Editorial
Gran Bretaña y el mal gobiernoCon el cambio de líder y de primer ministro, el Partido Laborista agrava una década de inestabilidad en la que solo medra la ultraderecha
Regala esta noticia Añádenos en Google 24/06/2026 a las 02:00h.Menos de dos años después de rescatar al laborismo de la insignificancia y devolverlo al poder, en unas elecciones en las que obtuvo 411 de ... los 650 escaños de la Cámara de los Comunes, Keir Starmer anunció su dimisión como líder del partido y jefe del Ejecutivo. Con su marcha son nada menos que seis los primeros ministros que han padecido los británicos en la última década, un periodo de mal gobierno a cargo de sucesivos dirigentes conservadores que el Partido Laborista ni siquiera se ha dado tiempo para revertir.
El ya tradicional episodio de relevo al frente del Gobierno sin pasar por las urnas, posiblemente también sin confrontación interna, confía el futuro del país al hasta hace unos días alcalde del Gran Mánchester, Andy Burnham, al que hubo que convertir en parlamentario por vía expeditiva. Hasta donde se conoce, el sucesor es partidario de la disciplina fiscal, de perforar en el mar del Norte y de un combate aún más decidido contra la inmigración irregular. Es pronto para saber si ratificará el firme respaldo a Ucrania, uno de los grandes aciertos de Starmer.
Cuando se cumplen diez años del referéndum para salir de la UE, el relevo en Gran Bretaña obliga a suspender la cumbre que, el 27 de julio, pretendía refrendar el nuevo acercamiento al continente. El gran apóstol del Brexit, el ultraderechista Nigel Farage, no hace sino medrar en el clima de inestabilidad. No sin la ayuda de poderosos amigos. Donald Trump, con el ruidoso apoyo de Elon Musk en su red social, se complació hasta el final en humillar a su teórico gran aliado en Europa. Incluso anunció la dimisión de Starmer un día antes de que se produjera. Tampoco el Kremlin oculta su regocijo.
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