Segunda cita del Ministerio de Sanidad con las consejerías del ramo para abordar los escollos de la reforma de los profesionales sanitarios y sus protestas y de nuevo salen sin acuerdo. "El que pueda hacer, que haga". Mónica García parafraseó al expresidente del Gobierno, José María Aznar, para dejar claro que desde su ministerio "han hecho los deberes" y que las comunidades han perdido una oportunidad para abordar soluciones ante el rechazo de los médicos al anteproyecto del Estatuto Marco.
La reforma sanitaria se ha convertido en un problema crónico asumido por los españoles, que sufren una semana de huelga nacional al mes desde febrero a lo que se suma el rechazo de la actividad asistencial extra en seis comunidades.
Todas las CCAA, del PP y del PSOE, a excepción de Cataluña, presentaron un documento conjunto en el que se recogían una serie de peticiones que se salía del orden del día del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS) convocado ayer. El consejero de Salud del País Vasco, Alberto Martínez, como portavoz de las 16 comunidades autónomas firmantes del manifiesto, expuso que "no se ha sabido llegar a un acuerdo en la reforma del estatuto marco".
La postura de todos los consejeros fue rotunda: "La ministra se ha quedado sola". "No cuenta con el apoyo de los profesionales. No cuenta con el apoyo de los sindicatos. Y no nos tiene a las comunidades autónomas", apuntó Martínez, al tiempo que sostenía que "volvemos a tender la mano al Ministerio para retomar la relación con todos nosotros". Desde la consejería de Madrid, Fátima Matute, fue más allá y calificó a la ministra de "caballo de Troya", ya que "está reventando el sistema y espero que se dé cuenta que hoy ha perdido la auctoritas y la potestas, porque todo el Consejo Interterritorial que lo forman las comunidades autónomas la hemos dado y tendido la mano para solucionar este problema y ni la ha querido coger ni nos ha escuchado".
Cataluña, a través de un comunicado, justificó su postura y aclaró que "no haberse adherido al texto no supone estar en desacuerdo con su contenido". La consejería de Olga Pané aseguró que "comparte buena parte de las reflexiones que en él se expresan" y, sin embargo, prefiere no hacerlo a través de "iniciativas que puedan profundizar el contexto de conflictividad actual".
En el documento instan al Ministerio a "impulsar, con carácter inmediato, medidas estructurales y sostenidas en el tiempo que permitan afrontar este reto" y exigen a García "reabrir con urgencia un proceso de diálogo real". También dejan claro que "la aprobación del texto en el Consejo de Ministros no ha supuesto el cierre del conflicto" porque "la persistencia de la convocatoria de huelga evidencia que el problema de fondo continúa abierto y que no se ha alcanzado el necesario consenso con el colectivo médico".
Mónica García se defiende: "Actúan como el perro del hortelano"
"Actúan como el perro del hortelano", fue la respuesta de la ministra en la rueda posterior a la cita, que fue más corto de lo previsto porque no se llegaron a votar unos puntos "muy sencillos" con los que se iba a armonizar la situación de los médicos en toda España. García aseguró que la tramitación sigue en marcha "no vamos a renunciar", porque hacerlo "sería devolver al cajón" mejoras para los profesionales por primera vez en 23 años: "Me parecería que sería traicionar en este caso a mis compañeros, pero sobre todo traicionar el espíritu de transformación del Sistema Nacional de Salud".
La ministra solicitó en la reunión a las consejerías que se comprometieran con una serie de medidas que consideraba "cruciales para acabar con las huelgas". Entre ellas, "ya había algunas que las comunidades ya tienen pactadas en sus territorios", esgrimió.
También defendió que su ministerio sí dialoga y sí es constructivo y tiende la mano. "Hoy estamos aquí porque los consejeros eligieron la fecha y porque pidieron una reunión para abordar el problema", recalcó sobre la petición expresa que había formulado el consejero vasco. En este sentido, negó la falta de predisposición por su parte cuando el estatuto marco ha sido objeto de 14 plenos del Interterritorial y dos reuniones de la Comisión de Recursos Humanos de los últimos dos años.
Con esto, la ministra zanjó que "esto no termina aquí". "Hay tiempo para las alegaciones y enmiendas a lo largo de su tramitación", añadió sobre el texto que aprobó la semana pasada en primera vuelta el Consejo de Ministros, ya que ahora está abierto a las aportaciones que se presenten en la fase de audiencia pública hasta el 26 de junio, tras lo cual pasará al Congreso.
Cruce de misivas entre el comité de huelga y sanidad
Sin embargo, sus compañeros de profesión sí sienten esa traición, incluso los sindicatos con los que pactó el borrador que supuestamente debería haber llevado al Gabinete del Gobierno la semana pasada. Este texto excluye aspectos como la jubilación parcial y anticipada por coeficientes reductores y recorta aspectos retributivos como los trienios de categoría superior por promoción interna. "No podemos tocar determinadas peticiones porque hay acuerdos estatales donde se contemplan, como las pensiones", recordó la ministra.
Entre el ministerio de García y el Comité de Huelga, que mantiene las protestas convocadas para la semana que viene (del 15 al 19 de junio) y están pendientes de retomarlas en septiembres, se ha dado un nuevo cruce de cartas con acusaciones sobre las actitudes de cada uno. Los representantes sindicales de los médicos denuncian que la ministra renuncia al diálogo como vía para resolver el conflicto del Estatuto Marco y de intentar "confundir" a la opinión pública con comunicados "tendenciosos e inexactos", además de plantear soluciones que considera "jurídicamente inviables" y responsabilizar a los médicos de la situación.
Los sindicatos médicos insisten en que es falso que el anteproyecto de ley del Estatuto Marco recoja todas sus reivindicaciones, salvo las jurídicamente inviables o las que corresponden al ámbito competencial de las comunidades autónomas. "El Ministerio insiste en trasladar la responsabilidad del fracaso de la negociación al Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS), lo que representa una elusión flagrante de su responsabilidad negociadora. Si quiere poner a las comunidades autónomas ante sus contradicciones, debe empezar por alcanzar un acuerdo con nuestro colectivo".
Por su parte, Sanidad afirma que la jornada laboral, tanto ordinaria como extraordinaria, computa a efectos de jubilación, ya que las horas de guardia cotizan y se tienen en cuenta para la jubilación conforme al ordenamiento jurídico. Entre otros puntos, el ministerio explica a los sindicatos que la jornada ordinaria de 35 horas ya está incorporada en el anteproyecto de Ley del Estatuto Marco. "Confiamos en que todos estos avances sean conocidos por todos los profesionales sanitarios que legítimamente esperan mejoras en sus condiciones laborales y que desean avanzar en la resolución de este conflicto", concluye Sanidad.