Aboga por aplicarles un mayor porcentaje de cotización en estos casos porque la «libertad» de negociación en los convenios no puede obligar a la Seguridad Social a financiar excesos de gasto
Regala esta noticia Añádenos en Google La radiografía de la incapacidad temporal dibuja una senda que acumula cada día más ausencias. (Jaime García) 14/09/2026 a las 12:08h.El aumento del gasto en incapacidad temporal (IT) es el que más preocupa del sistema. En 2025, la Seguridad Social destinó 18.413,3 millones ... de euros de su presupuesto a pagar la ausencia de 1,4 millones de personas se su puesto de trabajo cada día por estar en baja, lo que supuso por primera vez en la historia que el porcentaje de gasto en esta prestación superase el 10% de los ingresos por cotizaciones sociales -el 10,4% concretamente-. Detrás de este fenómeno, muchos apuntan al mal funcionamiento del sistema sanitario y al envejecimiento de la población activa como las causas principales. Sin embargo, un estudio de Fedea afirma que no serían la razón primordial, sino que el incremento estaría más bien ligado a la buena situación del mercado laboral.
A la salida de la pasada crisis de 2008, entre 2013 y 2015, el gasto en IT creció en 1.100 millones euros en dos años. A pesar de ello, el desembolso en 2015 fue inferior al de 2008. Entre 2021 y 2025, el desembolso de la Seguridad Social en bajas laborales creció en 6.000 millones de euros en cuatro años. El desempleo en ambos casos retrocedió un porcentaje de 5% debido a que la población activa es sensiblemente mayor en la actualidad. Los representantes sindicales señalan que cuando los recortes de las plantillas amenazan los puestos de trabajo, la crisis destruye empleos y negocios, y el empleo es más que nunca un bien económico, escaso, hay trabajadores que acuden a trabajar en un estado de salud deficiente. Por tanto, siguiendo este razonamiento, ahora que hay trabajadores que viven en un mercado laboral en el que cubrir adecuadamente puestos de trabajo es complicado, los nuevos trabajadores tienen peor desempeño que los antiguos y el desempleo disminuye.
Todo ello desemboca en que -según Granado- existan trabajadores que debido a la mayor dificultad de ser sustituidos, «hagan un uso discrecional de la prestación para el cuidado de familiares, como elemento de presión ante las mejorables condiciones de trabajo, o para resolver problemas de estrés ante situaciones que perjudican su equilibrio emocional», lo que dispara la IT.
Para resolver el incremento del gasto, que no llega a ser «apocalíptico», el experto propone obligar a la Administración a aplicar un porcentaje de cotización superior -y revisable según resultados- a los empleadores y empleados que firman en los convenios mejoras en el porcentaje de retribución que cobran al estar en baja por IT si se demuestra que dicho gasto ha tenido un crecimiento mayor que el de supuestos comparables que no aplican el complemento.
Unificar la prestación
El experto también aboga por definir un porcentaje similar de prestación en todos los supuestos de baja, anulando las diferencias entre enfermedad común, enfermedad profesional, mutualismo administrativo y Seguridad Social. Además, pide compaginar la recuperación progresiva con la incorporación parcial al puesto de trabajo en los casos en los que se pueda.