Merz lidera en Múnich el camino hacia la autonomía estratégica en la OTAN y la determinación de obligar a Putin a terminar la guerra
Sábado, 14 de febrero 2026, 01:00
... Alianza Atlántica podían esperar del segundo mandato de Donald Trump. Doce meses después, el abucheo en los Juegos Olímpicos de Milán permitió a J. D. Vance percibir la enorme brecha abierta con Europa por la extorsión arancelaria, las pretensiones de apoderarse de Groenlandia y la privación de ayuda financiera y militar a Ucrania. Ahora, la representación estadounidense en la cumbre de la capital bávara suaviza el tono con Marco Rubio pero el mensaje es el mismo: Washington 'transfiere' a Europa la responsabilidad de su propia defensa. Como si hubiera otra opción frente a una Administración Trump que considera a Rusia «manejable» cuando lleva cuatro años sembrando la muerte en el corazón del continente.Ahora que se anuncia para el martes y miércoles una nueva ronda de negociaciones entre EE UU, Ucrania y Rusia, esta vez en Ginebra, Merz trasladó a Trump que solo «el agotamiento económico y militar» forzará a Vladímir Putin a terminar la guerra. Los europeos, que con Berlín a la cabeza sostienen financiera y militarmente a Kiev, disputan con razón el protagonismo estadounidense en el diálogo. Censuran en particular la urgencia de la Casa Blanca para que Volodímir Zelenski ceda a las pretensiones territoriales de Moscú mientras su población se congela.
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