El presidente Emmanuel Macron participa en una ceremonia sobria para honrar la memoria de los muertos y heridos en el último gran ataque yihadista en territorio galo
Regala esta noticia Añádenos en Google Nicolas Sarkozy, expresidente galo, se sentó en el homenaje junto a la princesa Charlene y el príncipe Alberto de Mónaco. (AFP) 14/07/2026 Actualizado a las 21:29h.«No olvidaremos ningún nombre, ningún rostro y ninguna historia. Franceses, turistas… Todos ellos forman parte de nuestra historia nacional». Con estas palabras, el presidente ... francés, Emmanuel Macron, ha recordado este martes por la tarde a los 86 muertos y los más de 400 heridos por el atentado yihadista del 14 de julio de 2016 en Niza. El mandatario galo ha encabezado una ceremonia sobria en la Plaza Masséna para conmemorar el décimo aniversario de ese atropello masivo en el Paseo de los Ingleses. Esa acción terrorista tuvo lugar justo después de que se hubiera celebrado allí el tradicional espectáculo de fuegos artificiales de la fiesta nacional de Francia.
Fue el último atentado de masas de la oleada yihadista que Francia sufrió en 2015 y 2016. Con el homenaje de este martes, Macron ha concluido una serie de actos, muy emotivos, para los décimos aniversarios de la matanza en la redacción de la revista satírica 'Charlie Hebdo' en enero de 2015, en la sala de conciertos Bataclan el 13 de noviembre de ese año y ahora en la emblemática ciudad de la Costa Azul. El país vecino ha intentado así cerrar la herida memorial que causaron esas acciones terroristas. Los futbolistas de la selección francesa y la española también han homenajeado a las víctimas de Niza con un minuto de silencio en Dallas antes del inicio del partido de semifinales del Mundial.
Esos atentados fueron provocados por miembros de Al Qaida, del Estado Islámico o por terroristas que se radicalizaron de manera exprés, como sucedió con el autor del atropello en Niza. Durante la última década, la «amenaza ha cambiado. Ahora es más solitaria, pero el fanatismo puede convertir un objeto cotidiano en un arma», ha advertido Macron durante el acto, en que han recordado las vidas arrebatadas con 86 sillas azules vacías con forma de semicírculo. La descripción hecha por el presidente resuena con el perfil de Lahouaiej Bouhlel, de 31 años, que sigue generando interrogantes a los especialistas del yihadismo una década después.
A diferencia de los responsables de los atentados en 'Charlie Hebdo' o el Bataclan, ese hombre, al que sus allegados describían como un fiestero, mujeriego y con recurrentes trastornos psicopáticos, no se radicalizó hasta pocos meses antes del atropello, cuando empezó a consumir propaganda fundamentalista en internet. Aunque entonces el Estado Islámico reivindicó la autoría del atentado, los investigadores galos consideraron que lo hicieron «por puro oportunismo» durante el juicio celebrado sobre esta matanza terrorista.
Víctimas de 19 países
«Algunos de los 86 inocentes —asesinados el 14 de julio de 2016— no eran franceses. Procedían de 19 países distintos y no hablaban las mismas lenguas. Algunos creían en el cielo, otros no. Eran cristianos, judíos, musulmanes… Su único punto en común fue que estaban en el Paseo de los Ingleses», ha afirmado, por su lado, el alcalde nizardo, el derechista Éric Ciotti. Niza, cuya sociedad quedó marcada por ese atentado, al que se sumó otra acción yihadista en una iglesia en 2020 (con tres muertos), se convirtió en marzo de este año en la única de las diez ciudades francesas más pobladas gobernada por la derecha radical.
Ciotti, que abandonó en 2024 la dirección de la derecha tradicional de Los Republicanos para fundar un partido satélite del lepenismo, ha invitado a los actos del décimo aniversario a varios dirigentes destacados de la extrema derecha, como Marine Le Pen y su número dos, Jordan Bardella, a pesar de que no cuentan con ninguna vinculación directa con Niza. Su presencia ha causado cierta polémica. El diario local 'Nice-Matin' ha reprochado a Le Pen que «la memoria y el duelo merecen silencio y respeto en lugar de una operación de comunicación concebida como un peldaño hacia el Elíseo».
«No tenemos que bajar la guardia porque no hubo ningún atentado reciente», ha declarado la líder de Agrupación Nacional. Aunque se produjeron recurrentes ataques por lobos solitarios, no ha habido en Francia ningún atentado de masas durante los últimos diez años. Un balance positivo para un país que fue la pasada década el escenario de los peores horrores del Estado Islámico en Europa.
comentarios Reportar un error