«La esperamos con los brazos abiertos para que disfrute de la pública», decían a coro Laura, Gonzalo, Ariadna y Ángela, estudiantes del Doble Grado en Derecho y Ciencias Políticas de la Universidad Carlos III de Madrid, la institución que a partir del curso que viene sumará entre sus alumnas a la princesa Leonor.
Al otro lado del campus ubicado en Getafe, Beatriz e Iván, de la agrupación de izquierda radical «Abrir brecha», también enviaban sus saludos a la heredera de la Corona española. «Le diríamos que bienvenida a la Carlos III, creemos que su presencia aquí refleja tendencias de fondo que nos expulsan a nosotras, las alumnas de clase trabajadora, pero si quiere luchar por la universidad pública está súper bienvenida a hacerlo y esperamos encontrarla en algunos de nuestros foros por Palestina», retaban, vestida ella con la hoz y el martillo junto a las siglas del extinto Partido Obrero de Unificación Marxista (POUM).
Las reflexiones de los dos grupos de chicos reflejan un botón de muestra de la revolución que vive en estos días el ecosistema de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales, que desde septiembre recibirá a la princesa como alumna del grado en Ciencia Política. Leonor era el tema de conversación principal en los corrillos de estudiantes y profesores en la cafetería, los pasillos y los amplios espacios verdes del campus este martes primaveral.
Laura, Ariadna, Ángela y Gonzalo, estudiantes del doble grado en Derecho y Ciencias Políticas.Elena IribasEn el paseo de EL MUNDO por la zona universitaria de Getafe, Juan, estudiante de Turismo de primer año, se ilusionaba con «ligar» con ella; Fran, dependiente de la copistería más famosa del barrio, decía que, de tener a Leonor como clienta, le cobraría al igual que a cualquiera; y un grupo de estudiantes de Periodismo le dedicaba un brindis con cerveza en el bar El Eskinazo, que trabajaba a tope. La mayoría se manifestaba entre la sorpresa, el orgullo porque la Realeza hiciera un voto de confianza por su casa de estudios y la fascinación por la novedad de quedar tan cerca de la Corona.
«No tenemos nada en contra de ella como persona», precisaban, Beatriz e Iván, mientras preparaban en el parque de la entrada de la Facultad un evento de la «juventud internacionalista contra la guerra» que iba a coronarse este martes con un «show drag», en el marco de su militancia «anticapitalista, ecosocialista, transfeminista y antirracista». «Creo que con todo esto el rector de la universidad (Ángel Arias Hernández) busca apuntarse un tanto porque se vende como una universidad como privada, de excelencia, y por eso se ha visto en los últimos años una represión a cualquier forma de organización de los estudiantes», apuntaba Beatriz. E Iván describía a la Carlos III con una ideología «muy escorada hacia la derecha».
"Los profesores son muy neutrales"
Laura, Gonzalo, Ariadna y Ángela, que conversaban con EL MUNDO antes de su clase de Técnicas de Investigación en Ciencia Política, no estaban de acuerdo: «En general los profesores son muy neutrales, y hasta se enorgullecen de decirnos "no vais a adivinar mi posición política hasta que yo no os la diga al final del curso"». También consideraban al alumnado como «atemperado» en sus ideas, por lo que trazaban una diferenciación con la Complutense, laboratorio clásico de la izquierda radical.
En la copistería más famosa de Getafe se ilusionan con atender a Leonor, pero aseguran que le cobrarían como a cualquier cliente.Elena Iribas¿Ganaría Leonor un referéndum entre sus compañeros? Los estudiantes veían posiciones repartidas entre los adherentes, los republicanos y los que optarían por evitar ese debate «para no seguir aumentando la crispación social». «Más que la institución de la monarquía, me gusta la Familia Real que tenemos actualmente. Es gente muy educada, que están haciendo muy bien su papel», añadía, por ejemplo, Ariadna, de Castellón.
Los veteranos que le abren camino a Leonor anticipan que, aunque «el ambiente es de total respeto», puedan darse algunos debates incómodos en clase y en las simulaciones que suelen hacer. «Va a ser curioso cuando en Derecho Constitucional estén estudiando la figura del monarca y tengan ahí sentada a la futura heredera al trono», advertía Ángela, logroñesa. «Se habla de todas estas cosas y de repente tener ahí a esta persona que encarna todo eso... ¿Qué va a decir? ¿Participará o no participará?», se preguntaba Gonzalo, republicano de Antequera.
El campus de la Universidad Carlos III este martes primaveral.Elena IribasLos cuatro chicos dejaron sus ciudades para estudiar en la Carlos III y viven en residencias en Getafe. Por las exigencias del doble grado, aseguraban que no podrían conciliar el estudio con un trabajo. En ese marco, auguraban para Leonor unos años ajetreados entre la carrera y sus responsabilidades de Estado. Pero se mostraban dispuestos a prestarle apuntes y echarle un cable: buenos compañeros de estudios no le van a faltar a la Princesa de Asturias.