Trump, Araghchi y los mediadores de Islamabad aseguran que el memorando está listo, mientras Israel insiste en que no modificará su despliegue en Líbano, Siria y Gaza.
Regala esta noticia Añádenos en Google Un hombre muestra una foto de Mojtaba Jamenei durante un rezo en Teherán. (Reuters)Corresponsal. Estambul
12/06/2026 a las 20:47h.Después de semanas de tensas conversaciones y de varias jornadas de choques cruzados en el Golfo, «el Memorando de Entendimiento de Islamabad entre Estados Unidos ... e Irán nunca ha estado tan cerca». Lo aseguró esta vez el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, en X. El jefe de la diplomacia pidió a los medios que no especulen con el contenido para evitar el enfado de un Donald Trump que hizo crecer el optimismo al retuitear el mensaje de Araghchi. El primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, dio un paso más y afirmó que ya existe un «texto final acordado (…) Pakistán trabaja ahora estrechamente con ambas partes para concretar los próximos pasos. La paz nunca ha estado tan cerca como ahora».
La agencia Mehr, vinculada a los sectores más conservadores que critican la negociación con Washington, ofreció una versión con 14 puntos totalmente favorables a la república islámica. Entre los puntos destacan el fin de la guerra en todos los frentes, incluido Líbano, la reapertura del diálogo nuclear en un plazo de 60 días, el mantenimiento de la gestión de Ormuz y la liberación de una parte importante de los activos congelados en el extranjero. Según Mehr, los misiles balísticos y el apoyo de la república islámica a grupos aliados en la región, como Hezbolá o los hutíes de Yemen, habrían sido eliminados definitivamente de la agenda de negociación.
La respuesta de Trump en redes fue inmediata y escribió que «los términos que Irán filtró no tienen nada que ver con los términos que fueron acordados por escrito (…) Más les vale ponerse las pilas, y rápido». Siguiendo esta moda de diplomacia a través de redes sociales que practica el inquilino de la Casa Blanca, Araghchi aprovechó para pedir a los medios que dejaran de especular y anunciar la inminencia del acuerdo. Este es el mensaje que esperaba Trump y el ministro de Exteriores lo lanzó a tiempo para calmar los ánimos del líder republicano, quien no quiere aparecer como un perdedor ante la opinión pública de su país.
En esta fase tan avanzada de las conversaciones, ambas partes tratan de ganar la lucha del relato para mostrar imagen de victoria y minimizar las concesiones, pero ambas han tenido que ceder. Se desconoce el texto definitivo que está sobre la mesa y Araghchi dijo que «todos los detalles serán compartidos con la opinión pública en el momento oportuno». Ante los rumores sobre un posible encuentro en una ciudad europea durante el fin de semana, el jefe de la diplomacia dijo que «no es posible hacer comentarios sobre la fecha y el lugar de la firma del memorando de entendimiento, y primero debemos esperar a que se tome la decisión final a nivel nacional». La presión interna en Irán es fuerte, sobre todo desde sectores de la Guardia Revolucionaria, los responsables de blindar al régimen.
A la espera de ese texto final, las filtraciones de la prensa estadounidense ofrecieron una fotografía muy distinta a la que dieron los iraníes. Un alto funcionario de la Administración desveló que «el material nuclear será destruido y retirado, el programa nuclear será desmantelado, ninguno de los fondos iraníes será liberado hasta que cumplan con puntos clave como la reapertura de Ormuz».
Israel, a la espera
En medio de la guerra de nervios entre Teherán y Washington, Israel sigue muy de cerca un proceso que le afecta muy de cerca porque le puede obligar a cambiar de planes en Líbano, donde un día más bombardeó con dureza el sur del país. Ante el clima positivo generado por el posible acuerdo, el ministro de Defensa, Israel Katz, aclaró que «IIsrael no se retirará de las zonas de seguridad en Líbano, Siria y Gaza. El ejército seguirá defendiendo nuestras fronteras y a nuestros ciudadanos desde el monte Hermón, las montañas del Líbano, las zonas de Samaria y la mayor parte del territorio de Gaza frente a las amenazas de fuerzas y organizaciones yihadistas. Katz insistió en que Israel actúa contra amenazas cercanas y lejanas para obtener resultados, no «compromisos ni concesiones».
El portal Axios, muy cercano a la Casa Blanca, indicó que el acuerdo podría cerrarse «durante el fin de semana» y reveló que Trump habló con Benjamín Netanyahu para decirle que el texto acordado es «excelente». Los analistas militares del Canal 12 destacaron la complicada situación del primer ministro, que hace un año se marcó como objetivos derrocar al régimen iraní, acabar con el programa nuclear, el de misiles balísticos y su apoyo a los grupos aliados en Oriente Medio. Netanyahu se enfrenta ahora a una república islámica que puede salir incluso fortalecida si se descongelan parte de los fondos retenidos en el extranjero como parte del acuerdo y mantiene su control en Ormuz.
Este mismo medio recordó que cuando Barack Obama firmó el acuerdo con Irán en 2015, Netanyahu viajó a Estados Unidos y arremetió contra el presidente en un discurso en el Congreso, una opción que ahora no puede hacer con Trump en la Casa Blanca. La sensación es que Trump ha mantenido a sus aliados israelíes alejados de la negociación para intentar sacar adelante la firma del memorando que permita reabrir Ormuz y poner en marcha un plazo de 60 días para negociar temas clave como el programa nuclear.
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