El Partido Popular cree que Pedro Sánchez debe convocar elecciones de inmediato, tras el fracaso en la convalidación de sus dos decretos sobre vivienda, pero no tiene nada claro que eso sea lo que va a hacer el presidente del Gobierno, tras anunciar que va a reflexionar durante el fin de semana. Alberto Núñez Feijóo ha recetado prudencia a los suyos no porque tenga información, sino por pura experiencia. A lo largo de la legislatura se ha repetido en varias ocasiones el mismo guion: el PP veía moribundo al presidente y éste redoblaba su apuesta por resistir.
De ahí que en la dirección de Génova no se fíen. «Sánchez ya estaba abocado a elecciones en muchas otras ocasiones» y no las convocó, razonan fuentes del PP consultadas por este diario. «De momento, ha hecho caso omiso a todos los supuestos de disolución en los que han incurrido su Gobierno y su partido», agregan. El PP ha aprendido que hasta que no la vea con sus propios ojos, no debe creer en las elecciones anticipadas.
Prudencia es la palabra. «El aplauso a la ministra de Vivienda, su rostro, y las caras de los que aplaudían...no sé si son caras de derrota o de despedida», apuntó un cargo popular tras el discurso de Isabel Rodríguez, que defendió el primero y más importante de los dos decretos derogados ayer.
Génova tiene la lección aprendida y muy interiorizada. Eso sí, en el caso de que Sánchez hiciera caso a quienes, desde el PSOE, le piden que llame a las urnas a finales de noviembre, el PP aceptaría con gusto el reto: «Estamos preparados». De hecho, creen que las movilizaciones sociales a quien perjudican es al presidente: «No entenderemos que Sánchez no salga hoy a la calle a verse con los manifestantes de Sol», explican.
Las fuentes consultadas por este diario piensan que Sánchez tiene «un claro incentivo» en convocar ahora las elecciones: «Evitar el calvario judicial». Pero también creen que el presidente del Gobierno cuenta con otros motivos para alargar la legislatura, como las elecciones en Francia e Italia -que pueden reforzar su alerta contra la extrema derecha-o la celebración del juicio contra su esposa, Begoña Gómez.
A la dirección del PP, en realidad, le convendría más que la legislatura continuase hasta primavera, para profundizar en la erosión de Sánchez por los casos de corrupción que lo rodean, pero también ve con buenos ojos unos comicios generales a finales de noviembre o a inicios de diciembre. La confianza en sumar la mayoría absoluta junto con Vox es máxima.
«La única salida decente y democrática es la convocatoria de elecciones», dijo Feijóo en declaraciones a la prensa en el Congreso de los Diputados. «Estoy listo, estamos preparados. Por mí, que convoque cuando quiera; por España, que convoque cuanto antes», solemnizó.
Al tiempo que recela de la estrategia de Sánchez, el PP no esconde su satisfacción ante la dura derrota del Gobierno. El principal partido de la oposición celebra que la mayoría del Congreso haya tumbado los dos decretos de vivienda, porque cree que habrían desplegado las mismas políticas que han «destrozado» el mercado inmobiliario en España desde que Sánchez está en La Moncloa.
Pero no cree que ésta sea una derrota más, sino el penúltimo clavo en el ataúd de la legislatura: «En el camino en el que estamos no podemos seguir», sentenció Feijóo. «Es impresentable usar el problema de la vivienda para hacer maniobras electorales» y para no hablar de Ceuta, «esconder en las portadas las joyas de Zapatero» y para no hablar de «la corrupción» que lo rodea, alertó Feijóo.
Para el líder del PP, lo que se vio ayer en la Cámara Baja fue «un vodevil». «El tamaño de la derrota del Gobierno sólo es comparable con la frivolidad con la que han tratado el asunto mas relevante de los últimos años de los ciudadanos, la vivienda», afeó el líder del principal partido de la oposición.
«Hoy no se ha votado ningún decreto para ayudar a Maricarmen, aquí se ha traído una excusa para intentar ayudar a Pedro Sánchez», incidió. «Todo se ha diseñado pensando en las encuestas», dijo, «y yo no participo de esta forma de hacer política». «Pero acepto el reto: si el presidente necesitaba un relato para convocar elecciones y tapar la corrupción, adelante. ¿Sánchez cree que tiene la coartada? Adelante, ponga la fecha, convoque elecciones, que hablen los españoles», retó. Y que lo haga en noviembre, dijo, porque «nadie quiere a Pedro Sánchez estas Navidades».
Antes que él, habló desde la tribuna Juan Bravo, su mano derecha en temas residenciales. «No pueden resolver el problema porque ustedes son el problema», resumió el vicesecretario general de Hacienda y Vivienda del PP.
El diputado popular denunció que las nuevas medidas tampoco habrían protegido a los inquilinos más desfavorecidos: «¿La forma de proteger a las personas vulnerables sabe cómo es? Ampliando la oferta».
En ese punto, Bravo se dirigió directamente a los ciudadanos: «No os vamos a engañar, no va a ser fácil ni va a ser rápido. Pero os prometo una cosa. Llegará el día, y no está tan lejos, en el que meteréis una llave en una cerradura. Y vais a decir, ya estoy en casa. Lo vamos a conseguir».