El director general de esta compañía para el Sur de Europa avanza que prevén otro «buen verano» en la Costa del Sol, pese al contexto global
Regala esta noticia Añádenos en Google Javier Gándara, en su despacho, analiza las claves del verano. (SUR)Málaga
19/06/2026 a las 23:35h.El sector aéreo afronta un verano complejo en el plano macroeconómico y geopolítico. Sin embargo, las grandes aerolíneas continentales mantienen un optimismo sólido respaldado por ... la resiliencia de la demanda turística y el previsto efecto de considerar los destinos españoles 'un refugio' ante el contexto internacional. En este escenario, Javier Gándara, director general de Easyjet para el Sur de Europa y, también, presidente de la Asociación de Líneas Aéreas (ALA), analiza la estrategia de la compañía británica en la Costa del Sol. A pesar de la volatilidad del crudo y las fricciones operativas del Brexit, Málaga se consolida en el 'top 10' de la red global de la aerolínea, impulsada por una transformación en el perfil de sus viajeros. De ahí que la diversidad se ha convertido en una fortaleza del destino, en el que esta aerolínea, la tercera en pasajeros en el aeropuerto malagueño, espera «otra buena temporada».
-Esperamos que vuelva a ser una temporada alta positiva. Lo que tiene de especial es la incertidumbre por el conflicto de Irán y cómo van a evolucionar los precios del queroseno. Es cierto que ahora hay una tregua, pero en el caso de Easyjet tenemos el 72% de nuestro consumo de queroseno para todo este verano asegurado con contratos de cobertura a precios similares a los de antes del conflicto, o sea que en nuestro caso el impacto será menor. Creo que va a ser una buena temporada porque en destinos como Málaga y la Costa del Sol está pasando algo parecido a lo de 2016 con la primavera árabe: los turistas británicos o de otros países prefieren ir a un destino percibido como más seguro. En general va a ser un buen verano.
-¿Qué impacto puede tener la tregua, si se consolida, entre EEUU e Irán? ¿Notan un repunte de las reservas?
-Las reservas están siguiendo la misma tónica. Estamos viendo que ha bajado sensiblemente el precio del barril de crudo, no tanto el del queroseno todavía, que es uno de los refinados. La incertidumbre que había sobre problemas de suministro era infundada. Ahora, con la reapertura del estrecho de Ormuz, esa parte se quita y queda ver cuánto tarda en bajar el queroseno. La tónica de las reservas sigue siendo positiva. Habrá que estar a la espera de los acontecimientos porque igual que llega una tregua, luego se rompe.
-¿Han tenido problemas de abastecimiento de queroseno por el conflicto internacional?
-No lo hemos tenido. Sabíamos que España está en una posición relativa mejor que los países de nuestro entorno: solo el 11% del crudo que se refina en las refinerías españolas procede de la zona de conflicto y más del 80% del queroseno que se consume en los aeropuertos españoles se produce aquí. No tenemos que importar el producto final. No estuvimos preocupados por el desabastecimiento, lo que sí nos preocupaba es que el precio del queroseno se duplicó. Eso es un impacto grande porque el combustible representa cerca del 30% de los costes de cualquier compañía aérea. Al tener nosotros esa cobertura del 72%, el impacto fue menor. Durante el conflicto, el barril de crudo subió un 60% pero el queroseno se dobló por razones logísticas. Ahora que ha bajado el precio del crudo, esperamos que vaya bajando en la misma medida el precio del queroseno de aviación.
«Volar va a seguir siendo muy competitivo este verano. Nuestra tarifa media, que incluye todo, es de alrededor de unos 70 euros»
-Han previsto un aumento de un 1% en la capacidad aérea y una consolidación en la conectividad, sin nuevas rutas, en Málaga. ¿Han sido prudentes en la programación?
-Hay que tener en cuenta que estamos comparando con el verano pasado, donde crecimos en el aeropuerto de Málaga alrededor de un 8%, por eso hablamos de un crecimiento más moderado sobre un crecimiento grande. Hay que tener una cierta moderación y consolidar lo que hay en este entorno de incertidumbre. Pero siempre con flexibilidad para adaptarnos. La idea es mantener las 23 rutas que ya teníamos, que conectan la Costa del Sol con nueve países distintos, y si hay un pequeño incremento de capacidad iremos viendo cómo evoluciona el verano.
-¿Qué cuota de negocio tiene Easyjet en el aeropuerto de Málaga?
-Easyjet es la tercera aerolínea con más tráfico en el aeropuerto de Málaga y la cuota que tenemos es de alrededor del 10%. No es algo que nos obsesione. Lo importante es dar conectividad a toda la Costa del Sol, permitir que los turistas visiten este destino y acercar a los malagueños el resto de Europa. En nuestros aviones no solo vienen turistas, sino también gente de allí que va a visitar esos 23 destinos.
-¿Qué necesita Málaga para contar con una base permanente de Easyjet todo el año?
-Nosotros tenemos una base estacional que este año cumple su quinto aniversario, pero operamos todo el año. La base como tal, donde tenemos aviones y tripulaciones basados allí, opera en la temporada de verano de abril hasta octubre. El resto de meses seguimos operando desde otras bases. Todo va a depender de cómo evolucione la estacionalidad del tráfico. Estamos adaptándonos a la demanda, pero vemos que cada vez más la gente está extendiendo el periodo de vacaciones. Ya no es solamente junio, julio y agosto, ahora empieza antes en mayo o se extiende a septiembre y octubre. Si llega el momento donde tenga sentido extender la base para que sea todo el año, lo haremos, pero de momento el enfoque es mantenerla estacional.
«Tenemos un porfolio de 200 hoteles contratados en la Costa del Sol. Esperamos en torno a 51.000 viajeros con paquete turístico»
-¿Cómo están evolucionando las tarifas este verano? Y como presidente de la Asociación de Líneas Aéreas, ¿Cómo responde el transporte aéreo a este escenario de incertidumbre?
-Las tarifas en un entorno competitivo no las fijamos las compañías al nivel que queremos, sino que se fijan por el equilibrio entre oferta y demanda. Como siempre, todo depende de la antelación: con cuanta más antelación se reserve, es más barato volar. En el caso de Easyjet, nuestra tarifa media, que incluye todo, es de alrededor de unos 70 euros. Es un precio realmente muy competitivo. El coste del paquete vacacional tiene el vuelo como una parte que a veces no es la más importante, sino que depende de cómo evolucionen los hoteles o los servicios en destino. La parte que nosotros controlamos intenta ser lo más competitiva posible. La prueba es que cada vez tenemos más pasajeros. Si fuese tan caro, el tráfico disminuiría. Sin embargo, en España y en Málaga no hace más que superar récord tras récord. Volar va a seguir siendo muy competitivo este verano.
-¿Cómo es el perfil del viajero que elige actualmente la Costa del Sol? ¿Se nota el impacto de la Málaga tecnológica?
-Es muy variado. Una parte muy importante son los extranjeros, nosotros no hacemos vuelos domésticos, que conectan desde el Reino Unido, Suiza, Italia o Francia buscando el sol y playa. Pero cada vez se busca una experiencia mucho más diversa: gastronomía, cultura y experiencias únicas. Además, Málaga se ha convertido en un 'hub' empresarial muy importante, con empresas que han establecido allí sus sedes, y eso aporta una parte destacada de turismo de negocio. No solo entendida como ejecutivos de multinacionales, sino también autónomos y emprendedores. Otra parte importante son los 'commuters', aquellos cuyo trabajo está fuera, en Reino Unido o Suiza, pero teletrabajan desde su casa disfrutando todo el año de la Costa del Sol. El gran activo de Málaga es la diversidad de la demanda, que es un signo de fortaleza y resiliencia, y que sitúa al destino como el décimo aeropuerto de la red global de la compañía. La Costa del Sol hace 15 años era casi exclusivamente sol y playa, ahora ve crecer muchos otros segmentos, incluido el de negocios.
-¿Qué previsiones barajan para el conjunto del año? ¿Hay novedades ya sobre la próxima temporada de invierno?
-Nuestro año fiscal va de octubre a septiembre. Acabamos de empezar la segunda mitad de nuestro año. En la primera mitad, que es temporada baja, tenemos pérdidas que luego compensamos para acabar teniendo beneficio. El año pasado fueron unos 700 millones de euros de beneficio. Esperamos que, a pesar de la volatilidad del queroseno, tengamos un buen verano para seguir esa trayectoria de beneficios que, exceptuando los dos años de pandemia, hemos tenido siempre desde que se creó la compañía en 1995. Todos los veranos hay un reto muy importante con la congestión del espacio aéreo en Europa, lo que puede dar lugar a retrasos o cancelaciones. Estamos preparados para mitigar el impacto en los clientes. Lo que esperamos es poder facilitar que más de dos millones de personas puedan ir y venir del aeropuerto de Málaga este verano.
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«Se ha dado el caso de llegar la hora del vuelo y que falten 40 pasajeros que están atrapados en la cola del control de pasaportes»
-¿Cuáles son los principales retos que encara el transporte aéreo?
-Nos enfrentamos a muchos retos. Está la congestión aérea y la implantación del nuevo sistema de entradas y salidas biométrico (Entry/Exit System). Como todos los visitantes de terceros países tienen que registrarse biométricamente por primera vez, esto tiene un impacto de ralentización al principio, luego será mucho más ágil y evitará el control y sello manual. El mayor reto en Málaga es que el Reino Unido, desde el Brexit, es un tercer país. Es un tránsito muy grande que viene de forma continua y por olas en las franjas horarias en las que llegan todos los vuelos británicos. Estamos trabajando con la Policía Nacional y con AENA para evitar esas colas y que no sea la primera imagen que tengan del destino. También nos preocupa en la salida, porque se ha dado el caso de llegar la hora del vuelo y que falten 40 pasajeros que siguen atrapados en el control de pasaportes. El pasajero al final viene a reclamarnos a nosotros porque es con quien tiene la relación contractual, lo cual es un poco injusto, pero por eso trabajamos con el Ministerio del Interior y AENA para minimizar estas situaciones desagradables.
-¿Y qué oportunidades vislumbran?
-Hemos ido evolucionando de ser solo una aerolínea a crear hace unos pocos años la división de touroperación, EasyJet Holidays. Hemos visto que, sobre todo en el Reino Unido, hay bastante gente que todavía prefiere el paquete vacacional tradicional completo en vez de autogestionarlo. Es un segmento muy importante. De hecho, tenemos un porfolio de más de 200 hoteles contratados en la Costa del Sol. De cara a este verano, esperamos aproximadamente unos 51.000 viajeros hacia el aeropuerto de Málaga con un paquete de nuestra división. Desde que hace cinco años abrimos la base de Málaga, ya hemos llevado casi 240.000 viajeros con paquetes vacacionales. Es una tendencia creciente que queremos seguir desarrollando.
-¿Qué supone el aeropuerto de Málaga en la red global de Easyjet?
-Es uno de los más importantes. Es el décimo aeropuerto de toda nuestra red global por volumen de vuelos. Además, es uno de los cuatro aeropuertos donde tenemos el concepto de base estacional (tres de ellos en España, Palma, Málaga y Alicante, y el cuarto en Faro, Portugal). Es un destino muy consolidado en el que empezamos a volar en 1998, por lo que llevamos casi 30 años conectando gente con Málaga. El desarrollo de nuestra red siempre mezcla identificar nuevos destinos con conectar con otros ya existentes que no tenían conexión directa entre sí. Evaluamos de forma constante entre 150 y 200 nuevas rutas en toda la red. Al final, la decisión se toma en función de muchos parámetros, donde el coste de oportunidad de los aviones es clave. De cara al año que viene todavía no hemos tomado decisiones. Ahora mismo nos centramos en tener un verano lo mejor posible.
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