Hay dos cosas que tengo que agradecer eternamente a mi amor por los simuladores de fútbol: a ubicar lugares en el mapa y a que me suenen buena parte de los nuevos talentos que afloran en las canteras. De esta ruleta anual me bajé hace tiempo, cuando todavía las texturas del césped o los gestos de expresión de los jugadores no eran tan importantes, pero ya se intuían bien sus rostros y podías reconocerlos gracias a la cesión de los derechos de imagen, un tema peliagudo y lucrativo ya por aquel entonces.
Y para muestra, un botón: el de Oliver Kahn. El nombre del mítico guardameta del Bayern de Munich y de la selección alemana en los 90 y principios de los dosmiles desapareció de los juegos de fútbol para volver casi un cuarto de siglo después convertido en icono para cerrar una de las disputas legales más longevas y curiosas.
La demanda de Oliver Kahn. Casualmente rebuscando imágenes del juego especial de FIFA para el Mundial de 2002 he encontrado en la hemeroteca de Xataka esta que ilustra la portada de este artículo y que nos viene de lujo. Porque fue justo entonces cuando el portero alemán interpuso una demanda a EA por apropiación de imagen, como recoge el artículo de As de la época: consideraba que estaban comercializando su identidad sin haber dado su permiso ni recibir compensación por ello. La empresa de videojuegos se enfrentaba a una multa de hasta 250.000 euros o hasta seis meses de prisión.
Por qué es importante. Este juicio cambió las reglas del juego porque demostró que las empresas de videojuegos no pueden usar la imagen de un deportista famoso sin su permiso directo. De hecho, marcó un antes y un después: a partir de entonces las compañías tuvieron que ser mucho más cuidadosas con los contratos, evitando así que las grandes marcas se aprovecharan de la fama de los futbolistas por la cara. Al fin y al cabo, Kahn fue pionero, pero podría haber sido la punta del iceberg de un aluvión de demandas similares, como explica el despacho de abogados Pinsent Masons.
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Contexto. Corrían los años 2000 cuando los juegos de fútbol comenzaron a verse muy reales y en esa calidad de imagen notablemente mejorada frente a ese FIFA 94 original contar con los nombres y los rostros reales de las estrellas era un poderoso y atractivo argumento para venderse. EA había firmado acuerdos con FIFPro para poder usar las identidades de los jugadores en masa, así que en la exitosa serie FIFA se representaban virtualmente 800 jugadores de 40 países. ¿El problema? Que el sindicato no tenía los derechos de todos. Fue uno de los primeros choques de trenes entre las ambiciones de una enorme empresa de tecnológica estadounidense frente a las leyes de privacidad europeas.
Kahn 1 - EA 0, así titulaba Der Spiegel la victoria del guardameta en los tribunales alemanes en 2003, dictaminando que el acuerdo que EA poseía con el sindicato FIFPro no amparaba el uso de la imagen de Kahn, ya que el portero no formaba parte de esa organización. Pero fue más una victoria moral que práctica: Kahn logró que la distribución del FIFA World Cup 2002 se interrumpiera, pero cuando ganó EA ya había lanzado FIFA 2003. De hecho, el portero intentó que desaparecieran anuncios donde aparecía un guardameta rubio, pero el juez desestimó la petición: "No todos los porteros rubios son Oliver Kahn".
EA eliminó a Kahn del equipo nacional pero lo mantuvo como portero del Bayern por un acuerdo separado con la liga alemana. Lo más llamativo es lo que pasó después: para evitar cualquier problema, al personaje basado en Kahn simplemente lo llamaron "Jens Mustermann", el equivalente a un nombre completamente genérico y anónimo a lo John Doe. Paradójicamente, ese nombre guarda bastante semejanza con el de Jens Lehmann, el portero que mandó a Kahn al banquillo de la mannschaft en el Mundial de 2006.
Sí, pero. Kahn venció, pero no convenció: El director de EA Alemania afirmó que FIFA 2003 seguiría en el mercado y que los nuevos contratos eran "aún más sólidos" que antes. EA no cambió su modelo de negocio: siguió usando licencias en bloque y continuó operando con normalidad. Kahn estuvo ausente de los videojuegos de EA durante años y no fue por cuestiones legales, sino porque no quiso volver a negociar con ellos. Ha sido ahora, con la nostalgia y la evolución de los modos de juegos modernos basados en micropagos, cuando ha retornado en forma de carta ICON en EA Sports FC 26 participando activamente en las promociones y lucrándose con ello.
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La noticia
Hace 24 años Oliver Kahn demandó a EA y ganó. Entonces apareció un nuevo portero en los juegos de fútbol: Jens Mustermann
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Eva R. de Luis
.
Hace 24 años Oliver Kahn demandó a EA y ganó. Entonces apareció un nuevo portero en los juegos de fútbol: Jens Mustermann
¿Quién era Jens Mustermann? El secreto mejor guardado de los juegos de fútbol de EA
Hay dos cosas que tengo que agradecer eternamente a mi amor por los simuladores de fútbol: a ubicar lugares en el mapa y a que me suenen buena parte de los nuevos talentos que afloran en las canteras. De esta ruleta anual me bajé hace tiempo, cuando todavía las texturas del césped o los gestos de expresión de los jugadores no eran tan importantes, pero ya se intuían bien sus rostros y podías reconocerlos gracias a la cesión de los derechos de imagen, un tema peliagudo y lucrativo ya por aquel entonces.
Y para muestra, un botón: el de Oliver Kahn. El nombre del mítico guardameta del Bayern de Munich y de la selección alemana en los 90 y principios de los dosmiles desapareció de los juegos de fútbol para volver casi un cuarto de siglo después convertido en icono para cerrar una de las disputas legales más longevas y curiosas.
La demanda de Oliver Kahn. Casualmente rebuscando imágenes del juego especial de FIFA para el Mundial de 2002 he encontrado en la hemeroteca de Xataka esta que ilustra la portada de este artículo y que nos viene de lujo. Porque fue justo entonces cuando el portero alemán interpuso una demanda a EA por apropiación de imagen, como recoge el artículo de As de la época: consideraba que estaban comercializando su identidad sin haber dado su permiso ni recibir compensación por ello. La empresa de videojuegos se enfrentaba a una multa de hasta 250.000 euros o hasta seis meses de prisión.
Por qué es importante. Este juicio cambió las reglas del juego porque demostró que las empresas de videojuegos no pueden usar la imagen de un deportista famoso sin su permiso directo. De hecho, marcó un antes y un después: a partir de entonces las compañías tuvieron que ser mucho más cuidadosas con los contratos, evitando así que las grandes marcas se aprovecharan de la fama de los futbolistas por la cara. Al fin y al cabo, Kahn fue pionero, pero podría haber sido la punta del iceberg de un aluvión de demandas similares, como explica el despacho de abogados Pinsent Masons.
Contexto. Corrían los años 2000 cuando los juegos de fútbol comenzaron a verse muy reales y en esa calidad de imagen notablemente mejorada frente a ese FIFA 94 original contar con los nombres y los rostros reales de las estrellas era un poderoso y atractivo argumento para venderse. EA había firmado acuerdos con FIFPro para poder usar las identidades de los jugadores en masa, así que en la exitosa serie FIFA se representaban virtualmente 800 jugadores de 40 países. ¿El problema? Que el sindicato no tenía los derechos de todos. Fue uno de los primeros choques de trenes entre las ambiciones de una enorme empresa de tecnológica estadounidense frente a las leyes de privacidad europeas.
Kahn 1 - EA 0, así titulaba Der Spiegel la victoria del guardameta en los tribunales alemanes en 2003, dictaminando que el acuerdo que EA poseía con el sindicato FIFPro no amparaba el uso de la imagen de Kahn, ya que el portero no formaba parte de esa organización. Pero fue más una victoria moral que práctica: Kahn logró que la distribución del FIFA World Cup 2002 se interrumpiera, pero cuando ganó EA ya había lanzado FIFA 2003. De hecho, el portero intentó que desaparecieran anuncios donde aparecía un guardameta rubio, pero el juez desestimó la petición: "No todos los porteros rubios son Oliver Kahn".
EA eliminó a Kahn del equipo nacional pero lo mantuvo como portero del Bayern por un acuerdo separado con la liga alemana. Lo más llamativo es lo que pasó después: para evitar cualquier problema, al personaje basado en Kahn simplemente lo llamaron "Jens Mustermann", el equivalente a un nombre completamente genérico y anónimo a lo John Doe. Paradójicamente, ese nombre guarda bastante semejanza con el de Jens Lehmann, el portero que mandó a Kahn al banquillo de la mannschaft en el Mundial de 2006.
Sí, pero. Kahn venció, pero no convenció: El director de EA Alemania afirmó que FIFA 2003 seguiría en el mercado y que los nuevos contratos eran "aún más sólidos" que antes. EA no cambió su modelo de negocio: siguió usando licencias en bloque y continuó operando con normalidad. Kahn estuvo ausente de los videojuegos de EA durante años y no fue por cuestiones legales, sino porque no quiso volver a negociar con ellos. Ha sido ahora, con la nostalgia y la evolución de los modos de juegos modernos basados en micropagos, cuando ha retornado en forma de carta ICON en EA Sports FC 26 participando activamente en las promociones y lucrándose con ello.