El secretario de Guerra alerta en un foro militar de Singapur sobre el auge de China y estrecha lazos con sus aliados anglosajones del AUKUS
Regala esta noticia Añádenos en Google Hegseth con los titulares de Defensa de Australia y Reino Unido. (AFP) 30/05/2026 a las 20:17h.En el interminable tira y afloja que protagonizan Estados Unidos e Irán durante sus negociaciones para cerrar el memorando de entendimiento que aparentemente está acordado ... pero que no parece lograr la rúbrica definitiva, se está repitiendo el mismo patrón: Donald Trump anuncia que el acuerdo es inminente, el régimen de los ayatolás lo niega y la Casa Blanca responde con amenazas de retomar sus ataques contra la república islámica. Este sábado esa labor recayó sobre el secretario de la Guerra, Pete Hegseth.
En Singapur, Hegseth también aprovechó la oportunidad para asegurar que la aventura bélica de Estados Unidos en Oriente Medio no supone que haya dado la espalda a lo que sucede en el Lejano Oriente, donde mencionó el preocupante auge de China. «Podemos hacer dos cosas a la vez. Estamos impulsando nuestra base industrial de defensa para fabricar dos, tres o cuatro veces más municiones muy pronto, para garantizar que todos nuestros planes estén debidamente financiados en todo el mundo», señaló.
Sobre el gigante asiático, Hegseth indicó que «existe una preocupación justificada con respecto al histórico rearme militar de China y la expansión de sus actividades militares en la región y más allá» y añadió que «un Pacífico dominado por cualquier potencia hegemónica desestabilizaría el equilibrio de poder regional».
No obstante, Hegseth es muy consciente de que China no es Irán, y por eso reconoció que Washington no busca «una confrontación innecesaria en la región» con la segunda potencia mundial, aliada de Teherán, sino «un equilibrio genuinamente estable que funcione tanto para los estadounidenses como para nuestros aliados».
Drones submarinos
Pero, como ha exigido también en Europa, Estados Unidos espera que sus aliados y socios asiáticos aumenten el gasto en defensa hasta el 3,5% del PIB, al tiempo que se ha comprometido a invertir 1,5 billones de dólares en sus fuerzas armadas. Es lo que prometió el jefe del Pentágono, que aprovechó su visita al sudeste asiático para reunirse con los socios que componen la alianza anglosajona AUKUS.
Juntos anunciaron el desarrollo de vehículos submarinos no tripulados como parte de su pacto de defensa trilateral. Según indicaron en un comunicado los responsables de Defensa de Australia, Reino Unido y Estados Unidos, el programa mejorará las capacidades de reconocimiento y ataque de las tres naciones, «y reforzará la superioridad en la guerra antisubmarina y antisuperficie, las contramedidas contra minas, la guerra electrónica y las maniobras litorales en zonas disputadas».
Los drones submarinos son parte de la estrategia de AUKUS para desarrollar tecnologías avanzadas de Defensa, entre las que también se encuentran la computación cuántica, la inteligencia artificial y cibernética y la tecnología hipersónica. «Esto proporcionará rápidamente a nuestras fuerzas las tecnologías más avanzadas para el campo de batalla», señaló el secretario de Defensa británico, John Healey, convencido de que este proyecto dará un vuelco a una alianza en la que «hablamos demasiado y cumplimos muy poco».
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