado durante la guerra: el enorme coste humano de los pequeños grupos de asalto empleados por Rusia para penetrar las líneas ucranianas. El problema no termina al sobrevivir. Porque la guerra de drones ha convertido extensas zonas próximas al frente en espacios donde cualquier movimiento puede ser detectado y atacado, obligando a los soldados a desplazarse rápidamente entre posiciones, buscar refugio y evacuar cuando son descubiertos. Ahí aparece una vulnerabilidad elemental para quienes son enviados con graves problemas de movilidad: si necesitas muletas no solo estás peor preparado para atacar, también para dispersarte, refugiarte o retirarte.  Los testimonios rusos sobre heridos que no son evacuados y vuelven a ser enviados hacia delante añaden otra dimensión al problema. En un campo de batalla donde sobrevivir depende cada vez más de moverse antes de que llegue el siguiente dron, la incapacidad para regresar puede ser tan peligrosa como el propio ataque. Hombres para alimentar el “muro de drones”. Si se quiere también, la explicación de fondo está en las bajas y en la necesidad de mantener una ofensiva permanente sin ordenar otra movilización general, una decisión políticamente mucho más arriesgada para el Kremlin. Analistas y blogueros rusos describen además una cadena de mando en la que algunos oficiales exageran sus avances ante sus superiores y después necesitan conquistar realmente el terreno que ya han asegurado controlar sobre el papel.  A finales de 2025, por ejemplo, comandantes rusos comunicaron a Putin la captura de Kupiansk cuando Ucrania todavía conservaba buena parte de la ciudad. Esa presión hacia abajo ayuda a explicar un sistema donde lo importante es disponer de suficientes hombres para seguir lanzando pequeños grupos contra las posiciones ucranianas, aunque algunos estén agotados, heridos o físicamente incapacitados. En Xataka El lago más grande del mundo es tan inmenso que se han acabado encontrando dos guerras al mismo tiempo: Ucrania e Irán La guerra llega a los hospitales. El antiguo soldado británico Shaun Pinner, que combatió con Ucrania y fue capturado en Mariúpol en 2022, describía el proceso como una forma de "reciclar" heridos: vaciar camas hospitalarias y rellenar unidades de asalto permite mantener efectivos sin reconocer mediante una nueva movilización la magnitud del desgaste. El coste es disponer de soldados cada vez menos preparados, motivados y físicamente capaces de cumplir las misiones que reciben.  Tras unos 1,4 millones de bajas estimadas, Rusia sigue encontrando hombres para continuar avanzando lentamente en Ucrania. Algunos, según las denuncias que llegan desde sus propias filas, están regresando al lugar más peligroso de la guerra antes incluso de haber recuperado la capacidad física necesaria para volver de él. Imagen | CCTV En Xataka | Rusia tiene un nuevo misil capaz de buscar objetivos por su cuenta. Y Ucrania acaba de encontrar al "culpable": Nvidia En Xataka | Tanques de EEUU acaban de enfrentarse a un ejército de drones de Ucrania: ha sido una humillación histórica - La noticia Están llegando soldados discapacitados al lugar más siniestro de Ucrania. Y el problema no son los drones, es para qué los enviaron allí fue publicada originalmente en Xataka por Miguel Jorge .
Están llegando soldados discapacitados al lugar más siniestro de Ucrania. Y el problema no son los drones, es para qué los enviaron allí

La acumulación de testimonios ha generado incluso una expresión macabra dentro de los círculos militares rusos: "regimientos de lisiados"

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Miguel Jorge

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Rusia lleva cuatro años y medio alimentando una guerra de desgaste que, según la última estimación del CSIS, le ha costado ya alrededor de 1,4 millones de bajas entre muertos, heridos y desaparecidos. Mantener la ofensiva exige un flujo constante de hombres y cada vez aparecen más testimonios, vídeos y denuncias procedentes incluso de círculos militares rusos sobre una consecuencia extrema de esa necesidad: soldados que todavía están heridos, tienen graves limitaciones físicas o directamente necesitan muletas están siendo devueltos a posiciones letales.

Hombres, fusiles, chalecos y muletas. Contaba Forbes que uno de los casos más extremos apareció en mayo de 2026. Sergei Aleksandrovich Pisarchik, un soldado de 50 años de la 69ª División de Fusileros Motorizados rusa, envió a sus familiares un último vídeo en el que aparecía junto a otros cinco soldados discapacitados que estaban siendo enviados al combate, según el canal ruso contrario a la guerra Mobilization News. 

Algunos caminaban con muletas y entre los seis disponían de tres chalecos antibalas y dos fusiles automáticos. No es el único indicio: vídeos del frente han mostrado repetidamente a drones ucranianos encontrándose con soldados rusos que avanzan apoyándose en muletas, bastones o con evidentes problemas de movilidad.

En XatakaAislado, acorralado y cada vez más paranoico: la guerra de Ucrania ha llevado a Vladimir Putin a una vida amurallada

“Regimientos de lisiados”. Las denuncias no proceden únicamente de Ucrania. En noviembre de 2025, el canal militar ruso Brothers in Arms publicó testimonios de soldados del 51º Ejército que aseguraban que hombres parcialmente recuperados eran enviados nuevamente a primera línea sin permisos ni rotaciones, mientras otro comandante habría ordenado colocar una muleta a un herido y mandarlo a la línea de contacto. 

Anastasia Kashevarova, bloguera rusa favorable a la guerra y antigua asesora del presidente de la Duma, ya había denunciado en 2024 casos similares, incluido el intento de devolver al frente a un voluntario con metralla alojada junto a la médula espinal, las piernas paralizadas y graves problemas de tensión arterial. La acumulación de testimonios ha generado incluso una expresión macabra dentro de los círculos militares rusos: "regimientos de lisiados".

Misión suicida. Mykola Melnyk, antiguo oficial de la 47ª Brigada Mecanizada ucraniana, sostiene que detrás existe una utilización todavía más siniestra. Contaba que hay grupos de heridos o discapacitados que son enviados hacia posiciones enemigas para provocar la reacción de drones y puestos de tiro ucranianos. De esta forma, cuando son atacados, las fuerzas rusas observan desde dónde han despegado los drones o proceden los disparos, intentan neutralizar esas posiciones y después envían infantería en mejores condiciones. 

Peor aún, también pueden funcionar como distracción mientras otros soldados atraviesan un terreno expuesto. Por supuesto, hablamos de una acusación difícil de verificar y no permite afirmar que todos los heridos sean utilizados de esta forma, pero encaja con un problema ampliamente documentado durante la guerra: el enorme coste humano de los pequeños grupos de asalto empleados por Rusia para penetrar las líneas ucranianas.

El problema no termina al sobrevivir. Porque la guerra de drones ha convertido extensas zonas próximas al frente en espacios donde cualquier movimiento puede ser detectado y atacado, obligando a los soldados a desplazarse rápidamente entre posiciones, buscar refugio y evacuar cuando son descubiertos. Ahí aparece una vulnerabilidad elemental para quienes son enviados con graves problemas de movilidad: si necesitas muletas no solo estás peor preparado para atacar, también para dispersarte, refugiarte o retirarte. 

Los testimonios rusos sobre heridos que no son evacuados y vuelven a ser enviados hacia delante añaden otra dimensión al problema. En un campo de batalla donde sobrevivir depende cada vez más de moverse antes de que llegue el siguiente dron, la incapacidad para regresar puede ser tan peligrosa como el propio ataque.

Hombres para alimentar el “muro de drones”. Si se quiere también, la explicación de fondo está en las bajas y en la necesidad de mantener una ofensiva permanente sin ordenar otra movilización general, una decisión políticamente mucho más arriesgada para el Kremlin. Analistas y blogueros rusos describen además una cadena de mando en la que algunos oficiales exageran sus avances ante sus superiores y después necesitan conquistar realmente el terreno que ya han asegurado controlar sobre el papel. 

A finales de 2025, por ejemplo, comandantes rusos comunicaron a Putin la captura de Kupiansk cuando Ucrania todavía conservaba buena parte de la ciudad. Esa presión hacia abajo ayuda a explicar un sistema donde lo importante es disponer de suficientes hombres para seguir lanzando pequeños grupos contra las posiciones ucranianas, aunque algunos estén agotados, heridos o físicamente incapacitados.

En XatakaEl lago más grande del mundo es tan inmenso que se han acabado encontrando dos guerras al mismo tiempo: Ucrania e Irán

La guerra llega a los hospitales. El antiguo soldado británico Shaun Pinner, que combatió con Ucrania y fue capturado en Mariúpol en 2022, describía el proceso como una forma de "reciclar" heridos: vaciar camas hospitalarias y rellenar unidades de asalto permite mantener efectivos sin reconocer mediante una nueva movilización la magnitud del desgaste. El coste es disponer de soldados cada vez menos preparados, motivados y físicamente capaces de cumplir las misiones que reciben. 

Tras unos 1,4 millones de bajas estimadas, Rusia sigue encontrando hombres para continuar avanzando lentamente en Ucrania. Algunos, según las denuncias que llegan desde sus propias filas, están regresando al lugar más peligroso de la guerra antes incluso de haber recuperado la capacidad física necesaria para volver de él.

Imagen | CCTV

En Xataka | Rusia tiene un nuevo misil capaz de buscar objetivos por su cuenta. Y Ucrania acaba de encontrar al "culpable": Nvidia

En Xataka | Tanques de EEUU acaban de enfrentarse a un ejército de drones de Ucrania: ha sido una humillación histórica

Fuente original: Leer en Xataka
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