"Esta seria la prueba directa más antigua del uso humano del veneno de flecha", explica Marlise Lombard, del Instituto de Investigaciones Antiguas de la Universidad de Johannesburgo. Añade: "Nuestros 'ancestros' del sur de África no solo inventaron el arco y la flecha mucho antes de lo que se pensaba, sino que también comprendieron cómo utilizar las sustancias químicas de la naturaleza para cazar con más eficacia".
las ratas, pueden morir en 20-30 minutos, incluso en pequeñas dosis. Si es ingerido por humanos, se sabe que causa síntomas graves como náuseas, coma, debilidad muscular, discapacidad visual y dificultades respiratorias.Evidencias químicas a lo largo del tiempo
Hay razones químicas detrás del hecho de que estos compuestos pudieran seguir detectándose después de 60,000 años. Por ejemplo, la bufanidrina es insoluble en agua y estructuralmente estable, lo que dificulta su descomposición durante un largo periodo de tiempo. También se cree que el entorno ácido de los estratos del yacimiento contribuyó a la conservación de la materia orgánica.
La fiabilidad del análisis se reforzó aún más al compararlo con una punta de flecha de 250 años conservada en un museo sueco: los mismos compuestos se encontraron en estas puntas de flecha recogidas por naturalistas del siglo XVIII. El hecho de que se encontraran restos del mismo veneno tanto en puntas de flecha antiguas como modernas indica que estos conocimientos pueden haberse transmitido de generación en generación.
"El hecho de que encontráramos restos del mismo veneno tanto en puntas de flecha prehistóricas como modernas fue decisivo. Al estudiar la estructura química en detalle y dilucidar sus propiedades, descubrimos que estas sustancias eran lo bastante estables como para permanecer en el suelo durante un largo periodo de tiempo", explica Sven Isaksson, del laboratorio arqueológico de la Universidad de Estocolmo.
los primeros humanos tenían una capacidad de pensamiento avanzada".Los hallazgos aportan una nueva perspectiva sobre la complejidad tecnológica y de comportamiento de los humanos durante el Pleistoceno tardío en el sur de África. En aquella época, los humanos ya habían inventado el arco y la flecha, conocían las fitotoxinas y comprendían la ecología de sus presas. El hecho de que existiera una estrategia de caza que integrara estas tecnologías y conocimientos hace 60 000 años sugiere que las capacidades cognitivas comparables a las de los humanos modernos se establecieron mucho antes de lo que se creía.
Artículo originalmente publicado enWIRED Japón.Adaptado por Alondra Flores.