Las investigaciones de la Comisión determinaron que Google “concede un trato preferente a sus propios servicios, como las compras, los hoteles, los transportes y los resultados deportivos, por encima de los de terceros en Google Search”, al mostrarlos en las primeras posiciones de los resultados mediante imágenes y filtros mejorados. Esta infracción derivó en una multa de 460 millones de euros.
alternativas de pago y compra, incluso fuera de la tienda de aplicaciones.A juicio de la Comisión, “Google impide que los desarrolladores de aplicaciones se comuniquen y promocionen libremente ofertas y celebren contratos con los usuarios en los canales de distribución de su elección, incluidas las tiendas de aplicaciones de terceros”. Esta práctica se tradujo en una sanción adicional de 430 millones de euros.
Teresa Ribera, vicepresidenta ejecutiva para una Transición Limpia, Justa y Competitiva de la Comisión Europea, reiteró que “Google no ha cumplido con el cumplimiento efectivo de la Ley de Mercados Digitales, y hoy hemos tomado medidas decisivas pero equilibradas para sancionar estas infracciones. Los mejores productos deben tener éxito porque son mejores, no porque sean propiedad de la empresa que ejecuta el motor de búsqueda. Y los consumidores europeos tienen derecho a que los desarrolladores de aplicaciones les digan dónde suscribirse a las mejores ofertas, incluso cuando el propietario de la tienda de aplicaciones no recibe un recorte”.
Una multa “insignificante”, pero con condiciones relevantes
En términos reales, la multa de casi 900 millones de euros impuesta por la Comisión no representa una merma considerable para el negocio de Google. Al cierre del año pasado, Alphabet, su empresa matriz, reportó ingresos mundiales por casi 403,000 millones de dólares, equivalentes a cerca de 346,000 millones de euros. De esta manera, la sanción representa apenas 0.26% de la facturación anual global de la compañía.
Es posible que el castigo económico no tenga un impacto significativo en el balance financiero de Google. No obstante, la decisión de la Comisión Europea exige modificaciones que sí podrían afectar directamente el modelo de negocio de la empresa.
En términos generales, el organismo regulador establece que Google debe ofrecer un trato justo y no discriminatorio a los servicios de terceros en los resultados de Google Search. Además, debe garantizar condiciones técnicas y contractuales que permitan a los desarrolladores que distribuyen sus aplicaciones a través de Google Play comunicarse libremente con los usuarios, promocionar ofertas y celebrar contratos con ellos no solo dentro, sino también fuera de la tienda de aplicaciones. La compañía tiene 60 días para cumplir estas disposiciones y evitar una multa que podría alcanzar hasta 5% de su volumen de negocios mundial.
Ley de Mercados Digitales”.Aunque estas exigencias podrían parecer menores, se suman a dos disposiciones vinculantes emitidas por la Comisión que obligan a Google a compartir con sus competidores los datos de búsqueda recopilados desde Search y a abrir su sistema operativo Android a empresas rivales de inteligencia artificial, con el objetivo de que puedan competir en condiciones más equitativas frente a Gemini. Estas disposiciones deberán cumplirse antes de enero del próximo año.
La imposición por parte de la Comisión Europea de cada vez más restricciones, requisitos y multas a las grandes empresas tecnológicas, en su mayoría de origen estadounidense, ha generado tensiones entre el bloque europeo y Washington.
La última sanción contra Google podría aumentar aún más esas fricciones. Esta semana, un grupo de 25 legisladores estadounidenses solicitó a Donald Trump, presidente de Estados Unidos, tomar medidas contra las normas tecnológicas europeas, incluido el inicio de investigaciones comerciales, al argumentar que las políticas digitales de la Unión Europea perjudican a las grandes empresas tecnológicas estadounidenses.
Agréganos a tus Fuentes Preferidas en Google para seguir nuestro contenidoArrow