La ligereza y la imprudencia con que Leire Díez se movió durante años por los cenáculos del poder en España dejaron rastros de ella por todas partes, como se desvela en el sumario del caso que lleva, como no podía ser de otro modo, su nombre. «El próximo DAO [Director Adjunto Operativo de la Policía Nacional] lo voy a poner yo», llegó a decir Díez, quien fue grabada habitualmente por sus interlocutores, muchos de ellos sorprendidos por su presuntuosidad y sus formas, por momentos ridículas.
Así por ejemplo intentó también desacreditar a la juez Beatriz Biedma, que instruyó la causa contra el hermano del presidente, David Sánchez, justo juzgado en estos días. El empresario Joaquín Parra explicó a la Guardia Civil que entró en contacto con Díez a través de un abogado y ex juez: Luis José Sáenz de Tejada.
Parra explicó que había sido condenado e imputado en varias causas relacionadas con los hidrocarburos, y que como presidente del Club Deportivo Badajoz había interpuesto varias denuncias contra ultras vinculados a la entidad, advirtiendo «de la corrupción existente en los juzgados donde interpuso la denuncia», tal y como le dijo Sáenz de Tejada.
El objetivo del grupo era desacreditar a la juez Biedma, y se sucedieron las reuniones con Leire Díez y el empresario Javier Pérez Dolset, epicentro de la trama junto con Santos Cerdán. Sigue el sumario: «Leire se presentó [a Parra] como una persona que podía ayudarle con respecto a las causas judiciales que le afectaban. En aquel momento, el dicente preguntó a Leire por qué motivo había decido ayudarle, cuando ya llevaba tiempo manifestando y sufriendo una situación injusta. Leire respondió literalmente: 'Cuando tú sufres en tus propias carnes las injusticias, cuando imputan a tu esposa y a tu hermano, entonces te das cuenta de que hay que limpiar'».
A cambio de la ayuda que Leire ofrecía, le pidió a Parra «que proporcionase información o contactos que pudieran afectar a la reputación de la juez que instruía la causa del hermano del Presidente».
Díez, Parra y Dolset abrieron entonces un chat de WhatsApp llamado «Vacaciones y Viajes» en el que iban concertando acciones y reuniones, algunas de las cuales tuvieron lugar en un piso en la madrileña calle de Diego de León, que Díez le presentó como «un piso franco del PSOE».
Así, en una de esas reuniones Leire Díez, según Parra, ofreció a Sáenz de Tejada el reingreso en la carrera judicial, y se abordó también, señala la Guardia Civil, «la posibilidad de que Sáenz de Tejada asumiese la asistencia letrada de David Sánchez a los fines de promover un expediente de recusación para apartar a la juez Biedma del caso».