Exige «voluntad política» para completar los traspasos y lanza críticas al PSE por endilgarle una «prioridad nacional» con el euskera
Regala esta noticia Añádenos en Google El PNV ha celebrado este lunes en Bilbao el 131 aniversario de su fundación. (Manu Cecilio) 27/07/2026 a las 19:25h.Cada vez que a finales de julio el PNV reúne a su militancia en los Jardines de Albia de Bilbao para celebrar el aniversario de ... su fundación, el presidente del Euzkadi buru batzar (EBB) aprovecha esa cita tan simbólica para evaluar el curso político que se cierra. En los últimos años, primero con Andoni Ortuzar y ahora con Aitor Esteban, ese día de la agenda se ha convertido en una especie de reválida anual para examinar los acuerdos con Pedro Sánchez. Una vez más, este lunes el líder jeltzale ha aprovechado el escaparate para dirigirse al presidente, al que ha exigido «voluntad política» para completar los traspasos pendientes y al que ha lanzado una advertencia: «El PNV no es un partido cómodo para nadie, no somos de nadie y no estamos en el bolsillo de ningún Gobierno de Madrid».
El endurecimiento del discurso llega en un momento en el que el PNV está tratando de marcar perfil respecto a un Sánchez cercado por los escándalos judiciales que afectan a su entorno político y también personal. La suspensión de la reunión que debían mantener esta semana el presidente y el lehendakari, Imanol Pradales, ha generado hastío en Sabin Etxea, que si bien no quiere romper la baraja, al menos sí quiere dejar las cosas claras. «Cuando apoyamos algo, lo hacemos porque conviene a Euskadi; cuando estamos en contra, exactamente igual. Nunca contra nadie, pero siempre a favor de Euskadi y de su gente», ha reivindicado, insistiendo en que la política de alianzas del PNV no responde a la agenda de ningún Ejecutivo.
Una parte breve pero destacada del discurso ha estado dirigida al PSE-EE, su socio de gobierno en las principales instituciones vascas. Esteban ha censurado que los socialistas contrapongan una «prioridad social» a la «prioridad nacional» que endilgan al PNV con el euskera y ha negado que los jeltzales reivindiquen ese principio de PP y Vox. «Me hace gracia, y no en el buen sentido», ha indicado para aclarar después que el nacionalismo vasco siempre ha entendido la construcción nacional y la social como dos realidades inseparables: «Nunca ha sido lo uno o lo otro. Siempre ha sido lo uno para lo otro». De ahí que haya rechazado presentar el autogobierno como «un capricho identitario». «Aquí no hay dos prioridades, hay una sola: construir Euskadi con todo su gente», ha abundado.
El euskera también ha ocupado uno de los capítulos centrales del acto. En un momento de creciente debate político y judicial sobre los perfiles lingüísticos en la Administración, Esteban ha hecho hincapié en que la lengua vasca «no es un adorno folclórico», sino «el hilo que nos une con las anteriores generaciones». Frente a quienes cuestionan las políticas de normalización lingüística, ha reivindicado que el euskera es «una lengua de futuro» y ha defendido que se utilice «en la calle, en la Administración, en la empresa o en la ciencia», y que se haga «sin complejos, sin que nadie tenga que pedir perdón por hablarlo». «Ni un paso atrás», ha clamado ante el aplauso de los asistentes.
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