El fotógrafo estrena 'Fulgor y delirio', una inmersión en la naturaleza humana a través de desnudos atravesados por el deseo, la ternura, la culpa y la violencia
Regala esta noticia Añádenos en Google 30/09/2026 Actualizado a las 13:22h.Durante años trabajó como fotógrafo de moda para revistas como Vogue y Vanity Fair. Ha colaborado con marcas como Yves Saint Laurent y Loewe creando ... mundos artificiales de cuerpos perfectos, fabricando deseos: todo dispuesto para que quien viera aquellas imágenes quisiera poseer este vestido, aquel reloj, ese perfume, la vida inalcanzable que promete la publicidad. Luego dirigió su cámara al mundo entero, desde Lady Di a Trump, para contar el devenir de la historia en '365º', el monumental trabajo que le ocupó ocho años. Y ahora, rozando los sesenta, Eugenio Recuenco (Madrid, 1968), vuelve al origen para reconectar con aquel chaval que estudió Bellas Artes.
La muestra señala el pudor ante la desnudez frente a la naturalidad con la que asumimos imágenes mucho más violentas
Esa dicotomía deja un carrusel de imágenes casi siempre inquietantes, algunas inspiradas en obras míticas como 'Duelo a garrotazos' o 'Saturno devorando a sus hijos': vísceras que reptan como serpientes hasta los genitales, cuerpos que se amontonan, mujeres asfixiadas, espaldas encorvadas, piel envejecida, hombres que se buscan o se rechazan. Una pequeña sala reúne decenas de anatomías como un atlas humano desordenado. El juego de luces, coronado por una oscuridad de la que surgen fotografías que van guiando la mirada, y una banda sonora creada para la ocasión completan una experiencia inmersiva que Recuenco ha concebido como parte de la exposición, comisariada por Juan Carlos Moya, quien ya articuló '365º' en el Museu de Belles Arts de Castelló en 2024.
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