El presidente estadounidense Donald Trump observa durante una reunión de gabinete en la Casa Blanca en Washington. Reuters
Mercados Gasolina disparada y bonos al 5%: el cóctel que obliga a Trump a pactar con la "dictadura malvada y radical" de IránLos precios del petróleo se han disparado en torno al 50% desde que comenzó la guerra, a pocos meses de las elecciones de mitad de mandato en EEUU.
Más información:Trump aplaza el golpe a la energía iraní y relaja en los mercados el temor a subidas de tipos más agresivas
Laura Piedehierro Publicada 27 marzo 2026 18:01h Actualizada 27 marzo 2026 18:31hLas claves nuevo Generado con IA
Donald Trump lleva un mes combinando bombardeos sobre Irán con amenazas de destruir sus infraestructuras y mensajes en los que presume de estar cerca de un acuerdo con lo que él mismo ha llamado la “dictadura malvada y radical” de Teherán.
Entre medias, la gasolina en Estados Unidos roza ya los 4 dólares por galón (unos 3,8 litros) y los bonos del Tesoro estadounidense a más largo plazo coquetean con una rentabilidad del 5%.
La decisión de prorrogar otros diez días, hasta el 6 de abril, el ultimátum para cerrar un acuerdo de paz, tiene tanto de gesto diplomático como de maniobra defensiva. Los mercados han convertido la guerra en una prueba de resistencia para la economía estadounidense y, por extensión, para el resto del mundo.
La guerra en las gasolineras
La gasolina más común en Estados Unidos se paga hoy a 3,98 dólares por galón, tras encarecerse 1,01 dólares en un mes. Se trata del mayor incremento mensual desde los grandes shocks de 2005, con el huracán Katrina, y de 2022, tras la invasión de Ucrania.
Es verdad que el último dato recoge el menor aumento diario desde el 1 de marzo, pero ese respiro llega después de semanas de subidas casi verticales, alimentadas por el cierre de facto del estrecho de Ormuz y los contraataques iraníes sobre buques y objetivos energéticos.
Escrivá subestima el impacto de la guerra en el PIB de España tras la mayor subida de la inflación en cuatro añosPara cualquier presidente estadounidense, un 4 en el surtidor es algo más que una cifra: es el punto en el que la gasolina se convierte en un problema electoral.
Para Trump lo es aún más, porque el próximo noviembre se juega las elecciones de mitad de mandato, en las que se renueva por completo la Cámara de Representantes, un tercio del Senado y muchos parlamentos estatales.
Esas midterms funcionan de facto como un referéndum sobre su gestión económica: si el bolsillo duele, el voto castiga.
Trump parece haber interiorizado esa relación entre surtidor y urna. Desde que empezó la guerra, su patrón se repite: endurece amenazas los fines de semana, cuando los mercados están cerrados, y suaviza el tono cada vez que el petróleo y la gasolina se acercan a niveles tóxicos para el votante medio.
El euríbor se dispara hasta el 2,532% por la guerra y encarece las hipotecas 300 euros al añoEl shock de precios va mucho más allá del surtidor. Desde el arranque de las hostilidades, hace casi justo un mes, el precio del petróleo Brent, la variante de referencia en Europa, se ha disparado casi un 53%. Ha pasado de los 72 a los 111.
El West Texas Intermediate (WTI) estadounidense se ha encarecido un 45,1%. En paralelo, el precio del gas europeo TTF ha subido un 70%.
El umbral del dolor: la deuda de EEUU
Si el precio de la energía asfixia a los hogares y condiciona la agenda política, los bonos presionan el corazón del sistema financiero.
La rentabilidad de los bonos estadounidenses a 10 años ha superado el 4,4% tras subir alrededor de 40 puntos básicos desde que comenzaron las hostilidades en Oriente Próximo.
La escalada mensual, la peor desde finales de 2024, se ha producido a medida que los inversores han ido descontando que el repunte del petróleo puede reavivar la inflación y retrasar cualquier recorte de tipos por parte de la Reserva Federal (Fed).
Más preocupante aún para los mercados es el salto de los bonos de Estados Unidos a más largo plazo. El de 20 años rinde ya en torno al 4,99% —con máximos intradía por encima del 5,04%— y el de 30 años está en el 4,96%.
"Ay" : así describe el nuevo ministro de Hacienda la situación de los Presupuestos y los deja todavía más en el limboQue los bonos rocen el 5% no es un detalle técnico.Para Estados Unidos implica pagar mucho más por cada dólar que pide prestado; para la economía real supone hipotecas más caras, crédito empresarial más exigente y valoraciones bursátiles bajo presión.
Cuando la rentabilidad de esa deuda se acerca al 5%, los inversores empiezan a preguntarse cuánto puede aguantar el ciclo sin que el coste de la financiación acabe frenando el consumo, la inversión… y las cotizaciones.
Diez días más
El 23 de marzo vencía el primer ultimátum de Trump a Irán para reabrir el estrecho de Ormuz. Ese día, el presidente extendió el plazo hasta el 27 del mismo mes, alegando “conversaciones muy buenas y productivas” para una “resolución completa y total de nuestras hostilidades”.
Después llegó la jornada más dura para Wall Street desde el inicio del conflicto. Once minutos después del cierre de esa sesión, Trump volvió a mover ficha. Anunció otros diez días de gracia, hasta el 6 de abril, para intentar cerrar un acuerdo con Teherán.
En la superficie, el mensaje es que la Casa Blanca explora una salida negociada con un régimen al que el propio Trump describe como “radical y malvado”.
En el fondo, esos diez días dan también margen para comprobar si se calma, si la gasolina deja de subir, si las subastas de deuda del Tesoro mejoran y si Wall Street deja de caer.
¿Cómo encontrar la gasolinera más barata en Semana Santa? Puede suponer un ahorro de hasta 20 euros por depósitoPor ahora, el golpe para la Bolsa de Nueva York no llega al -7%. El descenso acumulado por el Dow Jones es del 6,9%; el del S&P 500, del 6,6%, y el del Nasdaq Composite, del 6,7%.
El impacto en los parqués europeos es mayor. Desde que arrancó la ofensiva contra Irán, el Dax alemán ha cedido un 11,5%; el Cac 40 francés, un 9,9%, el FTSE 100 británico, un 8,6%, y el FTSE Mib italiano, un 8,1%.
El Eurogrupo descarta activar la cláusula de escape de las reglas fiscales: "Prevemos una desaceleración, no una recesión"La pérdida del Ibex 35 es del 8,49%.Y ello a pesar de que en esta cuarta semana de guerra ha repuntado un 0,53%. El saldo semanal hubiera sido superior si no hubiera caído un 0,95%, hasta los 16.805,98 puntos, en la jornada de este viernes.
El índice dólar, que mide la evolución de la moneda estadounidense frente al resto de principales divisas del mundo, ha sumado un 2,38%. Víctima de esa revalorización, el euro se cambia a 1,151 billetes verdes.
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Sin embargo, el oro se ha dejado en torno a un 13,8%. El metal amarillo está a punto de registrar su peor mes desde octubre de 2008, víctima de ventas forzadas y de la expectativa de tipos altos durante más tiempo.
El bitcoin, en cambio, apenas retrocede alrededor de un 1,2%, una caída testimonial si se compara con el desplome de la renta variable y de los metales preciosos, lo que alimenta la narrativa de que parte del dinero nervioso explora refugios alternativos fuera del circuito tradicional.
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