El Gobierno aprobó a finales del año pasado un real decreto para endurecer los criterios de creación y reconocimiento de universidades tras constatar la existencia de "chiringuitos", en palabras de Pedro Sánchez, que no cumplen con unos mínimos de calidad, investigación y exigencia académica. A falta de que detalle cuáles son, hay herramientas que permiten llegar a una aproximación. No señalan expresamente a los "chiringuitos", pero sí dan cuenta de las que tienen mejor y peor rendimiento, tras analizar sus resultados en distintos ámbitos.
El ránking de la Fundación Conocimiento y Desarrollo (CYD), que se ha hecho público este miércoles, es una plataforma online interactiva donde los estudiantes pueden comparar el rendimiento en función de sus necesidades. No se trata de una lista cerrada de resultados, pero, sumando los puntos de alto y reducido rendimiento, es posible hacer una clasificación de cómo quedan 84 universidades (48 públicas y 36 privadas), el 87% del conjunto del sistema.
El top 10, con las universidades de mayor rendimiento, lo encabeza la Universidad de Navarra, que este año ha quitado el puesto a la Autónoma de Barcelona, ahora segunda junto a la Carlos III de Madrid. A continuación vienen la Pompeu Fabra, la Autónoma de Madrid y la Ramón Llull.
Nuevas incorporaciones
Se han incorporado por primera vez en esta edición la Internacional de Cataluña -en el puesto sexto por delante de la Universidad de Barcelona-, así como la Politécnica de Cataluña, compartiendo octava posición con Comillas, y la Universidad de Valencia a continuación. La décima es la Rovira i Virgili, que otros años también ha quedado clasificada entre las mejores.
En el otro lado se encuentran las que presentan menor rendimiento. La Universidad a Distancia de Madrid tiene cero indicadores elevados, cinco intermedios y 17 reducidos, y se encuentra a gran distancia de la Universidad de Navarra, con 28 indicadores elevados, seis intermedios y dos reducidos.
No sale bien parada la Uned, la universidad semipresencial que depende del Estado, que lleva años en la cola a pesar de los intentos del Gobierno por reflotarla y elevar el número de plazas ofertadas. Sólo muestra un indicador elevado, en investigación, mientras que tiene nueve intermedios y 12 bajos.
Abajo de la lista se encuentran igualmente la Udit (cinco altos, uno medio y 12 bajos), la Internacional Isabel I de Castilla (seis, dos y 26), la Atlántico Medio (seis, dos y 10), la Abat Oliva CEU (dos, siete y 16), la San Jorge (ocho, ocho y 19), la Internacional de la Rioja (seis, cinco y 24), la Católica Santa Teresa de Jesús de Ávila (siete, cinco y 23), Internacional de Valencia (ocho, tres y 11), la Unie (ocho, uno y ocho), la Europea del Atlántico (ocho, nueve y nueve), la Europea de Canarias (nueve, cuatro y 22) y la Fernando Pessoa (12, dos y 16).
Los criterios
La Fundación CYD ha tenido en cuenta seis parámetros para llegar a estos indicadores. En primer lugar, valora la docencia, donde se mide la ratio de estudiantes por profesor, la tasa de finalización de los estudios o el porcentaje de créditos aprobados respecto a los matriculados. También tiene muy en cuenta la investigación, analizada en función del número de publicaciones por profesor o los fondos que la universidad capta para esta tarea. Valora igualmente la transferencia de conocimiento, con las patentes o publicaciones que la universidad realiza en colaboración con las empresas.
Asimismo puntúa la internacionalización, con los grados en inglés y los profesores extranjeros; la contribución al desarrollo regional, entendida como las prácticas en empresas locales; y la inserción laboral, a partir de los datos oficiales de tasa de afiliación a la Seguridad Social y el salario medio de los graduados tras un año y cuatro años de obtener la titulación.
La Carlos III queda en los primeros puestos en muchos de los indicadores de este ránking, donde destacan los sistemas universitarios de Navarra, Cataluña, el País Vasco y la Comunidad de Madrid.
Por otro lado, el trabajo también destaca que la presencia de las mujeres mengua a medida que avanza el nivel académico. Las chicas son mayoría entre el alumnado (74%), aunque a medida que progresan en la carrera académica se caen por el camino: sólo representan un 39% en las cátedras.