- E. GALIÁN/J. ORIHUEL Barcelona
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La empresa de retrovisores solicitó concurso voluntario el pasado enero con un pasivo de dos millones de euros. La operación permitirá salvar el 52% de su plantilla sin interrumpir la actividad.
Forminsa Move, filial del grupo catalán Forminsa, ha culminado la adquisición de la unidad productiva de Industrias Mecánicas San Andrés (Inmesa), empresa barcelonesa especializada en retrovisores y componentes para automoción y vehículos especiales cuya trayectoria industrial se remonta a 1982.
La operación se ha llevado a cabo a través de un procedimiento concursal pilotado por el Juzgado Mercantil número 4 de Barcelona, que declaró el concurso voluntario de Inmesa el pasado 16 de enero con un pasivo de dos millones de euros y designó como administrador concursal a Pluta Abogados y Administradores Concursales, representado por Xavier García Esteve. Posteriormente, en una resolución del 6 de marzo, autorizó la venta de la unidad productiva.
Según la valoración incorporada al expediente, la integración inmediata en un grupo consolidado era la alternativa más eficiente, al permitir mantener la actividad en marcha, reducir riesgos y sostener la confianza de clientes y proveedores. La continuidad operativa era especialmente relevante para clientes industriales del ámbito de la automoción y la movilidad profesional, pues el cese de la actividad de Inmesa les podría haber generado disrupciones importantes en su cadena de suministro.
En el plano laboral, la operación permitirá salvar el 52% de la plantilla mediante la subrogación prevista en la oferta, según la información facilitada por las partes. Se trata de 14 empleados.
Inmesa ha desarrollado históricamente soluciones de visión y componentes para autobuses, autocares, vehículos agrícolas, de construcción, comerciales y camiones. Su principal cliente es Iveco.
Forminsa, fundada en 1985 y con sede en Sant Fruitós de Bages (Barcelona), por su parte, es una empresa familiar dirigida por Josep Codina Nogues y su actividad central consiste en la estampación metálica de precisión. Cuenta con una plantilla de 137 personas y cerró el pasado año con una facturación consolidada de 26 millones de euros. La operación, asesorada por Compas Profesional Expertise y Dínamis Economistes & Auditors, le permitirá generar sinergias en estampación metálica, inyección de plástico, desarrollo de producto, optimización de costes y acceso a clientes de mayor tamaño.
No es la primera vez que Forminsa se hace cargo del negocio de una empresa en dificultades. En 2022, se quedó la planta de la multinacional Dayco en Sant Fruitós de Bages. Actualmente, estas instalaciones se han convertido en su sede central tras mudarse desde otra planta en Castellbell i el Vilar (Barcelona).
Más recientemente, en 2024, adquirió la planta de Metal Parts Orcoyen en Navarra, que pertenecía a la familia García-Coma, anterior propietaria de Doga. Esta fábrica había quedado fuera del perímetro en el marco de la venta del grupo de componentes de automoción al fondo Nazca Opportunity I.
estrategia
Según Josep Codina, CEO de Forminsa, la integración de Inmesa responde a las adquisiciones previstas en su plan estratégico, que busca incorporar nuevo conocimiento y producto y reforzar su capacidad técnica y acceso a clientes.
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