Los hermanos de los dos detenidos por el asesinato de Francisca Cadenas, la vecina de Hornachos (Badajoz) desaparecida en 2017 y cuyos restos se encontraron en la vivienda de sus vecinos el pasado mes de marzo, mantienen que Manuel González (55 años), el hermano mayor, no participó en el asesinato de la mujer. Así lo han declarado en el juzgado de Villafranca de los Barros (Badajoz), donde han comparecido dentro del periodo de instrucción del caso.
Estos dos hermanos, junto a una cuñada de los detenidos, "han corroborado un poco la declaración en su momento de Julián y la no participación de Manolo", ha explicado el abogado de la defensa, José Duarte, quien ha manifestado al término de las declaraciones testificales que salen "bastante satisfechos de las mismas". Esta tesis de la exculpación de Lolo es la que desde el primer momento ha seguido el autor confeso de la muerte de la mujer, Julián (50 años), tras descubrir la UCO el cuerpo de la víctima enterrado en el patio de la vivienda de dichos hermanos, ubicada a escasos 30 metros, en la misma calle, de la que vivía la mujer con su familia.
El hermano mayor siempre ha mantenido la coarta que en la noche de la desaparición de Francisca él se encontraba en Mérida visitando a su padre que estaba ingresado en el hospital de la capital extremeña aquejado de una grave enfermedad y que llegó a Hornachos ya pasada la medianoche, teóricamente después de que se produjera el crimen. El juez y la investigación mantienen, en cambio, que tuvo relación con el suceso, además de ayudar a Julián a enterrar el cuerpo y ocultarlo durante nueve años hasta que fue descubierto por la Guardia Civil.
A la entrada y a la salida este viernes de los juzgados, los familiares de los encarcelados han evitado realizar declaraciones ante los medios de comunicación. Para la jornada de hoy también estaba programada la declaración de dos agentes policiales y de una vecina de Hornachos, que vio llegar al hermano mayor a la localidad y que se ha mostrado convencida de que Manolo participó en el crimen.
La investigación judicial en fase de instrucción continúa abierta a la espera de nuevas pruebas periciales y forenses, así como una nueva cita judicial a testigos el próximo 18 de junio y de los informes periciales de los forenses y antropólogos en Madrid, claves para determinar, si es posible, la hora del fallecimiento de la víctima y poder así establecer el papel que jugaron esa noche ambos hermanos, que continúan en prisión provisional por el asesinato de Francisca Cadenas.
Falta también por determinar si se llevará a cabo la reconstrucción de los hechos, que había pedido al juez Verónica Guerrero, abogada de Francisca Cadenas. Sin embargo, el letrado defensor José Duarte ha explicado que ésta es una de las diligencias que se "pueden y deben acordar, si los datos procesales acompañan", aunque ha recordado que es "voluntaria" y por tanto los acusados tiene que colaborar para ello: "Si podemos compaginar la colaboración con el juez y el derecho de defensa, perfecto".
Restos de ADN
Además, falta por verificar la prueba de la muestra de saliva para determinar los restos de ADN del principal encausado, Julián, para cotejar su perfil genético con los objetos encontrados en el domicilio. En un primer momento, en contra de la pretensión de la UCO, Julián se negó a someterse a esta prueba, aunque finalmente, según su abogado, ha aceptado colaborar.
Julián confesó el crimen tras ser descubiertos los restos ocultos por la UCO, pero alegó que se produjo por un solo golpe en la cabeza de la víctima en medio de una fuerte discusión porque su vecina le sorprendió en casa consumiendo cocaína y se lo recriminó. Francisca habría entrado en la vivienda de sus vecinos para preguntar por la salud del tío de los hermanos, que padecía una grave enfermedad, siempre según la versión de Juli.
Sin embargo, la acusación particular intenta demostrar que se produjo una agresión sexual antes del homicidio y pedirá durante el juicio la pena de prisión permanente revisable.
Con anterioridad a las comparecencias de hoy, ya prestaron declaración en calidad de testigos el guardia civil que entró la noche de los hechos a la vivienda de los detenidos, la cuñada de la víctima, los tres hijos y el marido de Francisca, así como el matrimonio al que la mujer acompañó hasta el coche desde su casa tras haber cuidado a la hija de la pareja durante toda la tarde, como solicía hacer. A su vez, declaró el trabajador del campo con el que se cruzó la mujer en el túnel donde fue vista por última vez en la noche del 9 de mayo de 2017, pasados unos minutos de las 23.00 horas.