El líder del PP tilda de «cáncer» el absentismo laboral ante el empresariado vasco y critica al PNV por seguir sosteniendo al Gobierno
Regala esta noticia Añádenos en Google Feijóo en el encuentro con el Círculo de Empresarios Vasco. (Efe)Olatz Barriuso y María Eugenia Alonso
Madrid
07/07/2026 a las 20:44h.Con el mismo espíritu con que viajó a principios de junio a Cataluña para desgranar su proyecto ante el influyente Cercle d'Economia, Alberto Núñez ... Feijóo visitó este martes Euskadi para lanzar varios mensajes contundentes al empresariado vasco y tratar así de asentar su mensaje entre el electorado de centroderecha que pretende disputar al PNV. Entre ellos, su rotunda defensa del autogobierno y la especificidad foral de Euskadi y Navarra en un momento en el que los pactos del PP con Vox –el último, en Andalucía– proyectan una imagen escorada a la derecha, además de cuestionar que un trabajador cobre lo mismo y tenga las mismas prestaciones cuando va a trabajar que cuando no lo hace. «Es un cáncer que no podemos pagar», afirmó en una comunidad que registra los niveles de absentismo laboral más elevados de todo el Estado.
En una intervención de casi cuarenta minutos ante los representantes del Círculo de Empresarios Vascos, con quienes compartió un coloquio y un almuerzo privado posterior, Feijóo quiso dejar claro su «respeto» al Estado de las Autonomías y alejar cualquier temor de una posible recentralización y laminación de competencias si, como pretende, llega al Palacio de La Moncloa, con o sin Vox. Feijóo recordó incluso su pasado al frente de la Xunta de Galicia frente al currículum de Pedro Sánchez como concejal en Madrid para apuntalar su compromiso con el autogobierno. «A veces escucho que tengo una visión centralista... Pero si yo vengo del córner, aunque ahora juegue de centrocampista. Dígame qué político español en activo que haga política central ha dedicado tanto tiempo de su vida al autogobierno», se explayó.
En ese punto, el presidente popular dejó claro que el PP cumplirá y hará cumplir la Constitución, pero en su integridad. Ahí citó expresamente la Disposición Adicional Primera, que contempla la actualización de los derechos históricos y que suelen esgrimir los nacionalistas para exigir un nuevo estatus, y el Estatuto de Gernika, sin entrar en más disquisiciones sobre su incumplimiento casi cinco décadas después o sobre la negociación de los traspasos pendientes. Lo que sí lanzó fue una pulla a los de Santiago Abascal por poner en cuestión el actual entramado territorial: «Aquellos que dicen que quieren mucho a España, pero no están dispuestos a defender el Estado autonómico, ni los Estatutos ni las foralidades de Euskadi y Navarra, no la quieren mucho».
Feijóo no hizo ninguna referencia expresa al PNV ni a una posible moción de censura que hace tiempo que descarta, pero sí que dedicó buena parte de su intervención a afear su actitud a los peneuvistas de manera implícita, frente a los empresarios vascos. De hecho, como ya hizo en Cataluña, fuentes de Génova habían insistido en los prolegómenos de su visita que Feijóo no venía a Vizcaya a «remover conciencias», a pedir favores o a a intentar mover las posiciones de Sabin Etxea en su apoyo a Sánchez, sino a tratar de quitarle votos al nacionalismo moderado porque considera que recuperar posiciones tanto en Euskadi como en la comunidad gobernada por Salvador Illa es fundamental para disponer de una mayoría fuerte con la que llegar a Moncloa.
De ahí que todos sus esfuerzos se centraran en retratar la «decadencia gubernamental» que los socios abertzales contribuyen, lamentó, a perpetuar. Y a denunciar que nadie que crea en un proyecto «de prosperidad compartida» puede «conformarse con sostener» un Gobierno que ha renunciado a presentar Presupuestos y que afronta cada día un goteo imparable de casos de presunta corrupción.
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