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Una marcha en homenaje a Deranque. AFP Francia ilegalizará a cinco grupos antifascistas tras la paliza mortal a un joven ultraEl Gobierno ha presentado un recurso judicial contra la reconstitución de la Jeune Garde, la banda en la que militaron varios de los implicados en el suceso
París
Martes, 24 de febrero 2026, 19:49
... violencia política. El presidente galo, Emmanuel Macron, pidió este martes al Ministerio del Interior que ilegalice a cinco organizaciones vinculadas a la Jeune Garde (Joven Guardia). En este grupo antifascista, disuelto el año pasado, habían militado varios de los sospechosos de haber participado en la paliza mortal al joven de extrema derecha, de 23 años. Ese suceso ocurrió el 12 de febrero -Deranque perdió definitivamente la vida dos días después- en el marco de una pelea entre estudiantes de ideologías antagónicas.La paliza mortal a un joven de extrema derecha eleva la crispación política en Francia
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La petición de ilegalizar a cinco grupos antifascistas ha sido la principal decisión tomada en una reunión en el Elíseo sobre grupúsculos violentos (de izquierda radical y extrema derecha). Macron presidió el encuentro, en el que también participaron los ministros del Interior, Laurent Nuñez, y de Justicia, Gérald Darmanin, o la portavoz gubernamental, Maud Brégeon. Además, el Gobierno ha presentado un recurso judicial para impedir una eventual «reconstitución» de la Jeune Garde. Tras su ilegalización, esa organización, cercana a la Francia Insumisa (afines a Sumar o Podemos), está pendiente de que se pronuncie el Consejo de Estado.
Tras la paliza a Deranque, que había militado en grupúsculos ultranacionalistas o neofascistas, la Policía detuvo la semana pasada a once personas. Siete de ellas fueron imputadas y seis están ahora mismo encarceladas por unos hechos investigados como «homicidio voluntario». Fue la primera muerte cometida por un grupo de izquierda radical en el país vecino en la última década. Durante ese mismo periodo, militantes o simpatizantes ultraderechistas se cobraron seis vidas, según un recuento de la socióloga Isabelle Sommier, autora del libro 'Violences politiques en France'.
Vínculos políticos
Antes de la paliza mortal, el Ministerio del Interior ya preparaba la disolución de tres grupos de «ultraderecha» y otro de «ultraizquierda». Desde que Macron llegó al Elíseo en 2017, el Gobierno ha ilegalizado a 49 organizaciones, lo que lo convirtió en el presidente que ha disuelto más estructuras políticas en la historia de la Quinta República. Al jefe del Estado no le ha temblado el pulso a la hora de tomar ese tipo de decisiones -a menudo criticadas por chocar con derechos básicos, como el de asociación o el de reunión-, pero esa política ha resultado poco eficaz. Cuando esas bandas son ilegalizadas, a menudo se reestructuran simplemente cambiando de nombre.
Además, estas organizaciones de jóvenes a las antípodas ideológicas, pero que coinciden en su virilidad y apuesta por la violencia, han estrechado sus vínculos con partidos políticos, especialmente con la Francia Insumisa (en el caso de la izquierda radical) y con Agrupación Nacional (los de extrema derecha). La reunión de este martes en el Elíseo también trató estas relaciones con las formaciones.
49 organizaciones
ha ilegalizado el Gobierno francés desde la llegada d eEmmanuel Macron al Elíseo en 2017, una cifra récord en la Quinta República. La medida, sin embargo, no siempre es eficaz ya que muchos grupos renacen bajo otro nombre.
Aunque ninguno de los imputados por la paliza a Deranque militaba directamente en el partido de Jean-Luc Mélenchon, uno de ellos sí que trabajaba como asistente -lo despidieron a principios de la semana pasada- del diputado Raphaël Arnault y otro había sido becario del mismo representante. Exfundador y exportavoz de la Jeune Garde, Arnault se había sumado a las filas insumisas en 2024, cuando esa formación le había cedido una circunscripción en el marco de la alianza unitaria del Nuevo Frente Popular.
El partido de Le Pen intenta desmarcarse de estos grupos desde hace años, pero la limpieza no ha sido completa. El último ejemplo de ello ocurrió el pasado fin de semana con la polémica marcha de «homenaje» a Deranque, en la que participaron varias organizaciones neofascistas o ultranacionalistas. Uno de los impulsores de esa manifestación fue un asistente parlamentario lepenista, que hasta 2024 había formado parte de la banda violenta Lyon Populaire. No solo ignoró la consigna de su formación de no participar en el acto, sino que fue uno de los rostros visibles.
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