Las inspecciones deberán determinar si la tragedia se debió a una concatenación de accidentes o si la bañera ocultaba un fallo mecánico o una instalación defectuosa que costó dos vidas
Regala esta noticia Añádenos en Google Un guardia civil observa la salida del furgón que trasladó los cadáveres. (José Luis Bort)Javier Martínez
08/09/2026 a las 09:07h.La investigación sobre las ... últimos días en las entrañas Tras dos semanas de investigaciones, el punto de inflexión del caso ha llegado tras la inspección pericial ordenada por la magistrada instructora, un examen exhaustivo realizado por un especialista en ingeniería industrial y sistemas de hidroterapia. Antes de que el experto emita su informe, en la mesa del juzgado ya descansa una coincidencia y prueba incontestable. Los informes de las autopsias y la inspección del Servicio de Criminalística de la Guardia Civil documentaron que las lesiones en los cuerpos coincidían con la geometría de las boquillas de absorción del jacuzzi. Uno de los cometidos del perito judicial es cuantificar con rigor la potencia de esa fuerza de arrastre. Los indicios apuntan a un fenómeno de atrapamiento por succión, un peligro letal reconocido en la normativa internacional de piscinas y spas que se produce cuando el cuerpo humano sella de manera estanca una toma de aspiración. Este suceso genera una fuerza de vacío tan desmesurada que anula la capacidad de reacción muscular y complica los intentos de auxilio desde el exterior. Más allá de las eventuales responsabilidades penales que pueda derivar la investigación judicial, la resolución de los informes periciales abrirán un litigio civil de envergadura. El matrimonio deja dos hijos menores de edad, huérfanos durante unas vacaciones familiares en la localidad valenciana. Al tratarse de una vivienda de uso turístico (VUT), la normativa de la Generalitat Valenciana exige la suscripción preceptiva de una póliza de seguro de responsabilidad civil para cubrir cualquier eventualidad que sufran los huéspedes durante su estancia. En este escenario, las aseguradoras delimitan ya dos líneas de litigio bien diferenciadas. Por un lado, el seguro del chalé aguarda las conclusiones judiciales para determinar si concurre alguna causa de exclusión de cobertura. Si el informe pericial acredita que la maquinaria del jacuzzi fue manipulada sin homologación o se omitieron las revisiones mecánicas periódicas, la compañía podría rehusar el siniestro tras alegar negligencia grave del tomador del seguro. Esta hipotética decisión derivaría la carga indemnizatoria hacia el patrimonio del dueño del chalé. Por otro lado, la pugna jurídica apunta también a la póliza de responsabilidad civil de la empresa instaladora de la bañera de hidromasaje. Esta vía cobraría protagonismo si las pruebas concluyen que el jacuzzi fue instalado, por ejemplo, con tomas de aspiración que incumplirían los estándares de seguridad exigibles para neutralizar el efecto vacío. Entre los puntos neurálgicos destaca dilucidar por qué no actuaron los sistemas de seguridad elementales. Durante las pruebas técnicas previstas, los especialistas medirán la presión hidráulica generada por los motores de recirculación e impulsión. También deberán pronunciarse sobre el funcionamiento del pulsador de parada de emergencia para confirmar si este se encontraba inoperativo, bloqueado o en una ubicación inaccesible en el momento crítico. Con las inspecciones de los peritos recién iniciadas, las conclusiones de los expertos serán clave en las próximas semanas. Los análisis determinarán si la tragedia de Cullera se debió a una concatenación fortuita de circunstancias o si la bañera de hidromasaje ocultaba un posible fallo mecánico o una instalación deficiente. Los datos de las autopsias refuerzan la principal línea de investigación de la Guardia Civil: un doble atrapamiento mortal. Los análisis forenses señalan que las víctimas habrían sufrido una parada cardiorrespiratoria sobrevenida por estrés agudo tras la extenuación física y la desesperación del momento. De hecho, los cuerpos presentaban arañazos que no obedecen a ninguna agresión externa, sino a las desesperadas maniobras de auxilio mutuo que la pareja realizó en el jacuzzi para intentar salvas sus vidas. Otra hipótesis que barajan los investigadores es que una de las víctimas hubiera sufrido una descarga eléctrica letal al manipular con el cuerpo mojado la instalación defectuosa de la bañera de hidromasaje, o bien al introducir la mano en el mecanismo para tratar de apagar el motor. Las víctimas estaban desnudas fuera del agua cuando sus hijos descubrieron los cadáveres.La pugna de las pólizas
Causas de las muertes