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Este Aston Martin DB9 se vendió por 57.000 dólares, pero lo más loco no es su precio: son los dos lanzallamas que esconde

Este Aston Martin DB9 se vendió por 57.000 dólares, pero lo más loco no es su precio: son los dos lanzallamas que esconde
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Si te gustan los coches y alguna vez has visto las películas de James Bond, seguramente tengas en la cabeza algún Aston Martin haciendo cosas que no suelen venir en la ficha técnica. Ahí está Pierce Brosnan en ‘Die Another Day’, atravesando un lago helado con el V12 Vanquish convertido en una especie de arsenal con ruedas. También está Daniel Craig en ‘Quantum of Solace’, abriendo la película con un Aston Martin que acaba convertido en superviviente de una persecución salvaje. Pues bien, fuera de la pantalla también hay quien se ha tomado esa fantasía bastante en serio. Bring a Trailer subastó un Aston Martin DB9 de 2006 transformado con temática de James Bond, y el coche se vendió por 57.007 dólares. El dato tiene su gracia por el guiño numérico, pero el precio no es lo más llamativo del lote. Lo verdaderamente llamativo está detrás de la parrilla: dos lanzadores tipo minigun capaces de disparar llamas que podemos ver en acción en un Short de YouTube. Un Aston Martin de Bond, pero no exactamente de Bond Antes de dejarnos llevar demasiado por el guiño, conviene hacer una precisión importante: el DB9 no fue el coche de Bond en ninguna película. La conexión funciona por proximidad estética, no por presencia en pantalla. Lo que hay aquí no es una réplica de un Aston concreto de la saga, sino una interpretación apoyada en un lenguaje visual muy reconocible: gran turismo británico, morro largo, carrocería baja y esa mezcla de elegancia y amenaza que el imaginario de 007 lleva años asociando a Aston Martin. Si miramos más allá del disfraz, el proyecto empieza a parecer todavía más singular. La página de subastas señala que el coche fue transformado en Conquer Custom, el taller del vendedor en Tampa, Florida, y que la preparación sirvió para mostrar el sistema de gestión Holley Terminator X Max en su debut en el LS Fest 2025, celebrado en Bowling Green, Kentucky. La parte mecánica es una declaración de intenciones: un V8 LS3 de 6,2 litros, una transmisión automática 4L65E procedente de un Corvette y una conversión que se aleja bastante de la idea tradicional de un DB9. El punto más llamativo está donde normalmente esperaríamos encontrar una parrilla más o menos convencional. Un actuador lineal inclina esa pieza hacia delante mediante soportes articulados y deja al descubierto dos lanzadores que disparan llamas alimentadas con propano y oxígeno. El sistema tiene algo de show car y algo de coche de villano, pero encaja con el espíritu de una preparación que no busca pasar desapercibida. Para completar la escena, el coche también incorpora en la parte trasera un soporte añadido para cartuchos de humo, activados mediante otro actuador. Por un lado, Bring a Trailer habla de un habitáculo renovado con Alcantara negra, un sistema de sonido Bluetooth, mandos originales de climatización y una pantalla digital con gráficos inspirados en James Bond. Las imágenes muestran añadidos muy evidentes, como el panel de botones de la consola central, que no intentan pasar desapercibidos dentro de un DB9. Esa mezcla puede resultar algo extraña, pero también define el coche: no pretende ser un Aston impecablemente restaurado, sino un homenaje artesanal. La parte menos vistosa del anuncio es quizá la más importante para entender qué se vendió realmente. La publicación recoge varios detalles que alejan a este DB9 de la idea de coche capricho sin complicaciones: no tiene control de tracción, los limpiaparabrisas no funcionan y la bocina pasó a depender de un interruptor en el salpicadero. Además, el odómetro digital muestra 4.500 millas (unos 7.242 kilómetros) que, según el anuncio, corresponderían a la distancia recorrida desde que se completó la transformación, no al recorrido total del coche, que figura como desconocido. El vendedor también avisa de que hay que repostar despacio. Y en la documentación también aparece una palabra que llama la atención: Rebuilt, es decir, reconstruido. El Carfax, un informe de historial del vehículo muy usado en Estados Unidos, recoge un accidente en noviembre de 2017, una declaración de pérdida total y varios títulos de salvamento antes de que Florida emitiera en 2026 el título reconstruido. El procedimiento oficial TL-37 del estado explica que estos trámites afectan a vehículos previamente declarados salvage o junk, dos categorías que, en términos prácticos, remiten a vehículos con daños graves o, en el caso más severo, destinados a chatarra o desguace. En Xataka Stephan Winkelmann, CEO de Lamborghini: "Invertir en el desarrollo de coches eléctricos completos sería un pasatiempo costoso" Lo interesante es que el resultado no se puede medir solo por el precio de la subasta. Por 57.007 dólares, alguien no se llevó un DB9 puro ni una pieza de museo, sino una interpretación artesanal de James Bond con motor LS3, historial reconstruido y suficiente teatro mecánico como para robar miradas en cualquier concentración. Ahí está el equilibrio raro del coche: tiene encanto, tiene asteriscos y tiene una intención clarísima. Imágenes | Bring a Trailer En Xataka | En Tlaxcala, México, ya tienen su propio coche eléctrico: se carga con el sol y cuesta menos de 100.000 pesos - La noticia Este Aston Martin DB9 se vendió por 57.000 dólares, pero lo más loco no es su precio: son los dos lanzallamas que esconde fue publicada originalmente en Xataka por Javier Marquez .
Este Aston Martin DB9 se vendió por 57.000 dólares, pero lo más loco no es su precio: son los dos lanzallamas que esconde
  • Un Aston Martin DB9 de 2006 se vendió por 57.007 dólares en Estados Unidos

  • La preparación incluye motor LS3, estética Bond y dos lanzallamas ocultos tras la parrilla

  • No fue un coche oficial de 007 y tiene título de reconstruido tras una de pérdida total

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Javier Marquez

Editor - Tech

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Si te gustan los coches y alguna vez has visto las películas de James Bond, seguramente tengas en la cabeza algún Aston Martin haciendo cosas que no suelen venir en la ficha técnica. Ahí está Pierce Brosnan en ‘Die Another Day’, atravesando un lago helado con el V12 Vanquish convertido en una especie de arsenal con ruedas. También está Daniel Craig en ‘Quantum of Solace’, abriendo la película con un Aston Martin que acaba convertido en superviviente de una persecución salvaje.

Pues bien, fuera de la pantalla también hay quien se ha tomado esa fantasía bastante en serio. Bring a Trailer subastó un Aston Martin DB9 de 2006 transformado con temática de James Bond, y el coche se vendió por 57.007 dólares. El dato tiene su gracia por el guiño numérico, pero el precio no es lo más llamativo del lote. Lo verdaderamente llamativo está detrás de la parrilla: dos lanzadores tipo minigun capaces de disparar llamas que podemos ver en acción en un Short de YouTube.

Un Aston Martin de Bond, pero no exactamente de Bond

Antes de dejarnos llevar demasiado por el guiño, conviene hacer una precisión importante: el DB9 no fue el coche de Bond en ninguna película. La conexión funciona por proximidad estética, no por presencia en pantalla. Lo que hay aquí no es una réplica de un Aston concreto de la saga, sino una interpretación apoyada en un lenguaje visual muy reconocible: gran turismo británico, morro largo, carrocería baja y esa mezcla de elegancia y amenaza que el imaginario de 007 lleva años asociando a Aston Martin.

Si miramos más allá del disfraz, el proyecto empieza a parecer todavía más singular. La página de subastas señala que el coche fue transformado en Conquer Custom, el taller del vendedor en Tampa, Florida, y que la preparación sirvió para mostrar el sistema de gestión Holley Terminator X Max en su debut en el LS Fest 2025, celebrado en Bowling Green, Kentucky. La parte mecánica es una declaración de intenciones: un V8 LS3 de 6,2 litros, una transmisión automática 4L65E procedente de un Corvette y una conversión que se aleja bastante de la idea tradicional de un DB9.

El punto más llamativo está donde normalmente esperaríamos encontrar una parrilla más o menos convencional. Un actuador lineal inclina esa pieza hacia delante mediante soportes articulados y deja al descubierto dos lanzadores que disparan llamas alimentadas con propano y oxígeno. El sistema tiene algo de show car y algo de coche de villano, pero encaja con el espíritu de una preparación que no busca pasar desapercibida. Para completar la escena, el coche también incorpora en la parte trasera un soporte añadido para cartuchos de humo, activados mediante otro actuador.

Por un lado, Bring a Trailer habla de un habitáculo renovado con Alcantara negra, un sistema de sonido Bluetooth, mandos originales de climatización y una pantalla digital con gráficos inspirados en James Bond. Las imágenes muestran añadidos muy evidentes, como el panel de botones de la consola central, que no intentan pasar desapercibidos dentro de un DB9. Esa mezcla puede resultar algo extraña, pero también define el coche: no pretende ser un Aston impecablemente restaurado, sino un homenaje artesanal.

La parte menos vistosa del anuncio es quizá la más importante para entender qué se vendió realmente. La publicación recoge varios detalles que alejan a este DB9 de la idea de coche capricho sin complicaciones: no tiene control de tracción, los limpiaparabrisas no funcionan y la bocina pasó a depender de un interruptor en el salpicadero. Además, el odómetro digital muestra 4.500 millas (unos 7.242 kilómetros) que, según el anuncio, corresponderían a la distancia recorrida desde que se completó la transformación, no al recorrido total del coche, que figura como desconocido. El vendedor también avisa de que hay que repostar despacio.

Y en la documentación también aparece una palabra que llama la atención: Rebuilt, es decir, reconstruido. El Carfax, un informe de historial del vehículo muy usado en Estados Unidos, recoge un accidente en noviembre de 2017, una declaración de pérdida total y varios títulos de salvamento antes de que Florida emitiera en 2026 el título reconstruido. El procedimiento oficial TL-37 del estado explica que estos trámites afectan a vehículos previamente declarados salvage o junk, dos categorías que, en términos prácticos, remiten a vehículos con daños graves o, en el caso más severo, destinados a chatarra o desguace.

En XatakaStephan Winkelmann, CEO de Lamborghini: "Invertir en el desarrollo de coches eléctricos completos sería un pasatiempo costoso"

Lo interesante es que el resultado no se puede medir solo por el precio de la subasta. Por 57.007 dólares, alguien no se llevó un DB9 puro ni una pieza de museo, sino una interpretación artesanal de James Bond con motor LS3, historial reconstruido y suficiente teatro mecánico como para robar miradas en cualquier concentración. Ahí está el equilibrio raro del coche: tiene encanto, tiene asteriscos y tiene una intención clarísima.

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Fuente original: Leer en Xataka
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