Agentes de la Guardia Civil, pertenecientes a la Comandancia de Madrid, han desmantelado una gran organización criminal compuesta por 15 personas -13 marroquíes, dos españoles, un rumano y un colombiano, todos entre 20 y 43 años- dedicadas al tráfico de drogas en la localidad madrileña de Collado Villalba.
La investigación comenzó gracias a una llamada ciudadana. Anónima. Alguien observó movimientos inusuales cerca de su vivienda y decidió avisar al Instituto Armado, que pronto comenzó a tirar del hilo. El resultado: ocho puntos de venta, operativos las 24 horas del día de lunes a domingo, desmantelados.
La organización funcionaba como una empresa bien organizada. En la cúpula, un líder que ejercía también como responsable del abastecimiento, flanqueado por tres personas de su máxima confianza que actuaban como enlaces entre los distintos escalones de la red. Por debajo, los distribuidores que surtían los narcopisos. Y en la base, los vendedores al por menor, cara al público, que "sin descanso" se encargaban de comercializar y cobrar las micras.
Los puntos de venta estaban repartidos en cinco viviendas, todas ellas ocupadas, y en un local comercial. Este macrooperativo logró realizar nueve entradas y registros simultáneos en los que se intervinieron 250 gramos de cocaína, cuatro kilos de hachís, marihuana, diferentes medicamentos ansiolíticos, básculas de precisión y diversos útiles para la preparación y distribución de la droga, así como 12.000 euros en metálico y nueve vehículos de alta gama.
También armas, entre las que destacaban varios machetes de grandes dimensiones y un rifle junto con mucha munición.
Finalmente, el dispositivo culminó con la detención de 15 personas por un supuesto delito contra la salud pública por tráfico de drogas, tenencia ilícita de armas y pertenencia a organización criminal. Tras su puesta a disposición judicial, cuatro de ellos ingresaron en prisión.